.



 

Discursos dados por Sai Baba

{SB 23} (36 discursos 1990)

33. 22/11/90 Hacia una educación basada en los valores

Hacia una educación basada en los valores

( Impreso en castellano en Mensajes de Sathya Sai, Tomo 23 cap. 33 )

Hacia una educación basada en los valores

22 de Noviembre de 1990

¡Estudiantes! ¡Encarnaciones del Amor! ¡Maestros y protectores de la Educación! La educación le confiere belleza al hombre. Es su riqueza más preciosa. Le otorga felicidad y renombre. Es la maestra de maestras. Cuando un hombre viaja al exterior, la educación lo ayuda como un pariente. Los gobernantes idolatran a la educación, no a la riqueza. Quien carece de educación es un animal.

Los títulos académicos por sí solos no constituyen educación.

La educación que está limitada a las ciencias físicas es una parodia de la verdadera educación. Junto con el conocimiento de las ciencias naturales, uno ha de adquirir humildad, disciplina y buen carácter. Todos deberían reconocer esta sagrada característica de la educación.

Los estudiantes de hoy se interesan por conseguir riqueza, fuerza y posición, pero no buenas cualidades. La educación le permite a uno adquirir buenas cualidades. Cada estudiante debería tener esto en mente. La educación no está destinada meramente a llenar el cerebro de información. Tiene que transformar el corazón y hacerlo puro. Esta sagrada verdad ha sido olvidada.

Las instituciones educacionales deben ser sagradas En la actualidad han aparecido formidables problemas en las instituciones educacionales. Estas instituciones, que deberían servir para fomentar tendencias sanas y que promuevan el progreso entre los ciudadanos, están tomando el camino equivocado.

La disciplina que debería prevalecer en ellas se ha deteriorado.

Los sentimientos sagrados que deberían inspirar a los establecimientos educacionales han desaparecido. La reverencia y el respeto están ausentes. El dinero ha sido elevado al primer lugar. Esto significa que, en las instituciones en que Sarasvati, la Diosa del Conocimiento, debería reinar suprema, Lakshmi, la Diosa de la Riqueza, ha sido instalada. El conocimiento que debería ser adquirido por el corazón está siendo acumulado por el dinero.

Ésta es una gran amenaza para la sociedad. Sólo cuando un estudiante esté lleno de pensamientos sagrados, será capaz de servir a la sociedad correctamente y volverse él mismo un ser humano mejor. El país prosperará sólo cuando aquellos que ocupan posiciones de autoridad comprendan estos problemas adecuadamente.

El presidente, Sri Venkataraman, en su discurso de Convocación, explicó en términos claros la importancia de los cinco valores: Sathya, Dharma, Shanti, Prema y Ahimsa. Estos cinco términos son como los cinco aires vitales para el hombre. No sólo eso. Ellos son también los Panchabhutas (cinco elementos básicos). Sin estos valores, la condición humana quedaría destruida.

Todos los demás logros carecen de valor en ausencia de estos valores. Para la mansión del Sanathana Dharma, dichos valores son las paredes que sostienen el edificio.

Nueve cualidades preciosas que se han de cultivar Hoy, en esta Era de Kali, los estudiantes tienen que cultivar nueve cualidades preciosas: el espíritu de sacrificio, la humildad, el espíritu de servicio desinteresado a la sociedad, la amistad, la disciplina, la adhesión a la verdad, la no violencia y la fe en Dios.

Sólo los muchachos y muchachas que posean estas cualidades serán el tesoro de virtud de la nación y asegurarán su futuro.

¡Queridos estudiantes! Sin estas sagradas cualidades, toda educación carece de valor. ¿Acaso la capacidad de leer y escribir o los grados académicos constituyen educación? ¿Puede ser llamada educada una persona sin sabiduría ni virtud? La verdadera educación es la que fomenta el sentido de unidad, hace surgir las cualidades divinas y promueve el florecimiento de la personalidad humana. Hoy se están pasando por alto las verdades eternas. El hombre se está alejando de la Naturaleza.

Las buenas prácticas están dando lugar a los malos hábitos. La educación está alcanzando su nadir.

El hombre debería estar dispuesto a hacer cualquier esfuerzo en la búsqueda del conocimiento. Hoy la educación se ocupa de las comodidades mundanas; sin embargo, además del conocimiento mundano, debería tratar de promover el interés por el desarrollo espiritual. La educación tiene dos características importantes. Una es la exposición de hechos relativos a cualquier tema. La otra es el desarrollo de la personalidad del individuo. La primera se ocupa de la materia. La segunda, de la energía. La educación es una combinación de ambas. Es una combinación del conocimiento mundano y el espiritual. No puede estar limitada a llenar la cabeza. Ha de derretir el corazón, purificarlo y volverlo hacia Dios. No es suficiente que convierta al estudiante en un hombre. Tiene que transformarlo en un ser humano ideal. Debe hacerlo compasivo. No tendría que escatimarse esfuerzo alguno respecto de que la educación ha de tener el propósito de divinizar al hombre.

