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Discursos dados por Sai Baba

{SB 18} (31 discursos 1985)

13. 01/06/85 Vivan de acuerdo a los Valores y conduzcan a los niños

Vivan de acuerdo a los Valores y conduzcan a los niños

( Impreso en castellano en Mensajes de Sathya Sai, Tomo 18 cap. 13 )

Vivan de acuerdo a los Valores y conduzcan a los niños

1 de Junio de 1985

La erudición no tiene ningún valor,

Si el hombre no tiene verdad, rectitud, paz,

no violencia;

La generosidad carece de valor,

la posición poderosa no vale nada,

la acción merecedora no valdrá nada,

Si el hombre no tiene verdad, rectitud, paz,

no violencia;

Pues estas cuatro son las paredes de la antíquisima mansión del Sanatana Dharma

La vida interna, la fuerza vital de todas cuatro,

es el amor - el amor desinteresado, firme, sublime.

¡Encarnaciones del Amor! Todos los seres vivientes sobre la tierra tienen cuerpos compuestos de elementos físicos, pero el cuerpo humano es único en muchos respectos. Esto hace del hombre la corona de la creación. Por ejemplo, el hombre tiene su columna vertebral erecta y no horizontal como el resto. Como resultado, él puede, mediante ejercicios de yoga, despertar la energía vital latente, el Kundalini, y adiestrarla a ascender al sahasrara, al loto de mil pétalos que corona el cerebro. Los impulsos burdos se vuelven sutiles; se unen y así son sublimados.

Otro aspecto del cuerpo humano, otro don con el cual el hombre ha sido bendecido, es su intelecto (buddhi), que le permite analizar y determinar lo que es correcto y lo que es incorrecto, lo que es duradero y lo que es efímero. La cabeza es la parte más importante del cuerpo. La cabeza discrimina y decide la acción y el comportamiento, el cual va formando los hábitos que conforman nuestro carácter. Esto también es posible sólo para la especie humana.

El animal en el hombre

Pero el hombre no está consciente de estos dones. Pasa sus años de vida de la misma forma que lo hace una bestia. Las bestias son engañadas por el espejismo del desierto; corren hacia él a fin de saciar su sed; mueren de desesperación y agotamiento. Los hombres, también, son engañados por el mundo objetivo; corren hacia él a fin de saciar la sed de los sentidos por placer y felicidad. Mueren, decepcionados y agotados. El sueño es real hasta que despierta. Los placeres experimentados mientras se está despierto se ven irreales cuando uno despierta a la luz de la propia substancia divina.

Sin embargo, al hombre no se le permite conocer su gloria por los seis ladrones que se esconden en su mente, como son el deseo lujurioso, la ira, la codicia, el indebido apego, el orgullo y el odio. Contaminan sus valores por sus emanaciones. También hay ocho olas de orgullo que obstruyen su intento de conocerse a sí mismo. el orgullo de casta, de fuerza física, de erudición, de juventud, de riqueza, de encanto personal, de dominio y de los propios logros espirituales. Nadie se da cuenta de que éstos se van a desintegrar muy pronto. Shankara les advirtió a los hombres en contra de poner fe en cualquiera de estas fuentes de orgullo. “El todopoderoso tiempo se los robará en un tris”, dijo Shankara. Mientras todavía juegan y se ríen de niños, la juventud los alcanza, y la vejez llega reptando mientras se imaginan que la juventud está todavía con ustedes. La muerte espera a la vuelta de la esquina, cuando ya los alcanza la senectud.

El principio básico de la naturaleza humana

De la misma forma que los rayos del sol absorben el vapor de agua del mar, lo reúne en nubes, lo deja caer como lluvia sobre la tierra para que pueda de nuevo fluir como ríos al mar, los sentidos del hombre contactan al mundo y recolectan experiencias de las cuales la mente selecciona, almacena y utiliza las sagradas y sostenedoras, como valores, como instrumentos para la elevación individual y social. Son la verdad, la rectitud, la paz, la no violencia y el amor. El último valor, el amor (prema) es la fuente dadora de vida. Se pueden lograr más rápidamente por medio del amor.

