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Discursos dados por Sai Baba

Discurso del 23/04/93

23 de Abril de 1993

Sai Sruti, Kodaikanal

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Todas nuestras vidas son solo una ilusión. Todos nuestros apegos son una ilusión. La familia es una ilusión. La muerte es también una ilusión. Vivir esta vida es también una ilusión. ¿Por qué están ustedes atrapados en esta ilusión? Los necios, habiendo nacido en la ilusión, crecen en la ilusón, pero no reconocen la ilusión.

Encarnaciones del amor, ¿qué forma tiene una ilusión? Utilizamos la palabra ilusión, pero nadie conoce la forma y la naturaleza de la ilusión. Aquello que es no existente es la ilusión. Aquello que está presente es también la ilusión. ¿Por qué buscan a Dios por aquí y por allá? ¿No está Él en el corazón de ustedes? ¡Él mismo es una ilusión! El universo es una ilusión. Todo es ilusión. Ekoham bahusyam, el Uno se manifestó como los muchos. Dios adopta la vestidura de la ilusión. Vistiendo el atuendo de la ilusión, Él asume la forma para demostrar el aspecto con forma y sin forma. También prueba el hecho de que Él es el que se mueve y también es el que no se mueve. Dios es una ilusión, ya que todo lo que engaña es una ilusión.

Esta es una identidad errada (bhrama). Una vez que bhrama desaparece, tendrán la visión de Brahman. Maya tiene estas tres cualidades: la cualidad piadosa, la cualidad emocional y la torpeza (satvoguna, rajoguna y tamoguna). El mundo es la forma de estas tres cualidades. No hay ningún mundo ni ser alguno que no tenga estos tres atributos.

El día en que el ser humano se aparte de los tres atributos, puede aspirar a estar apartado de la ilusión. Para comprender la naturaleza, que está más allá de los tres atributos, tenemos que conocer en primer lugar dichos atributos. De estos tres atributos proviene el apego (moham). La base de este apego es el amor por el dinero y el amor por la esposa y por los hijos. Estos tres hacen al apego mucho más fuerte. En cuanto se reduce el apego a la esposa, al dinero y al hijo, el apego quedará reducido, en general.

El hombre tiene las cinco envolturas:annamaya o la envoltura del alimento, pranamaya o la envoltura del aliento vital, manomaya o la envoltura de la mente, vijnanamaya o la envoltura de la sabiduría, y anandamaya o la envoltura de la bienaventuranza. Es solo el hombre el que puede investigar, el que puede experimentar, el que puede reconocer y comprender la naturaleza, con la envoltura de la sabiduría, para alcanzar el estado de bienaventuranza. Sin embargo, en este mundo el hombre está experimentando solo con tres envolturas: la envoltura del alimento, la envoltura de la vida y la envoltura de la mente.

El hombre no está llegando a la envoltura de la sabiduría. Esta sabiduría no es efímera, no es mundana, no es secular, no es física. Hay que pensar en ella al nivel del corazón; es dichosa.

El hombre desea la felicidad, pero las envolturas del alimento, del aliento vital y de la mente apuntan solo a la ilusión. Todo lo que el ojo ve, el oído oye y la mente piensa, es solo una ilusión. Por lo tanto, el mundo es la forma misma de la ilusión.

Algunos aspirantes piensan que la Divinidad tiene una forma, mientras que otros dicen que no tiene forma. El agua, cuando está solidificada, puede adoptar la forma de cubos de hielo, aunque en la lluvia, la misma agua es un líquido. No hay diferencia entre el agua común y el hielo; ambos son lo mismo. Por lo tanto, los cubos de hielo son una ilusión y el agua es la Divinidad. Sin la Divinidad no hay vida humana. Sin agua no es posible que haya hielo, aunque el agua puede existir sin cubos de hielo. Sin la Divinidad, la ilusión no puede existir. El hombre no puede desplazarse dejando a un lado su propia sombra, es imposible; la sombra lo sigue a todas partes. La magnífica Divinidad y la ilusión son como el objeto y su reflejo. La razón de ser de las prácticas espirituales es comprender la divinidad a partir de esta ilusión.

