.



 

Discursos dados por Sai Baba

{SB 35} (23 discursos 2002)

06. 13/04/02 Celebra Ugadi purificando su corazón

13 de Abril de 2002

Sai Ramesh Hall – Brindavan

***************************************************

¡Encarnaciones del Amor!

La gente ha estado celebrando Ugadi (el comienzo del Año Nuevo) por muchos años y generaciones. Los bharatiyas (habitantes de Bharat, la India) han estado confiriendo paz y seguridad a todas las naciones con la fuerza de su espiritualidad. Desde tiempos inmemoriales hasta la fecha, el lema de los bharatiyas ha sido la oración "¡Qué todos los pueblos del mundo sean felices!" "Loka Samastha Sukhino Bhavantu". Pero la condición actual es justamente lo opuesto. El hombre ha progresado en el sentido mundano, pero moralmente, ha retrocedido, no es capaz de dejar a un lado su estrechez de mente y su obstinada crítica a los demás. Si uno indaga en la razón de esto, se podrá dar cuenta de que el propio egoísmo y autointerés son la causa de esto. El hombre no ama a los objetos o a los individuos por lo que ellos representan, sino que lo hace por su propio interés. Él no ama su país ni trabaja por su bienestar. Todos sus pensamientos, palabras y acciones son motivados por el egoísmo. Habrá celebrado Ugadi en su verdadero espíritu sólo cuando abandone tal mentalidad estrecha.

Este día, las gentes se levanta temprano, toman un baño sagrado, se ponen ropas nuevas y comparten dulces y otros varios platillos deliciosos. Están interesados solamente en la limpieza externa y no se preocupan por purificar sus corazones que están manchados por malos pensamientos y malos sentimientos. Es bien fácil tener limpieza externa y ponerse ropa nueva, pero ese no es el propósito de la celebración de los festivales. La verdadera celebración de Ugadi está en desechar las malas cualidades y purificar el propio corazón. El corazón humano en su estado prístino es altamente sagrado y el nacimiento como ser humano es muy difícil de lograr. "De todos los seres vivientes, el nacimiento humano es el más raro." (Janthunam Narajanma Durlabham). Habiendo alcanzado una vida tan preciosa, el hombre no está haciendo esfuerzos por vivir como un verdadero ser humano. Hoy en día él se ha vuelto un fajo de deseos. Está acosado por los deseos y el ansia de que se cumplan cada día. Está bajo la equivocada noción de que el cumplimiento de sus deseos le conferirá felicidad. Él debería darse cuenta de que sólo la aniquilación de los deseos lo llevará a la bienaventuranza última. La verdadera felicidad está en no tener deseo.

¡Encarnaciones del Amor!

Han pasado muchas edades y el mundo ha sufrido muchos cambios, pero no ha habido transformación en el corazón humano. El campo de la educación ha hecho rápidos avances. La gente piensa que la educación lleva a la transformación pero sólo ha aumentado la confusión. En vez de producir una transformación del corazón, la educación moderna ha dado lugar a la perversión. El hombre no está aprendiendo lo que está supuesto aprender. Está desperdiciando su vida como ser humano cultivando cualidades bestiales y cometiendo acciones demoníacas. Esto es contrario a nuestra antigua cultura. La cultura de Bharat pone gran énfasis en la unidad subyacente en la diversidad. Quiere que comprendamos este principio de unidad y trabajemos por nuestra propia redención. Pero, hoy en día, por un lado, hay mayor número de los llamados eruditos e intelectuales que fragmentan la unidad en diversidad, y, por el otro, el número de nobles almas que visualizan la unidad en la diversidad está declinando. ¡Es desafortunado que los bharatiyas mismos no hayan comprendido cuán sagrada y noble es su cultura! El modo de vida bharatiya se preocupa por el bienestar de todos. Encuentran plenitud en dar felicidad a los demás. El hombre de hoy carece de tal amplitud de mente. No es capaz de darse cuenta de sus nobles cualidades innatas y de experimentarlas.