El amor o prema es el principio básico de la naturaleza humana. Esa palabra bisilábica tiene una potencialidad inmensurable. Demasiado a menudo es confundida con el afecto de la madre por el niño, el apego entre esposo y esposa, la dependencia de amigo con amigo o la relación de maestro y alumno. En cada una de éstas, se puede discernir una traza de necesidad egoísta. El amor no contaminado por el ego es amor genuino. Es todoabarcante, puro, pleno y libre. Fue el amor que el impulsó a Mira a irse, a Tukaram a cantar y a Chaitanya a bailar. El amor puede emerger del corazón e iluminar con deleite sólo después que la ira (el mastín), el orgullo (el jabalí) y el sentido del ego (el búfalo) hayan sido sacados y removidos del corazón. Mientras estas bestias ocupan el corazón, el hombre no puede escapar de ser una bestia. Siendo un ser humano, ¿a qué aspira? A la ausencia de aflicción y a la presencia de la felicidad (ânanda) y a la libertad de seguir la propia voluntad. El dolor y la alegría son como la noche y el día, fases inevitables de la vida. La libertad para la propia voluntad puede causar desastres a uno mismo y a otros. El hombre debe saber que él es el Âtma; este conocimiento es todo lo que se necesita para la felicidad (ânanda) de uno.

Tal como el rey, así los súbditos

Están tratando con tiernos niños, como sus maestros, guías y ejemplos. Deben equiparse para estos roles viviendo los valores que distinguen al hombre. Establezcan los valores en sí mismos, practíquenlos y deriven ânanda de ello ustedes mismos. “Tal como el rey, así los súbditos”, dice el proverbio. Vivan los ideales y conduzcan a los niños. Dejen que los impulsos por la verdad, la rectitud, la paz y la no violencia florezcan en sus corazones. Sólo estos tesoros espirituales pueden asegurar la felicidad y la alegría. O de otra forma, ¿por qué Dasharatha, el heroico emperador que luchó del lado de los devas (dioses) y les otorgó la victoria, busca la guía del sabio Vasishta, o el Emperador Janaka le dio la bienvenida al sabio Yajñavalkya a su corte? ¿Por qué los indómitos cinco, los hermanos Pandava, buscaron de Krishna el consejo y la cura para sus males? Y consideren cómo Shivaji buscó el consejo de Samartha Ramadas, para gobernar el imperio que él fundó.

Los valores son la clave para el progreso humano

Estos auténticos valores humanos no pueden ser aprendidos de libros o de lecciones dadas por maestros o transmitidos por los mayores. Pueden ser adquiridos sólo por la experiencia y el ejemplo. Deben ser los ejemplos y los niños deben experimentarlos. Han venido a Prashanti Nilayam para este seminario y taller desde largas distancias, gastando grandes sumas de dinero, y tomando días libres para el viaje. Recojan de aquí a cambio toda la información e inspiración que puedan, pues estos valores son las metas, las bases, las raíces, las claves del progreso humano.

La verdad es unidad de pensamiento, palabra y acción. Cuando la acción está saturada de verdad, se vuelve rectitud. Cuando todas las acciones son correctas, la paz reina y la mente está libre de toda traza de violencia. El amor es el sostén de todas las cuatro. El amor como pensamiento es verdad, como acción es rectitud, como sentimiento es paz y como comprensión es no violencia. Cuando estos cuatro valores fundamentales que elevan al hombre a niveles divinos son practicados y propagados por ustedes, en escuela tras escuela, en aldea tras aldea, Bharat justificará el significado de su nombre: Bha (luz) rat (deleite) - sacando deleite de la luz.

La aritmética espiritual

Las materias que ustedes enseñan en la escuela pueden ser diferentes, pero a través de cada una de ellas, pueden enfatizar los valores humanos. El cuerpo humano es un laboratorio químico muy ocupado y bien organizado. Cada miembro está activado por su esencia (rasa). Cuando golpean la mesa, la mesa también los golpea con igual fuerza. Aprendan de esto que cada acción tiene por fuerza una reacción. Cuando enseñan matemática, pueden explicar el papel del más y del menos en afectar, aun en la vida, el destino del hombre. En aritmética, tres menos uno es dos. Pero en la matemática del espíritu, tres menos uno es uno. Dios reflejado en la naturaleza es visto como la imagen, el hombre. Ahí tenemos tres entidades, pero si quitan el espejo lo que que queda no es dos sino sólo Uno, un Solo Dios.

Y, por encima de todo, estén siempre conscientes de los dos significados de la palabra sánscrita para el hombre ‘manava: (1) Ma significa ‘no’ y nava significa ‘nuevo’. El hombre no es nuevo. Viene arrastrando el impacto de incontables vidas. (2) Ma (la ignorancia), na (sin), va (actuando) El hombre debería actuar lleno de conocimiento jñâna), sin traza de ignorancia. Modelen sus vidas de acuerdo a estos dos significados y tengan Mi bendición.

Discurso inaugural en el Seminario - Taller

sobre Educación en Valores Humanos,

Prashanti Nilayam, el 1-6-1985.