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Discursos dados por Sai Baba

{SB 35} (23 discursos 2002)

10. 11/07/02 Servicio para unidad en la sociedad

11 de Julio de 2002

Salón Sai Kulwant, Brindavan

Inauguración de la Conferencia Internacional de Seva

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"Si carecen de una mente pura y de un buen carácter, ¿cómo

esperan que Sai, el dador de paz, amor, felicidad y prosperidad,

los va a apreciar? ¿Cómo esperan que Prema Sai los

trate como suyos?" (Verso en telugú)

La vida humana debe ser de compasión. El tiempo es sagrado. El corazón es puro, y la mente es nectarina. Habiendo sido bendecido con un nacimiento humano tan sagrado, ¿qué está supuesto a hacer el hombre? ¿Cuál es el cimiento sobre el cual la mansión de la vida ha de construirse? Cada hombre aspira a la paz y a la felicidad. ¿Cómo puede él llevar una vida apacible? Es posible sólo cuando él ponga los valores humanos en práctica. Los valores humanos no necesitan adquirirse del exterior, están latentes en cada hombre. Si estos valores son olvidados, ¿cómo puede el hombre progresar en la vida? Primero que todo, el hombre debe indagar en el propósito de su nacimiento.

La vida humana está basada en la igualdad.(samata), la unidad (samaikyata), la fraternidad (saubrahtrutvam), y la nobleza (saujanyam). Éstas constituyen el cimiento mismo de la mansión de la vida. La vida carecerá de significado si sólo falta una de ellas. Todos deben cultivar y salvaguardar estas cuatro virtudes. Primero que todo, el hombre debe reconocer el significado de la humanidad, de la cualidad de lo humano. La Verdad promueve la moralidad (nîti); la rectitud confiere buena reputación (khyati); el sacrificio (tyâga) es la luz (jyoti) de la vida y la raza humana es la combinación de estas tres. Pero el hombre hoy está descuidando los principios de la verdad, la rectitud y el sacrificio. Él tiene que adherirse a estos principios no para el bien de la sociedad, sino para su propia redención. Si esperan ser respetados por todos, deben desarrollar respeto por sí mismos, lo cual es la base de la vida humana. El que carece de autorrespeto no puede exigir respeto de los demás. Primero que todo, el hombre debe respetar a los demás y compartir su amor con los demás de todo corazón. Éste es el deber primordial del hombre. El hombre no es sólo un individuo (vyashti jîvi), es una parte fundamental de la sociedad (samashti jîvi). El individuo se relaciona con lo individual, samashti se relaciona con Dios. El hombre debe viajar del nivel de lo individual al nivel de la sociedad. ¿Cuál es el camino prescrito para esto? Primero que todo el hombre tiene que reconocer el principio común de la luz de la vida (jîvana jyoti) que está presente en todos. El principio de la igualdad puede ser experimentado y practicado solamente cuando el hombre comprende el principio de la unidad. Las actividades de servicio que emprendemos son con el fin de experimentar la unidad en la sociedad. Es un grave error si piensan que están sirviendo a otros. De hecho, no deben considerar a nadie como ‘el otro’, pues todos son encarnaciones de la divinidad. Sólo que el hombre no está haciendo los esfuerzos por realizar esta verdad. Por esto, él está sujeto a las dificultades. Una vez que el hombre se dé cuenta de que Dios es todopenetrante, él estará libre del sufrimiento. A fin de librarse del sufrimiento, tiene que practicar el principio de la unidad en la sociedad. Una vez que él comprende el principio de la unidad, puede alcanzar el principio cósmico.

Cada individuo está provisto de un cuerpo físico. La naturaleza es como un espejo. Lo que ven en este espejo es sólo su reflejo y nada más Hoy en día, el hombre está llevando una vida llena de egoísmo e interés propio. El egoísmo está rampante en la sociedad. El apego al cuerpo (deha abhimanam) está creciendo y el amor por la propia madre patria (desha abhimanam) está declinando. Hasta los aspirantes espirituales y almas nobles con corazones puros son incapaces de dejar el apego al cuerpo. Mientras haya este apego al cuerpo, el hombre no puede desarrollar el amor por Dios.

"El cuerpo que está hecho de cinco elementos es débil

y destinado a desintegrarse. Aunque se le prescriben cien años de vida,

no puede asumir que sea así. El hombre puede dejar su cuerpo mortal

en cualquier momento, sea en la infancia, la juventud o la vejez. La muerte es cierta.