El tiempo es altamente sagrado y precioso. Cada uno debe reflexionar si está haciendo el uso apropiado del tiempo. El tiempo perdido está perdido para siempre. El futuro no está en sus manos. Así que el hombre debe hacer el uso apropiado del presente. Ésta es la enseñanza de la cultura bharatiya. El tiempo es Dios. Por ende, los Vedas Lo exaltan diciendo "Kalâya Namaha, Kala Kalâya Namaha, Kaladarpa Damanâya Namaha, Kalatîtâya Namaha, Kalasvarûpâya Namaha, Kalaniyamitâya Namaha" es decir, "Yo saludo a la encarnación del tiempo, al que ha conquistado el tiempo, al que trasciende el tiempo y al que ordena el tiempo". "Dios tiene miles de cabezas, ojos y pies". "Sahasra Sîrsha Purusha Sahasraksha Sahasra Pad". En tiempos védicos, la población se contaba por miles y nuestros antiguos consideraban que todas las cabezas, todos los ojos y todos los pies pertenecían al Purusha o Ser Cósmico. Santificaban sus vidas con tales sentimientos nobles y comportamiento ejemplar.

Los antiguos sabios y visionarios destacaban la necesidad de la unidad y cooperación entre los seres humanos. Decían, "Vamos a movernos juntos, crezcamos juntos, desarrollémonos juntos en inteligencia, vivamos en armonía los unos con los otros sin dar lugar a conflictos". Pero ese espíritu de unidad está faltando en la sociedad moderna. En estos días, no hay unidad inclusive entre los miembros de una misma familia. La unidad es la esencia de la vida humana. Sólo por medio de la práctica de la unidad puede uno lograr la meta de la vida humana. Este divino principio de la unidad es olvidado hoy en día.

¡Oh, sagradas almas de Bharat!

Hasta ahora, nadie ha sido capaz de comprender a cabalidad el valor de la cultura india. Los bharatiyas han sido provistos de ilimitados potenciales, pero están inconscientes de su fuerza poderosa. El hombre aspira a la felicidad. A fin de alcanzar la bienaventuranza duradera, él estudia los textos sagrados, escucha los discursos de nobles almas, emprende peregrinajes y realiza varias prácticas espirituales como las austeridades, la meditación, etcétera. Pero ninguna de éstas le confiere bienaventuranza. Cada ser humano tiene cinco envolturas: la envoltura del alimento (annamaya kosha), la envoltura del aire vital (pranamaya kosha), la envoltura mental (manomaya kosha), la envoltura de la sabiduría (vijñânamaya kosha), y la de la bienaventuranza (ânandamaya kosha). Aunque el hombre tiene esa envoltura de la bienaventuranza dentro de sí, es incapaz de experimentarla. No hay traza de bienaventuranza en él. La felicidad que el hombre deriva de las comodidades mundanas es limitada. Es una total necedad el pensar que los bienes, posesiones, comodidades y conveniencias mundanas le confieren alegría ilimitada. Ninguna de éstas puede darle verdadera felicidad. La verdadera felicidad no tiene límites. ¿Cómo puede alcanzarse? No puede alcanzarse desde afuera, se origina en nuestro corazón. El corazón es el lugar donde mora Dios. Para experimentar felicidad verdadera, el hombre debe desarrollar una fe firme. Donde hay fe, hay amor. Sólo cuando el hombre tiene amor dentro de sí es que puede practicar la rectitud. La rectitud lleva a la verdad, la cual, a su vez, lleva a Dios. Sólo Dios puede conferirnos bienaventuranza. Dios es la base de la bienaventuranza. La verdad es la base de Dios. La rectitud es la base de la verdad. El amor es la base de la rectitud. La fe es la base del amor. Pero el hombre de hoy no tiene fe dentro de sí. El que carece de fe (vishvâsa) puede ser comparado a uno sin aliento (svas). Significa que uno que carece de fe es igual a un cadáver viviente. Los antiguos sabios y visionarios enfatizaban la necesidad de tener fe. Pero hoy en día, la gente se ha vuelto ciega al haber perdido los ojos de la fe. ¿Cuáles son los dos ojos del hombre? El uno son las escrituras (shastras) y el otro, la rectitud (dharma). Pero hoy en día, hasta los brahmines que se supone deben estudiar las escrituras las están descuidando.