¿Cómo es posible hacerlo? Aunque se prescriben muchos caminos, todos son solo ilusión mundana. Sravanam (escuchar) es también una ilusión. Kirtanam (cantar), Vishnosmaranam (pensar en el Señor), Padasevanam (servicio a los pies del Señor), Vandanam (salutaciones al Señor), Archanam (adoración), Sneham (amistad con el Señor), Atmanivedanam (entrega al Señor), todos son efectos de la ilusión. ¿Quién es el que hace todo este escuchar, cantar, etc.? Solo el hombre. La vida entera es una ilusión. La vida humana transcurre como una obra teatral que se pone en escena en este escenario.

Dios es el único responsable de la historia del hombre y de su divinidad. El mundo es un escenario. Todos son actores. Dios es el director. En base a Su dirección, cada individuo emprende sus tareas y cumple con sus responsabilidades en la vida cotidiana. En la antigüedad esto estaba muy desarrollado. La población mundial era de 100 crores de personas (un crore equivale a 10 millones) El número de liberados entre los aspirantes aumentaba día a día. Ellos hacían todo el esfuerzo necesario para la liberación. Practicaban todos los caminos espirituales, en diferentes direcciones, para comprender a la Divinidad en la vida cotidiana.

La vida es como una burbuja en el agua. ¿Cuándo estallará esta burbuja de la vida? Por eso, ellos querían conocer la verdad eterna. Actualmente, la población mundial ha superado los 500 crores. La población ha aumentado, pero entre la gente el deseo de la liberación ha desaparecido. ¿Cuál es la razón? El exceso de deseos mundanos. La investigación acerca de la Divinidad ya no existe. ¿Cuál es la razón? La única razón es el sistema educativo moderno. La gente moderna educada, los estudiantes y los dirigentes de la educación, todos se esfuerzan tras deseos mundanos.

El plan de los estudiantes se reduce a preocuparse por el estatus que obtendrán si siguen un determinado curso. Las personas educadas luchan duramente, solo para ganarse el pan de cada día. Lo más importante no es el hambre del estómago. La cabeza y el corazón son también muy importantes; cuando estos dos están bien atendidos, el estómago deja de ser tan preocupante. La educación secular que se adquiere hoy, los negocios y los empleos obtenidos, todos se relacionan solo con la cabeza.

En el vocabulario vedántico, todo esto se llama pravritti, lo que apunta hacia fuera, por oposición a nivritti, que es hacia dentro. Pravritti significa un incremento en el vritti o temperamento; hacer que éste se destaque es pravritti. Prapancha o el mundo es lo que brota de los cinco elementos. Los cinco elementos son la forma misma de la ilusión.

Cuando soñamos, tomamos lo soñado como si fuera verdad. En los sueños consideramos que todos los sentimientos de penuria, dolor y ansiedad son verdaderos, pero ¿cuánto dura esta verdad? El sueño es verdadero hasta que despertamos. En el momento en que despertamos consideramos que lo soñado no tenía importancia, pero consideramos verdaderas todas las experiencias del estado de vigilia. ¿Cuánto de cierto hay en esto? Todas estas experiencias del estado de vigilia son verdaderas hasta que nos dormimos. Durante el sueño olvidamos el mundo que veíamos estando despiertos.

Por lo tanto, el estado de vigilia es soñar despierto, y los ensueños son soñar dormidos. En el ensueño no existe el mundo vigil, y estando despiertos no adjudicamos ningún valor a lo soñado. Sin embargo ustedes están presentes en esos dos estados, el de vigilia y el de ensueño.

El estado de vigilia es una ilusión. Los sueños son una ilusión. Ustedes son omnipresentes, ustedes son la verdad. Eso es la divinidad. Esta divinidad es vista dentro de la ilusión que es el mundo. La naturaleza de la ilusión es un secreto misterioso, es una historia. La ilusión es responsable de hacernos llorar y de hacernos reír. La risa y el llanto son mundanos, no son espirituales. La naturaleza de la ilusión es tal que incrementa la identidad errónea.