Por ende, antes de que perezca el cuerpo, el hombre debe

hacer esfuerzos por conocer su propia naturaleza."

(Verso en telugú)

El cuerpo les es dado para que conozcan a su verdadero Ser. Es tonto desperdiciar su tiempo y energía en objetos mundanos. Si conocen a su verdadero Ser, habrán conocido todo lo demás.

¡Encarnaciones del Amor!

Todo lo que ven en el mundo externo, desde el microcosmo hasta el macrocosmo, está presente en ustedes. Las montañas, océanos, ciudades, aldeas, etcétera, están todos presentes en su corazón. Todos los seres están dentro de ustedes. Ustedes son la base de todo. Siendo esto así, ¿qué es lo que desean ver en el mundo externo? ¡Cuán necio es de parte suya dejarse llevar por el reflejo afuera, ignorando su realidad interna!

Primero, conozcan los valores humanos. El primer valor es la Verdad. Es inmutable y más allá del tiempo y del espacio. No hay nada como una verdad americana, una verdad rusa, una verdad india o una verdad paquistaní. La verdad es una y la misma para todos los países en todos los tiempos. Ustedes son encarnaciones de la Verdad. La verdad es Dios. Así que, hagan esfuerzos por comprender esta verdad. "Digan la Verdad, hablen de manera agradable y no digan verdades desagradables." Habiendo olvidado este eterno principio de la Verdad, el hombre está buscando cosas efímeras. La adherencia a la verdad es nîti lo cual no es otra cosa que la conducta correcta. "No hay dharma más grande que la adherencia a la Verdad" (Sathyannasti Paro dharmaha). La Verdad y el dharma juntos les conferirán paz. El que se adhiere a la verdad y a la rectitud siempre permanecerá apacible. Uno no necesita buscar la paz afuera. Donde hay verdad, hay paz. Donde hay paz, hay no-violencia.

Llamamos los valores humanos satya, dharma, shanti, prema y ahimsa o sea, verdad, rectitud, paz, amor y no-violencia. Pero de hecho, el amor es la base fundamental de la verdad y de la rectitud. El amor es Dios. La verdad es Dios. La rectitud es Dios. El que carece de estos principios es en verdad un cadáver viviente. Los cinco valores humanos pueden compararse con los cinco principios vitales (prânas) presentes dentro de nosotros. Si no dicen la verdad, habrán perdido un principio vital. La conducta incorrecta es igual a perder el segundo principio vital. Similarmente, los otros principios vitales se van perdiendo. Por lo tanto, todos sus esfuerzos deben ser dirigidos a salvaguardar estos principios vitales que son de naturaleza divina.

Hay divinidad en la humanidad. Comprendan esto. Hoy en día cada campo de la actividad humana está contaminado. Una vez que el hombre purifique su corazón, él encontrará pureza en todas partes. El mundo afuera es sólo un reflejo de su corazón. Si llenan su corazón de amor, experimentarán amor en todas partes. Si hay odio en su corazón, éste mismo odio se reflejará afuera. Sea lo que sea que vean, oyen y experimentan afuera es sólo el reflejo, la reacción y resonancia de su ser interno. Lo bueno y lo malo que enfrentan en el mundo externo son sólo reflejos suyos. Así que no apunten un dedo acusador a los demás. El mundo entero depende del comportamiento del hombre. Si el hombre es bueno, así también lo será el mundo. Si piensan que hay profanidad por todas partes a su alrededor, es una noción equivocada. De hecho, la profanidad en ustedes es la reflejada afuera. Si sus sentimientos son demoníacos, encontrarán los mismos por todas partes a su alrededor. Si sus sentimientos son divinos, encontrarán divinidad en todas partes.

¡Encarnaciones del Amor!

Sus corazones están llenos de amor. El anhelo por Dios que emana de su corazón es amor. Dejen que la verdad y la rectitud se reflejen en su palabra y acción respectivamente. La armonía de la verdad, rectitud y amor los llevará a la paz. Su proceso de respiración – Soham – les está recordando su realidad 21.600 veces al día. De qué sirve su educación si son incapaces de recordar la verdad que les ha sido enseñada tantísimas veces día a día. Pueden escuchar cualquier cantidad de sermones, pueden estudiar cualquier cantidad de textos sagrados, pueden visitar cualquier cantidad de nobles almas, pero todos resultarán fútiles si olvidan el principio de la verdad que les enseña su voz interna.