¡Oh Brahmines! Lleven sus vidas de acuerdo con las enseñanzas

de los Vedas y de las escrituras.

¡Oh Kshatriyas! Estén dispuestos a dar sus vidas para salvaguardar

los intereses de su país.

¡Oh Arya Vaishyas! Santifiquen su riqueza y otras posesiones,

usándolas para fines caritativos.

¡Oh Shudras! Cuiden de la agricultura y lleven sus vidas de manera feliz."

En lugar de cumplir con sus deberes, el hombre de hoy está desperdiciando su vida en objetos ruines. En consecuencia, es incapaz de disfrutar siquiera de una fracción de paz y felicidad.

La gratitud es la virtud más fundamental del hombre. La gente, cuando lleva a cabo sus salutaciones al sol (suryanamaskar), ensalza al dios Sol de varias maneras. Una de ellas es diciendo Kritaghnaghnâya Namaha que significa "Yo saludo al que castiga al ingrato". La refulgencia del dios Sol está presente en nuestros ojos en una forma sutil. "La luna nació de la mente y el sol de los ojos del Ser Supremo" ("Chandrama Manaso Jataha Chaksho Suryo Ajayata"). Se dice que el dios Sol retira su refulgencia de los ojos de los ingratos. El que carece del sentido de gratitud puede llamarse ciego. No importa quien sea, uno debe siempre permanecer agradecido con su benefactor. Debe uno mostrar gratitud aun sin importarle la propia vida. Dios está ayudando al hombre de tantísimas maneras, pero el hombre no Le demuestra su gratitud. Está todo el tiempo dedicado a fines egoístas. ¿Cómo puede una persona tan tonta ser llamada un ser humano? ¿Qué es la espiritualidad (adhyatmika)? No es sólo contemplar el Espíritu primordial (Âdi Âtma). La espiritualidad está en destruir la naturaleza bestial y en elevarse al nivel de lo Divino. Pero en lugar de ascender a la Divinidad, el hombre se está degenerando en la animalidad. Él ha olvidado el principio de la espiritualidad. Está celebrando festivales sólo para comer dulces y está desperdiciando su tiempo en pomposidad. Debería reflexionar sobre la significación interna de cada festival y celebrarlo de manera significativa. Debería tener fe total de que él no es un simple ser humano, sino de que Dios está dentro de él. Sólo entonces podrá dominar la naturaleza animal en él. Como el hombre ha olvidado su naturaleza humana, se ha vuelto bestial. Pueden pertenecer a cualquier país, religión, raza, casta y sexo, pero deben aferrarse firmemente a su humanidad, a su cualidad de humanos. No desperdicien su tiempo teniendo metas egoístas en mente.

