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15 de Abril de 1993
Sai Sruti, Kodaikanal
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Sin haber sembrado las semillas, solo confiados en la lluvia, ¿esperan ustedes tener una cosecha? Si sembraron las semillas, ¿pueden esperar una cosecha si no hay lluvia? No lograrán nada a menos que se junten la siembra con las lluvias. Estas cosas se consiguen por la gracia de Dios junto con el esfuerzo humano.
El esfuerzo humano y la gracia de Dios son como el polo positivo y el negativo. Sin importar cuán fuerte sea la gracia de Dios, si falta el esfuerzo humano nada fructifica. La gracia de Dios y el esfuerzo humano conducen a la plenitud. ¿Cuál es la relación entre ambas partes? Una rama no puede existir sin el árbol; la rama es una chispa del árbol. Sin su madre, un bebé no puede vivir; el bebé es una chispa de la madre. El individuo no puede vivir sin Dios; el individuo es una chispa de Dios. La relación entre el humano y Dios es la que hay entre la chispa y la entidad.
La verdad está contenida en los textos védicos: Sathyam vada, Dharmam chara (digan la verdad y practiquen la rectitud). Estos son como ambos ojos para nuestra cultura. Gracias a estos principios que nos dan las épicas y otros textos sagrados, somos capaces de enfrentar toda clase de obstáculos. Los textos sagrados sirven para la elevación de la humanidad. Debemos aprender cómo hacer uso de los mismos.
Dios creó el alimento para proteger a la humanidad. Los alimentos son para la protección del cuerpo, y lo mismo es la vestimenta. Pese a que Dios creó el alimento, si comen en exceso tendrán problemas digestivos. Los alimentos fueron creados para nosotros; en consecuencia, no busquen comida de baja calidad. Los alimentos serán de ayuda siempre que los consuman en la cantidad adecuada. Si comen en exceso, enfermarán; si comen demasiado poco, se debilitarán.
La gracia de Dios también es experimentada de acuerdo a nuestros merecimientos. Debemos experimentarla en base a nuestra relación de corazón a corazón. Los aspirantes (sadhakas) deben indagar y tratar de comprender qué es efímero y qué es permanente. La sabiduría (jnana) es de tres tipos; aunque es una y la misma, produce la elevación de la humanidad en tres direcciones diferentes. Los tres tipos son: sabiduría individual, sabiduría de la sociedad y sabiduría del universo. También podemos subdividir de otra manera a la sabiduría en tres tipos: uno es la ignorancia (ajnana), otro es el buen conocimiento (sujnana), y por último el súper conocimiento (prajnana). Se trata de la misma sabiduría, según si se relaciona con la torpeza, con la piedad o con la emoción.
La sabiduría individual es una sabiduría física, que ayuda al hombre a conocerse a sí mismo. ¿Qué clase de sabiduría es esta? Es como la luz que hay dentro de una habitación. La luz de la lámpara está confinada a esa habitación, no se la ve fuera de ella. La segunda, la sabiduría de la sociedad, es como la luz de la luna, que ilumina dentro y fuera de la habitación, pero no es muy clara. La tercera, la sabiduría del universo, es como la luz del sol: permite ver claramente, tanto dentro como fuera. Esta es una sabiduría infinita, es la sabiduría total; es la sabiduría de la divinidad; es la sabiduría del Uno Mismo (Atma jnana), la que hace que cada uno resplandezca. Este es el poder del intelecto. Este es el poder de la consciencia.
Con respecto a la consciencia, la vida humana es solo una chispa. El cuerpo tiene ojos, tiene oídos, boca, manos, miembros, que son todos miembros del cuerpo. El cuerpo es un miembro de la sociedad. La sociedad es un miembro de la humanidad. La humanidad es un miembro de la naturaleza (prakriti). La naturaleza es un miembro de Dios. El universo entero es una combinación de relaciones entre miembro y miembro. Es la misma clase de relación entre miembros que existe entre el devoto y Dios. Mamaivaamso jivaloka jiva bhutha sanathanaha (Bhagavad Gita 15:07). En base a esto, Dios dijo: “Tú eres una chispa de Mí, eres eterno”.
Que el brillo del intelecto brille en la divina sociedad. Ustedes son miembros de la sociedad. Para que la sociedad brille, tiene que brillar el individuo. Solo la condición humana hace que la sociedad brille. Esta condición humana también hace que brille la naturaleza. Es Dios quien hace brillar la naturaleza.
Por debajo de todo están los sentidos. Sobre ellos está la mente. Por encima, está el intelecto (buddhi). Sobre él está el Uno Mismo (Atma). En consecuencia, el intelecto está muy cerca del Atma. La luz del Uno Mismo cae sobre el intelecto. El brillo del intelecto cae sobre la mente. El poder de la mente cae sobre los sentidos. El viaje terrenal está movido por los sentidos.