“Este es mi dinero”, “esta es mi casa”. ¿Hasta qué punto es su dinero, hasta qué punto es su casa? ¿Cuándo tienen que abandonarla? ¿Cuánto de cierto hay, cuando dicen: “esto es mío”? Quizás vendan esa casa, y después ¿dirían que es suya? Entonces dirían “el dinero es mío”, y lo depositarían en el banco. Luego, el dinero ya no sería suyo, lo suyo sería la libreta de cheques. Luego entregan la libreta de cheques para recuperar el dinero, y se lo gastan. Entonces, ¿dónde está el dinero?

Todas las cosas cambian y cambian, como nubes pasajeras, y eso es maya. Todo se mueve como las nubes. Una persona tiene un billete de cien rupias, y sonríe pensando “este billete de cien rupias es mío”. Al verla, el billete también sonríe, pensando “Oh, necio, yo he visto muchos rostros. También dejaré tu rostro y me iré con otro. Nunca estaré permanentemente con nadie. No te engañes creyendo que soy tuyo. El cambio es mi cualidad, la movilidad es mi naturaleza”.

Todo lo que cambia es una ilusión, no es estable en un sitio. Suponer que esta ilusión es real es signo de ignorancia. Esta ignorancia es una ilusión. El océano es estable, de por sí no tiene movilidad, pero tiene la experiencia de la movilidad. ¿Cuál es la razón? El responsable es el viento. Cuando no hay viento, no hay olas. Asimismo, en nuestro interior se mueven los sentimientos. ¿Quién es responsable de estos movimientos? La ilusión, la ilusión que cambia día a día. La Divinidad única se manifestó como muchos. Todas estas formas son divinas.

Un pequeño ejemplo. Supongamos que hay un jefe de familia, y su hijo viene a conversar con él, llamándolo “padre”. Llega la nuera y lo llama “suegro”. Luego, la esposa lo llama “mi querido esposo”. Llega el nieto y lo llama “abuelo”. La madre también llega y lo llama “mi querido hijo”. Aunque lo llaman con diferentes apelativos, el individuo es uno. El padre, suegro, hijo, esposo, abuelo, son todos uno, y los demás lo llaman según sus sentimientos y su posición. De la misma manera, la gente establece una relación con Dios. Uno lo llama Brahma, otro Atma, un tercero Shakti. Otros Rama, otros Krishna, otros Jesús, otros Alá.

En base a su fe y sus sentimientos, dan diferentes nombres. Las religiones son diferentes, pero el camino es uno. Las telas son diferentes, pero el hilo es uno. Las joyas son diferentes, pero el oro es uno. Las vacas son de diferentes colores, pero la leche es una. Los caminos son muchos, pero Dios es uno.

Las flores son diferentes, pero la adoración es una. No hay diferencia en los métodos de adoración, como adoración de jazmín, adoración de rosa, adoración de crisantemo. ¡No, no, no! Pueden ofrecer a Dios cualquier flor que traigan; la adoración es la adoración.

En esta naturaleza, tenemos un error de concepto. Los bharatiyas, en su práctica espiritual, tienen un sloka, que se comprende bien en esta forma de adoración: Ekoham bahusyam (hay una sola Divinidad, que se manifestó como muchas).

En los 108 Nombres de Dios (Ashtotra Satha Namavali), se comienza con Om Keshavaya namaha, Narayanaya namaha, Vasudevaya namaha, etc. Se adora a Dios con muchos nombres. Hay un solo Dios, y lo adoramos bajo muchos nombres. Un solo Dios tiene miles de nombres, y también muchas formas. Aunque la forma y el nombre cambian, en todos está el mismo y único Principio. En este mundo la verdad está oculta tras esta falsedad. Cuando reconocemos el hecho de que es todo una ilusión, cesan las preocupaciones.

Solo debido al apego llega el dolor. Para el dolor y el placer, la causa es el apego. La ilusión produce una separación de lo que era único. La separación y la combinación representan las olas, las olas de los pensamientos y las aberraciones, y es todo efecto de la ilusión.