Una vez el Señor Narayana quiso que Nárada buscara a un verdadero devoto que pasara su tiempo de manera sagrada. Entonces Nárada le preguntó al Señor cuáles eran las calificaciones de un verdadero devoto. El Señor dijo, "Un verdadero ser humano es aquel cuyo corazón es puro. Quienquiera que cante el Divino nombre con un corazón puro es un verdadero devoto. Él puede involucrarse en actividades mundanas, pero no debe estar apegado a ellas. Su mente debe estar constantemente enfocada en Dios. Es un tonto si él no piensa en Dios". Entonces Nárada dijo, "¡Swami! Yo canto Tu Nombre de todo corazón en todos momentos y bajo todas circunstancias. No hay un solo momento en que no te recuerde. ¿Puede haber un devoto mayor que yo?" Nárada se había vuelto egoísta con el sentimiento de que él era el mayor devoto. El Señor Narayana respondió, "¡Nárada! Hay muchos devotos como tú. Los encuentras en cada casa y en cada lugar. Pero ésta no es verdadera devoción. De la misma forma como el alimento tomado es digerido en el estómago y su esencia suministrada a todos los miembros del cuerpo, cuando tú llenas tu corazón con el Nombre Divino, su efecto debe extenderse a tus ojos, oídos, lengua, manos, pies, etcétera. Cuando el sagrado efecto del Nombre Divino se extiende hasta tus ojos, debes desarrollar una visión sagrada. De la misma forma, pronunciarás palabras sagradas y oirás cosas sagradas. Tus manos emprenderán actos sagrados y tus pies te llevarán a lugares sagrados. Así, un verdadero devoto santificará cada uno de sus miembros con actividad sagrada". El Señor Narayana quería que Nárada buscara un devoto tal. Nárada fue alrededor del mundo, pero su ego le impidió aceptar a nadie como un devoto mayor que él mismo. Cuando estaba regresando, encontró a un indígena en una selva. Estaba sentado debajo de un árbol y cantaba el Divino nombre. Llevaba una gran espada en su mano. Nárada, por curiosidad, le preguntó, "¿Puedo saber quién eres?". Él respondió, "Señor, yo soy un cazador y un ardiente devoto del Señor". Nárada preguntó, "Si eres un devoto del señor, entonces ¿por qué llevas una espada en tu mano? ¿A quién va a matar?" El cazador respondió, "Señor, quiero matar a cuatro personas. La primera de ellas es Draupadi." Nárada se sorprendió al oír esto. "¿No sabes que Draupadi está cantando constantemente el Nombre del Señor Krishna? Complacido con su devoción y entrega, Krishna vino en su rescate y protegió su honor cuando los Kauravas trataron de desvestirla en la corte real. ¿Por qué quieres matar a una gran devota como ésta?" El cazador dijo, "Sin duda, ella era devota, pero ella llamó a Krishna mientras Él estaba tomando Su alimento. Inmediatamente, mi Señor dejó Su alimento y se apresuró en ir a su rescate. Puesto que era responsable de que Mi Señor no pudiera tomar su alimento ese día, yo quiero matarla". "¿Quién es la segunda persona que quieres matar?", preguntó Nárada. El cazador dijo, "Mi Señor no pudo tener su alimento y descanso apropiados debido a Prahlada, quien cantando Su nombre continuamente y una y otra vez buscó Su ayuda. Cuando él estaba siendo pisado por los elefantes, le oró al Señor para que le ayudara. A fin de protegerlo, el Señor tuvo que asumir en Su cuerpo el dolor de ser pisado por los elefantes. Como él fue la causa del sufrimiento de mi Señor, quiero matarlo. La tercera persona es Mira. Ella cantaba todo el tiempo el nombre de Giridhari. Como resultado de esto, todos los golpes que le fueron infligidos a ella por su suegra tuvieron que ser soportados por el Señor mismo. Así que ella debe ser muerta". Nárada preguntó, "¿Entonces, quién es el cuarto?" "Hay una persona llamada Nárada, que lleva un tambora y se la pasa cantando el nombre de Narayana. La suya es sólo una devoción para fines egoístas (svarta bhakti) y no una devoción llena de amor puro por Dios (parartha prema bhakti). Así que él también debe ser muerto." Nárada se asustó y no quiso prolongar la conversación con él. Se dio cuenta que era su ego el que era responsable por su predicamento. Inmediatamente fue con el Señor Narayana y le hizo un relato detallado de su encuentro con el cazador y dijo, "¡Swami! De acuerdo con él, hasta los que cantan Tu Nombre continuamente son malvados". El Señor Narayana dijo, "¡Nárada! Tú estás equivocado. Este incidente sólo refleja el intenso amor que el cazador tiene por Mí. Él es un verdadero devoto que considera la felicidad del Señor como la suya. Él siempre aspira a darle felicidad al Señor y no quiere causarle ninguna inconveniencia física o mental. Sólo el que le da felicidad al Señor es un verdadero devoto". Este incidente fue una revelación para Nárada. Él dijo, "¡Swami!, ahora me doy cuenta de que Tú escenificaste este juego sólo para aplastar mi ego." La cultura de Bharat enseña muchas historias sagradas como ésta a fin de difundir el mensaje del Señor a la humanidad.

