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Discursos dados por Sai Baba

Discurso del 11/04/93

11 de Abril de 1993

Sai Sruti, Kodaikanal

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Debemos conocer las razones de las numerosas acciones malvadas que tienen lugar actualmente en el mundo. También debemos saber que el amor desinteresado está declinando, por lo cual hallamos anomalías y aberraciones.

Encarnaciones del amor:

Dios y la naturaleza no son diferentes. Clasificar a uno como vida mundana y al otro como vida espiritual no es correcto. El principio más importante en la espiritualidad es encontrar la unidad de ambos. En esa unidad hay pureza y divinidad. Es un error considerar que la vida mundana está llena de placeres y dolores y que la vida espiritual está a salvo de amenazas materiales y personales. En todas partes hay placeres y dolores. Donde no hay felicidad, no hay dolor. Donde no hay dolor, no hay felicidad. Lo que dice Swami es: “El placer es un intervalo entre dos dolores”.

Esta es una naranja. En su interior hay un dulce jugo, pero su cáscara es amarga. Cuando una naranja no tiene su amarga piel, el jugo no tiene protección. La dulzura y el amargor están en la misma fruta, la unidad de ambos es la fruta. De la misma manera, la vida humana es una combinación de vida mundana y vida espiritual. Es una debilidad abandonar la vida mundana y luego extraviarse en la vida espiritual. Cuando en la vida mundana hay serenidad y felicidad, se puede disfrutar también de la vida espiritual. La vida espiritual concluye si falta la vida mundana.

En la vida cotidiana usamos la secuencia común: madre, padre, maestro y Dios. ¿Cuál es el significado de esto? Al nacer, la persona que vemos es la madre. No sabemos quién es el padre. Cuando vamos creciendo, es la madre quien nos indica quién es el padre. Luego, cuando el niño crece más y comienza a relacionarse con los placeres mundanos, el padre lo envía con el maestro (el gurú) para su educación. El maestro, después de darle educación física, mundana, moralmente correcta y espiritual, le señala a Dios. La madre señala al padre, el padre al maestro y el maestro a Dios. La vida comienza con la madre y finaliza con Dios.

El niño, al comenzar su vida con la madre, grita: ¿Koham? ¿Koham?, que significa ¿Quién soy? ¿Quién soy? Con la vejez, en la hora de la muerte, cuando ustedes conocieron la respuesta a aquella primera pregunta, dicen: Soham (soy Dios). Entonces, la vida humana alcanza la plenitud. ¿De qué sirve pasar la vida solamente con la pregunta, ¿koham?

El hombre averigua todo lo que pasa en el mundo, lee el periódico y escucha las noticias de todos los países, pero no escucha las noticias de Sí Mismo. ¿De qué sirve saber todo lo que pasa en el mundo? En primer lugar debe aprender cuál es su verdadera naturaleza, hacerse la pregunta ¿quién soy, quién soy? Pero en lugar de eso, vamos por el mundo preguntando ¿quién eres, quién eres?

Una vez, un gran filósofo iba caminando. Su nombre era Sócrates. Pensaba: “Nací, crecí, y no sé nada. El fin se aproxima, y no logro saber quién soy. ¿Quién soy? ¿Quién soy?”. Un funcionario retirado estaba también caminando por allí. Sócrates estaba mentalmente concentrado, de modo que no reparó en él. El hombre le preguntó: “¿Quién eres?”. Sócrates dijo, muy calmado y con una sonrisa: “Estoy investigando quién soy. Por favor, dime quién soy”.

La respuesta a “¿quién soy?” no puede ser respondida por los demás. Los textos no lo explican, el profesor no lo enseña, ni se puede averiguar mediante investigación. Tenemos que conocer la verdad mediante la observación. La respuesta es: Dehamu (no soy el cuerpo), manasu (no soy la mente), buddhi (el intelecto), indriya (los sentidos), antha karana (los agentes interiores). No soy los órganos ni los miembros. Soy algo más. Investigando así, podemos llegar a conocer la verdad. Todo está dentro del hombre mismo. El hombre tiene un poder inmenso. La vida humana tiene divinidad.

El sagrado texto de Bharath, el Bhagavatha, también dice esta verdad, también contiene la secuencia madre, padre, gurú y Dios. La primera instancia es la devoción. La devoción se convierte en sabiduría (jnana). Después, la sabiduría se convierte en renunciación (vairagya). La renunciación enseña la espiritualidad. Esta espiritualidad es la que nos da la liberación. En el nombre mismo, “Bhagavathamu” hay cinco letras, Bha-ga-va-tha- mu, que indican los cinco elementos, los cinco sentidos (indriyas) y las cinco envolturas (pancha koshas). Tenemos que comprender la naturaleza de las cinco envolturas.

¿Cuál es el significado de estas cinco letras? En primer lugar, “Bha” significa aquello que enseña bhakti, la devoción. A medida que crece la devoción, se obtiene gnana, la sabiduría, que es la segunda letra, “Ga”. La sabiduría nos conduce a la letra “Va” o vairagya, la renunciación, la cual nos hace conocer la letra “Tha”la verdad de “Tat twam asi”, “Tú eres Aquello”. Despues de enseñar este mensaje, la última letra, “Mu” que representa a mukhti, la liberación. Bha-ga-va-tha-mu. Bhakthi, gnana, vairagya, tatwamu. Las cinco letras son enseñadas por el Bhagavatham.