Buda renunció a todas las comodidades palaciegas y adoptó el renunciamiento (sannyasa). Anduvo por las selvas, escuchó las enseñanzas de las nobles almas y estudió los textos sagrados, pero ninguno de éstos pudo satisfacerle. Finalmente, se dio cuenta de que su corazón era el verdadero texto sagrado dado por Dios y de que Dios era su verdadero amigo. Él desechó todos los libros y dejó de visitar nobles almas. Se centró en su interior e indagó en la verdad. Ignorando el texto sagrado (su corazón) y olvidando el verdadero amigo (Dios), el hombre está yendo de aquí para allá en busca de paz.

Primero, hagan uso sagrado de sus ojos que les han sido dados por Dios. Sólo entonces será su vida santificada. Sólo aquel que tiene una buena mente y cuyo comportamiento es ejemplar es un verdadero ser humano. Todas sus prácticas espirituales serán de poco valor si su visión está manchada. Su ojo (netra) es la escritura (shastra) dada por Dios. Comprendan esta sagrada escritura (shastra) y condúzcanse en consecuencia. Una vez que tengan control sobre su visión, tendrán control sobre su habla. Hablen sólo la Verdad, no hay nada más grande que la Verdad. La visión pura (samyak drishti) y el habla pura (samyak vak) los llevarán a que tengan un oído puro (samyak shravanam) y sentimientos puros (samyak bhavam). La juventud, en particular, debe ejercer control sobre su visión. El ser humano se vuelve Dios una vez que comprende la importancia de los valores humanos y los pone en práctica. Los jóvenes de hoy son los futuros emancipadores del país. Por esto, deben desarrollar firmeza de mente y confianza en sí mismos.

Donde hay confianza, hay amor;

Donde hay amor, hay verdad;

Donde hay verdad, hay paz;

Donde hay paz, hay bienaventuranza;

Donde hay bienaventuranza, allí está Dios.

Sin confianza, nunca podrán alcanzar la Divinidad. Su confianza es su Dios. Así, desarrollen una confianza inconmovible en el Ser. La autoconfianza y el autorrespeto llevarán a la bienaventuranza átmica y a la visión del Ser. Están todos sentados en este magnífico salón con tantos pilares soportándolo. Están disfrutando de su belleza. Sin un fuerte cimiento, este salón no podría haberse realizado. De la misma forma, la autoconfianza es el fundamento de la mansión de la vida. Una vez que tienen confianza en sí mismos, pueden levantar las paredes de la autosatisfacción encima de las cuales pueden colocar el techo del autosacrificio y llevar una vida de autorrealización. Por esto, coloquen un fuerte y resistente cimiento de autoconfianza.

La cultura de Bharat (la India) proclama "Digan la verdad, sigan la rectitud" (Satyam Vada Dharmam Chara). Y no sólo la cultura india, sino la de todos los países proclama la misma verdad. La verdad es la base de cada cultura. No le den cabida a ninguna diferencia basada en la cultura. El mundo entero es como una sola mansión y los varios países son como las diferentes habitaciones en él. Así, no dividan la humanidad basándose en la nacionalidad. Es debido a tales divisiones que la humanidad está declinando. Los devotos Sai no deben hacer este tipo de diferencias. Todos deben quedar unidos. Los nombres, formas y color de piel pueden ser diferentes, pero la humanidad es una sola raza. Dios es uno. Todos los seres humanos pertenecen a una sola familia.

Las vacas son muchas, pero la leche es una

Los seres son muchos, pero el morador interno es uno

Las castas son muchas, pero la humanidad es una

Las flores son muchas, pero la adoración es una

Los caminos son muchos, pero Dios es uno.

Por lo tanto, deben abandonar todas estas diferencias basadas en casta, religión y nacionalidad y desarrollar el espíritu del amor. Los jóvenes, hombres y mujeres, deben trabajar por el progreso del país. El país prosperará sólo cuando los jóvenes desarrollen un buen carácter. La vida humana está basada en el carácter. Hoy en día son muchos los que son héroes en el precepto y ceros en la práctica. Sus acciones deben estar en armonía con sus palabras. Desarrollen sentimientos sagrados. Sólo entonces pueden realizar actividades sagradas. La devoción no significa meramente llevar a cabo rituales como la adoración. Cualquier trabajo hecho con amor puro y desinteresado es devoción.