Uno no debe nunca causar inconveniencia a Dios en nombre de la devoción. Si le causan disgusto a Dios, esto se reflejará sobre ustedes. La felicidad de Dios es su felicidad y vice-versa. Deben comprender la unidad de ambos. "Dios y yo somos uno". Desarrollen tal espíritu de unicidad. Hoy en día, la mayoría de los devotos son egoístas. Sólo practican la svartha bhakti. Están preocupados por su propia felicidad y no la de Dios. Dios es la personificación del amor, ese amor divino está presente en todos. Deben velar porque su amor esté siempre puro y compartirlo con todos los demás. Esto es lo que Dios espera de ustedes.

Desde tiempos antiguos, los bharatiyas compartieron su sagrada cultura con el resto del mundo. Nunca consideraron a Dios como una entidad separada. Creían en la declaración védica de que "Dios tiene miles de cabezas, ojos y pies" (Sahasra Sîrsha Purusha Sahasraksha Sahasra Pad). No significa que hay alguien con miles de cabezas. Sólo significa que todas las cabezas son Suyas. Dios está presente en cada uno. Él reside en cada corazón. Así, no confinen a Dios a un mandir, a una mezquita o a una iglesia. Dondequiera que esté el hombre, allí está Dios. "Dios toma la forma del hombre" (Daivam Manusha Rûpena). Como no están conscientes de esto, se permiten criticar a los demás. ¿A quiénes están criticando? ¿A quiénes adoran? Indaguen ustedes mismos. Dios está presente en todos. Así que cuando critican a otros, es igual que si se criticarán a sí mismos. Cuando aman a los otros, se aman a sí mismos. De modo, que nunca critiquen a nadie. "A quienquiera que saluden, esto llega a Dios" ("Sarva Jîva Namaskaram Keshavam Pratigachchati").

¡Encarnaciones del Amor!

Hoy es el Día de Ugadi, el inicio del Año Nuevo. Desde tiempos antiguos, el hombre ha celebrado muchos Ugadis, pero aún le falta desechar sus malas cualidades. Un verdadero Ugadi es el día cuando el hombre desecha sus malas cualidades, llena su corazón de amor y toma el camino del sacrificio. No limiten la celebración de Ugadi a meramente ponerse ropas nuevas y comer deliciosos platillos. Hoy pueden llevar una nueva camisa, pero ¿cuánto tiempo va a permanecer nueva? Mañana se habrá vuelto vieja. Nadie lee el mismo periódico cada día. El periódico de hoy se vuelve papel de desecho mañana. Nuestra vida es como un periódico. Una vez que han terminado de leer un periódico, no les gusta volver a leerlo una y otra vez. Se les ha dado este nacimiento, que es como un periódico, y han pasado por varias experiencias de placer y dolor. Suficiente es suficiente. No pidan otro periódico, es decir, otro nacimiento. Deben orar, "¡Oh Dios! Me has dado este ‘periódico’ y he pasado por las experiencias de esta vida. No deseo tener otro nacimiento."

Adi Shankara dijo:

Punarapi Jananam Punarapi Maranam

Punarapi Janani Jatare Shayanam

Iha Samsare Bahuvistâre

Kripâya Pâre Pâhi Murâre

¡Oh Señor! Estoy atrapado en este ciclo de nacimiento y muerte y una y otra

vez, experimento el dolor de yacer en el útero de la madre.