¿Quién es manava, el ser humano? ¡El hombre no es más que la mente! ¿Qué se entiende por la mente? Es una combinación de pensamientos (sankalpa) y aberraciones (vikalpa). Nuestras situaciones cotidianas son fruto de nuestros pensamientos y aberraciones. El resultado de nuestra vida cotidiana es responsable de nuestro placer y nuestro dolor. La base del placer y el dolor es nuestro comportamiento; en consecuencia, todo ser humano debe modelar adecuadamente su comportamiento. La sociedad no es una forma separada, sino una combinación de individuos. Cuando la condición humana se hace divina, la sociedad entera refleja la divinidad.
Lo bueno y lo malo llegan a ustedes en el transcurso del tiempo. Pueden llegar a ser ricos o pobres, en el curso del tiempo. En este mundo, el tiempo es responsable de todas las formas. En esta Tierra, no hay nadie que no se rinda ante el tiempo; todos están atados por las cadenas del tiempo. Nadie puede transgredir el tiempo y el lugar. El tiempo es un flujo. En estas aguas del tiempo, que fluyen continuamente, todos tienen que ser transportados. En el día en que malgastamos el tiempo, el cuerpo enfrenta todo tipo de problemas. Lo bueno y lo malo para el cuerpo se basan en el tiempo. El transcurso del tiempo, todo es en el transcurso del tiempo.
Todos los seres están sujetos al karma o la acción. La sociedad humana está sujeta a la actividad. El nacimiento y la muerte se basan en el tiempo. Bajo estas circunstancias, el hombre no está haciendo ningún esfuerzo por conocer adecuadamente al tiempo. La mayoría desperdicia el tiempo. Piensen, ¿cuántas personas hacen el bien, al menos durante algunos segundos? Piensen, ¿cuántas personas dan buen uso al tiempo? Muchos malgastan el tiempo. Desde que se levantan hasta que se van a dormir, dilapidan el tiempo sin ningún límite, solo en el diario vivir. Pasando todo el tiempo en adquirir educación, mientras olvida a Dios, ¿qué felicidad logra el hombre? En cambio, ¿qué puede experimentar si hace sagrado su tiempo? Indaguen en ambas situaciones.
La vida correcta es la de quien santifica el tiempo. En la vida humana se deben efectuar acciones que santifiquen el tiempo; ese es el objetivo del cuerpo.
¡Encarnaciones del divino Atma! Lo importante no es la individualidad de nuestro cuerpo. La materia individual es sumamente estrecha y limitada. Es como una lámpara en un cuarto. Está encerrada en sí misma. Tiene que ser transformada en la vastedad, la infinitud de la Divinidad. Todo ser humano debe desarrollar esa vastedad. ¿De dónde la obtendrá? Solo la obtendrá de la divina gracia. Para tener la gracia de Dios, la mente debe ser orientada hacia Dios. Si se la orienta hacia el mundo, no es posible tener divinidad. Para adquirir la divinidad, el hombre debe avanzar en aquella dirección.
Consultando con otros, indagando en los sentimientos amplios, debemos llegar a la decisión correcta. Esta es la sabiduría de la sociedad. ¿Cómo debe ser la sabiduría de la comunidad? Es una combinación de oscuridad y luz. Uno puede equivocar la identidad, tomando la soga por una serpiente, porque es una sabiduría llena de confusión. A veces “sí”, a veces “no”; es una combinación de sabiduría con ignorancia.
La auténtica sabiduría hace que todo esté muy, muy claro. Da pruebas de divinidad tanto en un caso como en el otro, eliminando por completo la separación entre el mundo y Dios. También convierte la destrucción en construcción. Destruye la sabiduría individual, que es algo creado.
En el mundo de hoy, el conocimiento individual está en auge. El hombre se engaña a sí mismo. El conocimiento individual no es noble, es egocéntrico (ahamkara), conduce a mayor ignorancia y confusión. La Divinidad lo sabe todo, pero simula no saberlo. Lo ve todo, pero simula no verlo. Así es el conocimiento de Dios. Dios lo sabe todo, pero los devotos dudan si lo sabe o no. Esto se debe al efecto de la ilusión; así lo afirmaban las gopikas. Ellas comprendían claramente la naturaleza de Krishna. El conocimiento de las gopikas es producto de anhelar, añorar y extrañar.
Una gopika dijo: “Se puede despertar a alguien que duerme profundamente, olvidado de su cuerpo, pero es imposible despertar a quien simula dormir”. Está despierto, pero con los ojos cerrados simulando dormir. Si alguien duerme profundamente, basta un golpecito para despertarlo, pero es imposible despertar a quien simula dormir. Así era la simulación de Krishna, solo para demostrar que la devoción y la entrega son una y la misma.