Los cuatro sellos distintivos de un verdadero estudiante El hombre debería mantenerse firme como buscador de la verdad. El estudiante tiene que practicar las verdades que ha aprendido y usarlas para el bien de la sociedad. Los ciudadanos pueden interesarse en los problemas de los estudiantes, pero los estudiantes no han de involucrarse en la política de los ciudadanos. Les corresponde aspirar a promover el bienestar de la nación, su seguridad y felicidad. La abnegación, la ausencia de egoísmo, la falta de ostentación y el amor verdadero deberían ser los sellos distintivos de un verdadero estudiante. La vida de un estudiante debería irradiar luz a todas partes. Vidya significa luz. Los estudiantes deberían proseguir su educación para que esta iluminación llegue al mundo. Desear el goce de la bienaventuranza obtenida de Vidya (la educación) y no de los placeres de Vishaya (los objetos mundanos). Aspirar a ser amos de sus sentidos y no sus sirvientes.

Un hombre puede ser un gran Vedantin (filósofo), explorar muchas cosas, exponer nuevas teorías. Sin embargo, realmente debería tratar de descubrir qué ha logrado como ser humano.

Sin el cultivo de los valores humanos, todas las exploraciones y especulaciones son inútiles.

Hoy, el sistema educacional ha tomado un giro equivocado, no sólo en la India sino en todos los países. No hay una única persona responsable de esta situación. Los padres no han logrado criar a sus hijos correctamente. Los líderes de la nación no les dan un buen ejemplo. Hasta los maestros han dejado de cumplir con sus responsabilidades. Cuando tengamos padres ejemplares, líderes ejemplares y maestros ideales, los estudiantes serán estudiantes ideales. Los estudiantes que, por naturaleza son abnegados, puros de corazón e inocentes, están siendo arrastrados a la política; sus mentes se colman de rencor y odio y sus corazones se están contaminando. Los estudiantes no deberían entrar en la política bajo ninguna circunstancia.

Después de completar sus estudios, si acceden a un empleo o comienzan un negocio, pueden participar en política.

Al incorporarse a ella, deben hacerlo para servir a la nación y promover su bienestar e integridad.

La calidad debe aumentar, no la cantidad Hoy en día, los estudiantes carecen de la capacidad de discernir entre lo correcto y lo incorrecto. Las autoridades sienten que la educación está progresando en el país. Hay más instituciones educacionales y más estudiantes están recibiendo educación.

Sin embargo, a nadie parece interesarle si lo que reciben es verdadera educación. El mero aumento en el número de instituciones no es suficiente. Debemos observar la calidad de la educación. Se ha de elevar el nivel. Hay muchas razones para el deterioro del nivel educativo.

Sólo cuando la educación sea considerada un emprendimiento autónomo e independiente, podrá resolverse adecuadamente el problema del nivel. Las políticas educativas se modifican con cada cambio en el Ministerio de Educación, en el Centro Educativo o en los Estados. Los cambios frecuentes en la política educativa son la causa de que el nivel educativo haya decaído. Los cambios de ministro o del personal jerárquico no deberían afectar la esencia de la educación. Es indispensable separar la educación y colocarla bajo el control de educadores experimentados y dedicados. Sin este cambio básico, cualquier cosa que se haga para aumentar el número de instituciones educacionales es una pérdida de dinero.

¿Cuál es el progreso que se ha logrado en educación? Se están gastando millones. ¿Cuál es el rédito de todo este gasto?

Hay una declinación general del carácter y los estudiantes no tienen respeto por los maestros; la gratitud ha sido dejada de lado.

Éste es el “progreso” que se ve hoy.

¿Cómo puede progresar la nación? Todo depende de los jóvenes estudiantes de hoy. La educación no está limitada a la escuela o la universidad. Es un proceso que continúa durante toda la vida. ¡Estudiantes! Desarrollen pensamientos puros y asegúrense de no causar ninguna dificultad a sus compañeros de estudio. Esfuércense por complacer a sus padres. La gratitud es la cualidad principal en un estudiante. Muestren su gratitud a sus padres, a quienes les deben todo en la vida.

Los estudiantes deberían servir a su Madre Patria en primer lugar ¡Estudiantes! La vida humana es muy preciosa y, en ella, los días de la juventud son aun más preciosos. Cada estudiante debe cultivar humildad y reverencia. Comprender el estado del país. Amar a su Madre Patria. Hoy hay una manía entre los estudiantes –ya sean ingenieros o médicos– de solicitar empleos en el exterior en cuanto obtienen sus títulos. Sirvan primero a su Madre Patria. Logren honor y respeto aquí. Comprométanse a servir a su Madre Patria. Algunas personas imaginan que pueden proseguir sus estudios superiores en el extranjero. Sin embargo, lo que ocurre es que después de ir allá, olvidan incluso a sus padres. ¿De qué sirve que tales ingratos vayan al extranjero?