Es muy difícil cruzar este océano del samsara.

Por favor, ¡ayúdame a cruzar este océano y otórgame la liberación!

Shankara era un gran sabio y estaba muy versado en todas las formas de conocimiento, no obstante propagó el camino de la devoción. Una vez, cuando iba al río Ganges con su discípulo, él notó a una persona sentada debajo de un árbol tratando de aprender de memoria los conceptos de la gramática de Panini. Él estaba repitiendo ‘Dukrin Karane’. Shankara, que en ese entonces era muy joven, se apiadó de él. Se le acercó y dijo:

Bhaja Govindam, Bhaja Govindam

Govindam Bhaja Mûda Mathe

Samprapte Sannihite Kale

Nahi Nahi Rakshati Dukrin Karane

"Oh, hombre necio, canta el nombre de Govinda, las reglas de gramática de

Panini no vendrán a tu rescate cuando el fin se acerque."

Shankara escribió muchos textos vedánticos, pero ultimadamente, él también tomó el camino de la devoción. El cantar el nombre de Dios o namasmarana, es el camino más fácil para la liberación. Esa fue su enseñanza. Hoy en día hay muchas personas haciendo namasmarana pero no están experimentando su esencia. ¿De qué sirve volver a nacer una y otra vez? Muchas cosas están teniendo lugar en este mundo. El hombre está realizando varias tareas y sufriendo muchas experiencias. Pero, ¿de qué sirve todo esto? si es incapaz de disfrutar de la bienaventuranza duradera.

Ni por la riqueza ni por la acción, ni el estudio de los textos, ni por la visión (darshan), el tacto (sparshan) y la conversación (sambasham) con almas nobles puede el hombre llegar a la bienaventuranza eterna. Él puede visualizar la manifestación de Dios y experimentar la bienaventuranza sólo cuando purifique su corazón. Amen a todos. Tengan fe de que Dios está presente en todos. Hagan a cada uno feliz. Sólo entonces pueden lograr la felicidad. Es imposible para ustedes alcanzar la felicidad sin hacer felices a los demás.

En este día de Ugadi, tomen una firme resolución de purificar su corazón. El pasado es pasado. No puede ser recuperado. Cuando van caminando por la carretera, deben mirar hacia delante. ¿Cuál es la utilidad de mirar hacia atrás? De la misma forma, no tiene objeto el cavilar sobre el pasado. El futuro no es cierto. ¿Cuál es la garantía de que vivirán hasta mañana? Así, no se preocupen acerca de su futuro. Vivan en el presente. No es un presente ordinario. Es omnipresente, lo cual significa que los resultados del pasado así como el futuro están contenidos en él. De modo que si hacen el uso apropiado del presente, pueden estar seguros de que su futuro será seguro y salvo.

¡Encarnaciones del Amor!

Hoy es Ugadi, el Día de Año Nuevo de los andhras. Mañana es el Día de Año Nuevo de los tamiles así como ‘Vishu", el Día de Año Nuevo de los keralitas. De esta manera hay cualquier número de festivales en un año. Deben celebrarlos comprendiendo y experimentando su verdadera significación. A partir de este mismo momento, empiecen una nueva vida dejando de un lado los malos pensamientos y las malas cualidades y purificando sus corazones. Sólo entonces tendrán vidas llenas de bienaventuranza. De nada sirve leer textos sagrados o visitar nobles almas a menos que purifiquen sus corazones primero. Hagan que sus pensamientos, palabras y acciones sean sagrados. Este es el verdadero propósito de celebrar Ugadi. Mañana es el Año Nuevo de los tamiles. Por ende, muchos de ellos han venido de Madrás (Chennai) y otros lugares de Tamil Nadu. Madrás no es nueva, desde hace mucho tiempo ha sido un importante centro para los bharatiyas. Luego, debido a consideraciones políticas se han formado diferentes estados. Pero Yo no tengo diferencias. Todos son uno, sean iguales con todos. Este es Mi ideal.