Las Gopikas no creían que Dios duerme. Si Dios durmiera, el universo entero se dormiría. Dios está más allá de comer y dormir. El hombre está sujeto al tiempo, y por lo tanto necesita comer y dormir. Dios no duerme, pero para bien de los demás hace una actuación, simulando dormir. Muchos no creen que esto sea solo una actuación.
La naturaleza de la devoción (bhakthi) es una cura para todas las enfermedades. Proporciona alivio para este viaje, probando la naturaleza de Dios. Confiere la liberación al devoto. La relación con Dios es la auténtica satisfacción. En la devoción hay dos letras: “bha” y “kthi”. La devoción, ¿qué es capaz de dar? Da el alimento. ¿Qué hace el alimento? Da fuerza al cuerpo. ¿Qué hace esta fuerza? Da inteligencia. ¿Qué otorga la inteligencia? Otorga satisfacción. Cuando se experimenta satisfacción, esto produce el desapego. ¿Qué da el desapego? Da la liberación.
Bhakthi, bhukthi, rakthi, virakthi, anurakthi, mukthi (devoción, alimento, apego, desapego, atracción, liberación), todo es conferido por la devoción. Común a todas estas palabras es la letra “kthi”. La letra “bha” equivale a Bhagavan, es decir Dios. Bha significa Dios, y kthi significa poder. Ambasl letras juntas, significan devoción.
Bhakti, la devoción, significa un amor total, un apego total. La mera adoración, sin un amor intenso, es solo una habilidad (yukthi). Esta habilidad puede hacer que alguien sea admirado, pero no debemos tener habilidad sino intenso amor (rakthi). El poder de este intenso amor conduce a la liberación. La liberación significa la libertad, ser liberado. ¿Liberado de qué? Liberado de los sentimientos mentales, de los pensamientos. El hombre está atado por cadenas de aberraciones y pensamientos, su corazón está lleno de ellos.
Un día, Radha estaba acostada en su habitación, y pensó: “Estoy sola, cualquiera podría entrar aquí. ¿Habré asegurado la puerta?” En el momento en que estaba por asegurar la puerta, oyó la voz de Krishna: “Ábreme la puerta”, y Radha fue toda sonrisas. Dos pensamientos acudieron al mismo corazón: “Cierra la puerta” y “abre la puerta”. Radha sonrió, viendo lo risueño del momento.
El universo entero es el templo de Dios. ¿Dónde está la puerta? Radha pensó: “Si Él está en todas partes, ¿para qué tener una puerta? Una puerta hace falta si existe un lugar separado, pero el Señor del universo está detrás de mí y a mi alrededor. Sin embargo, tañir las cuerdas de la vina (1) , cosiendo con los hilos de la vida, el nirvikalpa, ofreciendo lágrimas de alegría en la entrega total, eso es una puerta. Tocando música en la vina, cosiendo la fuente de la vida (prana) a lo largo de la columna vertebral (sushumna nadi), preservando las cinco fuentes de prana, apana, vyana, udana y samana, mientras me entrego con lágrimas de alegría, veo el Cielo, Kailasa. ¡Oh, individuo, esa es la puerta!”.
¿Cuál es la puerta? Nos ganaremos la bienaventuranza teniendo el control total de nuestros miembros, habiendo capturado el poder de la kundalini en la columna vertebral, y entregando a Dios la fuente de la vida. Eso es el Cielo, Kailasa. Esa es la alegría de Dios, eso es Vaikuntha, el Paraíso. Esa es la puerta. No hay otra puerta en el universo.
Si el universo entero es el templo de Dios, ¿dónde está la puerta? No hay puerta, no hay ventana. El universo entero es el templo. Esto es la auténtica divinidad.
Las gopikas se percataron de la verdad de esto. En consecuencia, no tuvieron separación ni unión, ya que consideraban que todo es la Divinidad. Simularon sufrir la separación. ¿Por qué razón? Solo para dar una enseñanza a los aspirantes (sadhakas) probándoles la firmeza de su devoción, y para que ellos a su vez la pasen al mundo. Aquella persona que se ha percatado de Sí Mismo es gopi. Quien no conoce la naturaleza de Sí Mismo es papi (pecador). ¿Por qué hay gopis y papis? Es por efecto de la ilusión (maya), que está en todos, y baila.
El nombre de la ilusión (maya) es nartakhi. ¿Cuántas letras tiene esta palabra? Nar-tha-ki. Para tener el control de esta ilusión, la única solución es kir-tha-na (2), las mismas letras leídas en orden inverso: cantar el nombre del Señor. Así se logra el control de la ilusión.
(1) Vina : instrumento musical de cuerdas.
(2) Kirtana : contar, cantar. Traduccion SBd
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