Un pequeño ejemplo. Una experiencia común de cualquier persona es, cuando va al cine, ver la pantalla blanca y pura. Es estable, no se mueve. Pero la persona no desea ver la pantalla, sino la película, y se siente muy feliz cuando la película comienza. ¿Qué son las películas? Son artificiales. En una parte de la película, alguien llora. El actor que actuó en ella, sentado como espectador, contempla ese llanto. ¿No es esto una ilusión? El mismo actor observa el llanto en la película. ¿Por qué llora en la película? Por dinero. Después de haber recibido el dinero, el actor sonríe. Sin embargo, el público que ve la película, al ver a esa persona llorando, también comienza a llorar. ¿Es real el primero que llora? No, es solo una película, pero mirándola, ellos lloran. Esto es una ilusión.

La película que aparece sobre la pantalla no es estable, pronto desaparece. Pero no para siempre, porque más tarde regresa. Nace y muere, y después nace y muere de nuevo, repetidamente. Mientras tanto, la pantalla no viene ni se va. Ella es como la verdad (sathya). La pantalla existe siempre, las falsas películas vienen y se van. Sin embargo, la pantalla y las películas no son independientes. Mientras existe la película, ¿dónde está la pantalla? La pantalla está dentro de la película. Sin la pantalla, no se puede ver la película.

El universo entero está lleno de ilusión. Lo que aparece y desaparece es la película. Lo que permanece estable, la Divinidad, es la pantalla. La película no viene ni se va, es solo una ilusión. Esta mithya (irrealidad) es una ilusión. La realidad, cuando se combina con la ilusión, es también ilusión. Pero debemos avanzar más allá de la ilusión. ¿Cuándo se llega a ese estado que está más allá de la ilusión? Cuando podemos escapar de estos tres apegos: el apego al dinero, el apego a la esposa y el apego al hijo. Cuando estos apegos desaparecen, hay liberación. La liberación, o moksha, no cae del cielo ni brota de la tierra, ni desciende de alguna parte. Cuando se elimina la ignorancia, gracias a la palabra de los Vedas, la liberación es conferida.

La ignorancia es ilusión. La base de la ilusión son los tres atributos. Mientras existen estos tres atributos, no es posible comprender a la Divinidad, que no tiene atributos. Dios está más allá de los atributos.

Dios es todo dicha, todo sabiduría. Es eterno. Él es la verdad. Todo es uno. Solo uno existe, pero se manifiesta como muchos. ¿Cómo es esto? Si entramos en un cuarto lleno de espejos, hay muchos reflejos. Alguien que tiene consciencia, que está en la envoltura de la sabiduría, sabe por cierto que son solo sus propios reflejos. Comprendiendo la verdad, considera la unidad en la diversidad, y permanece en la verdad, “son solo mis propios reflejos”. El que es reflejado, el que se manifiesta como muchos, es uno solo, Dios.

En ese mismo cuarto ingresa un perro. Al ver sus propios reflejos en los espejos, tiene la sensación de ser diferente de todos esos reflejos. Entonces, el miedo se apodera de él. Cuando hay un sentimiento de diversidad, hay miedo. Debido al miedo, el perro se arroja sobre cada reflejo, tratando de atacarlo. El espejo se rompe en pedazos, y aumenta el número de reflejos del perro. Pero cuando ese espejo desaparece, “¡no hay espejo!”, esto permite una vía de escape.

Quien considera que todo es su propio reflejo, quien siente la unidad de la Divinidad, es Dios. Cuando se comienza por la letra G hay unidad. Quien comienza por el otro extremo, la letra D, se convierte en un perro. [1] Quien se considera diferente de los reflejos es un perro. La diferencia entre Dios (God) y un perro (dog) es que Dios significa la unidad, y perro significa la diversidad. Solo la ilusión reconoce la diversidad; la ilusión es responsable del miedo. Quien tiene el sentido de la unidad no tiene miedo. No hay miedo cuando no hay ilusión, cuando no hay una identidad equivocada.