En la actualidad, la gente de Madrás está sufriendo debido a una escasez de agua potable. Los ricos pueden darse el lujo de comprar agua y saciar su sed, pero, ¿qué hay de los pobres? Están bebiendo agua impura y dañando su salud. Por esto, he decidido proveerlos con agua potable para que puedan llevar vidas felices y sanas y desarrollarlas para las generaciones por venir. Al respecto, Chakravarthi (el Secretario del Trust Central), Shrinivasan, de Madrás (Presidente, de las Organizaciones Shri Sathya Sai de la India) e Indulal Shah de Bombay (Presidente del Consejo Mundial Shri Sathya Sai) se han acercado a las autoridades del Banco Mundial y les han explicado acerca de las actividades desinteresadas que hemos emprendido. Dijeron a las autoridades del Banco Mundial que todas nuestras actividades son únicamente orientadas al servicio y que no esperamos nada a cambio. Repitieron como loros lo que Swami les había dicho que dijeran. La gente del Banco Mundial quedó muy impresionada. Dijeron que nunca habían oído o visto tales actividades tan estupendas de servicio emprendidas por una organización caritativa en ningún otro lugar en el mundo. Estuvieron felices de que Sathya Sai Baba estuviera proporcionando agua potable a un lugar distante como Madrás. Han acordado sufragar la erogación necesaria para este proyecto. En este sagrado día de Ugadi, antes de que viniera para dar el darshan, recibimos una llamada telefónica a más o menos las 7 a.m. dándonos este mensaje. Si los sentimientos son sagrados, el resultado es seguro que será sagrado. Nos dijeron, "No necesitan preocuparse por los fondos y no necesitan volver de nuevo a nosotros. Estamos dispuestos a dar cualquier cantidad de crores de rupias (1 crore = 10 millones) para sufragar los gastos." Con una mente amplia, ellos han venido para ofrecer su ayuda.

Si emprenden cualquier tarea con un corazón sagrado, ciertamente tendrán éxito. Yo soy la prueba viviente de esto. No hay traza de egoísmo en cualquier tarea que emprenda. Sea lo que sea que Yo haga es para beneficio de la humanidad. Muchos no están haciendo esfuerzos por comprender esto. Algunas personas piensan que es hecho con alguna expectativa. Pero Yo no espero nada de nadie ni recibo ningún beneficio de esto. Sólo derivo un beneficio, es decir, Yo me siento feliz cuando todos son felices.

Como proclaman ser devotos Sai, deben adherirse estrictamente al camino Sai y hacer a todos felices. Si siguen Mis pasos, ciertamente lograrán resultados sagrados y obtendrán una buena reputación. Siendo devotos Sai, deben abandonar su egoísmo y dedicar sus vidas al bienestar de la sociedad. Llenen sus vidas de amor. No critiquen a los demás. Ofrezcan sus respetos aun a los que los odian. El odio es una cualidad malvada. Los arruinará. Por esto, no le dejen lugar al odio. Cultiven el amor. Ayuden a los pobres y necesitados en la medida de lo posible. Ayuden siempre. Nunca hagan daño. El sabio Vyasa ha dado la esencia de los dieciocho Puranas en dos frases: "Uno logra mérito sirviendo a los demás y comete un pecado al hacerles daño" (Paropakara Punyaya, Papaya Parapîdanam). Si ayudan a otros, recibirán ayuda diez veces. Si hacen daño a otros, sufrirán daño diez veces más. Tengan esto en sus mentes. En este día sagrado, llenen sus corazones de amor y emprendan actividades sagradas.

(Bhagavan concluyó Su Discurso con el Bhajan, "Prema Mudita Manase Kaho...")


Traduccion Arlette Meyer

Revision Roberto Pinzón