Los estudiantes no son los únicos responsables. El gobierno también lo es. El gobierno debería comprender que, en el exterior, nuestros estudiantes se están malogrando y debería restringir el número de los pasaportes que emite. ¿Acaso no hay facilidades para estudios superiores dentro de la India?

¿Acaso no hay suficiente ciencia y tecnología aquí? Los estudiantes sostienen que están adquiriendo conocimientos especializados.

Sin embargo, todo lo que aprenden es orgullo y ostentación.

Sri Rama declaró: “La madre y la Madre Patria son más grandes que el Cielo mismo”. Ustedes deben amar a su madre, sea ella hermosa o no.

Tomen conciencia de la grandeza de Bharat ¡Estudiantes! Tomen conciencia de la grandeza de Bharat. No es necesario menospreciar a otros países. Sólo estén preparados para sacrificarlo todo por su Madre Patria. Hoy en día, los estudiantes no tienen sentimientos patrióticos. Sólo se aman a sí mismos (a sus cuerpos). Deha (el cuerpo) y Desa (el país) están íntimamente relacionados entre sí. Reconozcan la unidad de ambos.

Desde el principio tomen conciencia de la grandeza de la cultura Bharatiya. Es un ideal para el mundo. Confiere Atmaanandam (bienaventuranza espiritual). Si no reconocen esto, toda su educación carece de valor. Ustedes están adquiriendo conocimiento libresco, pero no están poniendo en práctica lo que han aprendido.

Es absolutamente esencial practicar la unidad de pensamiento, palabra y acción, que es el sello de todos los hombres grandes. Reconociendo el carácter vasto de la cultura Bharatiya –que cubre cada aspecto de la vida desde lo espiritual hasta lo físico– tienen que vivir de acuerdo con su mensaje. Desarrollen este espíritu de amor en sus corazones.

¡Estudiantes! Dondequiera que vayan, recuerden a su Instituto y, como ex alumnos, compórtense en forma digna. Ésa es la gratitud que pueden mostrarle al Instituto. No les pedimos nada más. Nuestro único deseo es que se conviertan en estudiantes ideales. Sólo entonces sus estudios aquí estarán justificados y harán que sus vidas tengan sentido. Renuncien al egoísmo.

Únicamente el espíritu de sacrificio puede conferir inmortalidad.

Ayuden siempre, no hieran jamás.

La disciplina rigurosa es necesaria en cada etapa Hay algo equivocado en el sistema de exámenes y promociones.

Un examinado “pasa” si obtiene 30 por ciento de la calificación en una materia. Esto no es correcto. Si a un hombre se le asignan cien tareas y falla en 70 de ellas, ¿puede considerarse que ha desempeñado bien su trabajo? Unos pocos errores pueden ser aceptados, pero si uno comete 70 errores, ¿merece ser aprobado? Esto está mal. Incluso con respecto al 30 por ciento de nota aprobada pareciera haber diversas manipulaciones.

Se otorga todo tipo de “notas de gracia”. Entonces ¿por qué, siquiera, habrían de estudiar? Debido a tales prácticas, las instituciones educacionales han perdido toda credibilidad.

¿Qué puede esperarse de estudiantes que “pasan” de este modo? ¿Qué clase de líderes nacionales serán? Por lo tanto, es esencial reformar el sistema de exámenes y elevar el nivel y el rendimiento educativo.

No debería darse lugar a las concesiones y la relajación en el campo educativo. La educación recibe el nombre de Sikshana.

Este término significa que tiene que haber una disciplina rigurosa en cada etapa. Los estudiantes deben ser corregidos adecuadamente y alentados a estudiar bien. Maestro es aquel que enseña lo que es bueno y sano para los estudiantes. Un verdadero estudiante es aquel que respeta al maestro. En la antigüedad, existía la relación más pura y sagrada entre preceptores y discípulos. Hoy sólo se habla de libertad. Sin embargo, la libertad debería darse dentro de ciertos límites. La meta de la sabiduría es la libertad. La meta de la cultura es la perfección.

La meta de la educación es el carácter. La meta del conocimiento es el Amor. Hoy, la libertad ha degenerado en falta de respeto e irreverencia; el resultado es que los estudiantes se están volviendo engreídos.

¡Queridos estudiantes! Deseo que salgan al mundo como estudiantes ideales y sirvan bien a la nación. Obtener grados académicos no es suficiente. Tienen que hacer que su conocimiento esté disponible para otros. Éste es el propósito de la educación. Recuerden a Dios, amen a la nación y experimenten bienaventuranza. Éste debería ser su objetivo.

El presidente de la India, Sri Venkataraman, se dirigió hoy a ustedes y les habló sobre los sabios y santos de la India. Deben hacer caso a las palabras de los mayores y tratar de vivir de acuerdo con ellas en la mayor medida posible. Abandonen todas las diferencias de casta, credo y nacionalidad y cultiven unidad de espíritu. Todos son uno: sean iguales para con todos.

Realicen la Divinidad dentro de ustedes y reconozcan que la misma Divinidad está presente en uno y en todos.

Discurso en el Estadio Hill View, el 22 de noviembre de 1990.