Dios está más allá de los tres atributos, y también está en los atributos. ¿Cómo es esto? Con barro se hace una olla, pero las ollas no nacen naturalmente en el barro, en el barro no hay ollas. Las ollas son creadas, se las hace. Eso es una cualidad. En la olla creada también hay barro. No hay ollas en el barro, pero hay barro en las ollas. Dios no tiene atributos, pero Él está dentro de los atributos. En combinación con los atributos, Él viene en una forma, tiene una forma. Cuando no hay forma, no hay nombre, por ejemplo, no hay el nombre “olla”; si prescindimos del nombre y los atributos, es solo barro. Cuando hay una forma (rupa), hay un nombre (nama), y habiendo estos dos, existe la naturaleza o prakriti.

Todas las acciones y formas tienen relación con la cabeza. ¿Qué es lo que se relaciona con el corazón? Sathya (verdad), daya (compasión), prema (amor), sahana (tolerancia), sama-drishti (visión imparcial). Todo esto proviene del corazón, que no tiene forma. Eso es nivritti, es decir hacia dentro. Eso es la práctica espiritual. Si una persona solo se orienta hacia lo exterior toda su vida, ¿cuándo podría orientarse hacia su interior? Hay un solo obstáculo que le impide ir hacia dentro. ¿Cuál es? ¡La mente! La mente es como un perro. La mente no nos permite reposar en un punto. La creación entera está en la mente. La mente es el universo entero. En primer lugar, debemos comprender la naturaleza de la mente.

Sin controlar la mente, nadie puede ser manishi (un ser humano sabio). Quien controla su mente es un auténtico ser humano. Si permite a la mente seguir sus propios caprichos, el individuo no puede ser humano; es solo un humano de cine. Si se lee a la inversa la palabra “manishi” resulta “cinema” [2] y esto representa a alguien que no es capaz de controlar su propia mente. Quien tiene completo control sobre ella es un auténtico humano. Tenemos que hacer el esfuerzo de controlar la mente.

Todo está en la mente. La mente es responsable del apego y de la liberación. Cuando la mente sea una sola, todo será uno. Debemos buscar esta unidad, esta unicidad. Los cuerpos son diferentes, los nombres y formas son diferentes, pero la Divinidad en todos es una sola. Cuando reconozcamos esta verdad, podremos comprender esta ilusión. Mientras no reconozcamos esta verdad, permaneceremos en la ilusión. La naturaleza entera es una ilusión. El apego es una ilusión. La familia es una ilusión. La cabeza es una ilusión. Las personas nacen en la ilusión y crecen en la ilusión. Los necios no comprenden esta ilusión; nacen en la ilusión y crecen en la ilusión, pero no hacen ningún esfuerzo por saberlo.

Ustedes nacen en la sociedad, viven en la sociedad y terminan en la sociedad, pero no hacen ningún esfuerzo por conocer la naturaleza de la sociedad. ¿Se conocen a sí mismos? ¡No! Un ser humano es alguien que se conoce a sí mismo; solo entonces se le puede llamar “el conocedor”. ¿Morirá una serpiente solo porque se la frota contra un hormiguero? ¿Se puede superar la carne solo castigando al cuerpo? ¿Puede alguien llegar a ser un jnani (sabio) solo por privarse de alimento y agua? ¿Puede alguien comprender la espiritualidad sin comprenderse a sí mismo? Tiene que conocerse a sí mismo; solo así llegará a su propia naturaleza. Pensamos que es un ser humano. ¡No lo es! Solo tiene la forma de un ser humano, pero no lo es.

¿Cantan todos los pájaros verdes como los ruiseñores? ¿Son abejas todos los insectos que caminan sobre las flores? ¿Pueden transformarse por eso en abejas? ¿Puede un cerdo llegar a ser un elefante solo por ser muy gordo? ¡No! La forma no es lo importante. Lo importante es nuestro comportamiento. Lo importante son nuestros hábitos. Lo importante es nuestra disciplina.

Quien tiene disciplina es un devoto. Quien tiene buenos hábitos es un hombre. Quien tiene buen comportamiento es un chico. Quien pone en práctica las tres cosas es un verdadero ser humano.

[1]Juego de palabras en inglés con las palabras “God” (Dios) y “dog” (perro).

[2]“Cinema” es “cine” en inglés.


Traduccion SBd