¡Encarnaciones del Amor!

A partir de este día, dejen que sus vidas estén impregnadas de amor. Dejen que sus manos emprendan acciones que sean beneficiosas para la sociedad en general. Dejen que sus pensamientos estén centrados en el principio del amor. Elévense del nivel de lo individual (vyashti) al nivel de la sociedad (samashti) y, al final, fúndanse en Dios (Parameshti). En este mundo físico y efímero, dondequiera que miren, verán sólo intranquilidad. A veces, su cuerpo físico puede sufrir enfermedades. No deben perturbarse por ello. El cuerpo viene y se va.

"Este cuerpo es un repositorio de suciedad, y propenso

a las enfermedades. No puede cruzar el océano de la vida (samsara).

¡Oh! ¡Mente! No te engañes con la idea de que el cuerpo es permanente.

En lugar de ello, refúgiate a los Divinos Pies de Loto."

(Verso en telugú)

No se deben apegar indebidamente al cuerpo físico, pero ése debe ser cuidado de manera apropiada. A veces, sufren enfermedades debido a su propia negligencia. Yo asumo los sufrimientos de los devotos debido a Mi amor por ellos. El sufrimiento desaparece de la misma forma como apareció. He aquí un pequeño ejemplo. Un muchacho estaba sufriendo mucho debido a paperas. El doctor dijo que tomaría un mínimo de 20 a 25 días para curarse. El muchacho estaba llorando amargamente incapaz de soportar el severo dolor. Lo llamé adentro y lo consolé diciéndole "Si Swami está contigo, ¿por qué lloras?" Materialicé un dulce para él y se lo hice comer. Asumí Yo mismo su dolor. Para cualquier otra persona, el dolor habría sido insoportable. Shrinivasan estaba muy preocupado de como llevar a cabo esta conferencia si Swami estaba sufriendo tanto dolor. Como la hinchazón estaba entre las dos mandíbulas, no era posible comer ni hablar. ¿Qué puede importar si el cuerpo no recibe alimento por unos días? Así que no Me preocupé por ello. Les dije a los organizadores que siguieran adelante con la Conferencia. Él preguntó, "Swami, ¿cómo vas a poder dar Tu discurso inaugural?" Yo dije, "Yo siento el dolor si Yo pienso que éste es Mi cuerpo. Pero éste no es Mi cuerpo. Es el suyo." Todos sus cuerpos con Míos. Por ende, Yo asumo su sufrimiento. Este es Mi deber. Este no es Mi cuerpo, así que no Me preocupo por él. Y no sólo ahora, sino en cualquier momento en el tiempo. No me importa ningún sufrimiento. Yo practico lo que Yo predico. Por esto digo, "Mi Vida es Mi Mensaje". No es posible que todos ustedes comprendan y tomen conciencia de Mi Divinidad. No quiero decirlo en público. No Me dedico a publicitarme. Todo lo que es Mío es suyo y viceversa. Yo no tengo deseo alguno. Todos Mis deseos son para darles felicidad a ustedes. La grandeza no está en la predica. Esta en la práctica. Un verdadero preceptor (acharya) es el que practica y luego predica. Eso es lo que Yo estoy haciendo.

¡Jóvenes – Hombres y Mujeres!

Comprendan su verdadera naturaleza. Sigan el camino de la Verdad. Satyam o Verdad es el nombre de éste cuerpo. Desarrollen esta verdad en ustedes. La Verdad es Dios. El Amor es Dios; vivan en el amor. Si siguen el camino de la verdad y del amor, ciertamente alcanzarán la bienaventuranza. Algunas personas Me culpan a Mí ignorando sus propios defectos. Es un gran error. No hay defectos algunos en Mí. Yo soy como un espejo puro. No hay cabida ni siquiera por una traza de impureza en Mí. En Mí ven el reflejo de sus propios sentimientos. Purifiquen sus corazones. Sólo entonces podrán ustedes comprender la verdad.

¡Encarnaciones del Amor!

Hoy hemos inaugurado esa Conferencia. Van a seguir muchos otros programas. Por esto, concluyo Mi discurso a fin de darles suficiente tiempo para los otros programas. Estoy dispuesto a pasar cualquier cantidad de tiempo para darles los lineamientos necesarios. ?


Traduccion Arlette Meyer

Revision Roberto Pinzón