En la antigua Bharat se enseñaron desde tiempos antiguos tanto los conocimientos mundanos como los espirituales. Sin una reputación, sin felicidad, ¿para qué nacer y morir tantas veces? Solo una buena mente les permite conocer el principio vital (tatwamu). Conocer el camino implica un buen intelecto. ¿Cuál es este camino? ¿El camino a Estados Unidos? ¿El camino a Benares? Esto está dicho en un mantra de doce letras; no hace falta otro mantra. [1]

¿Cuál es el camino que hay que buscar? Es el camino por el cual ustedes han venido, y que han olvidado. ¿De dónde han venido? Si lo saben, ese camino los llevará a destino. Si toman otros caminos no podrán llegar a destino. Han venido del Atma, el Uno Mismo. ¿Dónde está el Atma, el Uno Mismo? Cada uno es en sí mismo el Atma. Conocerse a Uno Mismo es el camino. No necesitan comprar ningún pasaje para viajar. No necesitan fatigarse. Conózcanse a sí mismos; solo así pueden comprender su propia naturaleza.

Todos los sentimientos mundanos son nubes pasajeras. Ninguno es eterno y permanente. A un recién nacido lo llamamos “bebé”. A la edad de diez años lo llamamos “niño”. A la edad de treinta, lo llamamos “hombre”. A la edad de setenta y cinco, lo llamamos “abuelo”. Bebé, niño, hombre y abuelo son una misma persona. Solo el tiempo hace que cambien el nombre y la forma; el individuo es uno. Olvidar ese camino implica una cualidad animal en el buddhi. Conocer el camino implica un buen buddhi o intelecto.

Los animales conocen, al menos, el camino por donde han venido. Las aves confían en su autoconfianza. Cuando un pájaro se posa sobre una rama tierna, no teme aunque la rama se mueva. ¿Cuál es la razón? No se basa en la rama, sino en sus alas; por eso es intrépida. Hoy el hombre, en la familia o en otros entornos, enfrenta problemas, pérdidas, dificultades, y es presa del miedo. No se basa en su autoconfianza. No tiene la confianza de un pájaro. La confianza de que disfruta un animal no está presente en el hombre. ¿Cuál es la razón? El hombre toma esta vida, la vida mundana, la vida física, como la verdad. Se pregunta ¿qué va a pasar? ¿cuándo pasará? El cuerpo es como una burbuja en el agua, la mente es como un mono loco. No sigan a la mente, no sigan al cuerpo. Sigan a la consciencia.

Deben seguir al Atma, el Uno Mismo. Cuándo caerá el cuerpo para ser quemado, nadie puede decidirlo. Por más sanos que ustedes sean, con todas las ayudas posibles, nada de eso vendrá a su rescate. Antes de abandonar este cuerpo, conozcan a la Divinidad. Un poeta dijo, en idioma kannada: “Swami, como te he olvidado, he asumido este cuerpo de carne. Si realmente me acordara de Ti, no tendría que haber nacido en este cuerpo”. Yo pertenezco a la Consciencia, no al polvo. El cuerpo está lleno de polvo, lleno de herrumbre.

La vida humana está llena de polvo y herrumbre. No deben tomarla como permanente y verdadera. Ustedes son permanentes, su vida es permanente. ¿Qué significa esto? Vivan una vida ideal para que puedan conocer su verdadera naturaleza. Cuando encuentre estos sentimientos divinos, el hombre habrá cumplido su objetivo. Habiendo nacido como humano, crecido en una sociedad humana, vivido en una comunidad humana, y terminando la vida en una sociedad humana, no conoce el significado de manava, el humano. ¿Qué significa esto? Debemos entender la íntima relación entre el cuerpo y Uno Mismo.

Una vez, el rey Dhritharashtra cuestionó a Krishna: “Krishna, los Pandavas y los Kauravas son hijos de hermanos. ¿Cómo es que tienes más amor por los Pandavas que por los Kauravas? Dios debe tener igualdad, pero en este caso no es así”. Krishna sonrió, diciendo: “Dhritharashtra, ¡oh, rey ciego! No solo eres físicamente ciego, sino también mentalmente ciego. Los Pandavas me entregaron todo a Mí. Ellos viven para lo que Yo ordene, y siguen exactamente mi mandato. Hay una íntima relación entre Yo y los Pandavas. ¿Cuántos son los Pandavas? Son cinco. Entre ellos, Dharmaraja es la cabeza. Arjuna es el hombro, Bhima el estómago, Nakula y Sahadeva son los pies. En este cuerpo, Krishna funciona como el corazón”.

Cuando no hay corazón, ninguna extemidad cumple con su trabajo. Si no hay miembros, no se puede conocer al corazón. Puede que ustedes caminen con los pies y piensen con las piernas, pero para todo es importante el corazón. Sin el corazón no se puede vivir. Dios es el corazón. El dharma, la rectitud, es la cabeza. La fuerza está en los hombros. Aquello que favorece la circulación, el Vaiswanara, es el estómago.

Aham Vaiswanaro bhutva

Praninam deham asritaha ...

(Bhagavad Gita 15:14)

Dios está presente en la forma de Vaiswanara en nuestro estómago, y posibilita la digestión, proporcionando alimento a todos los miembros. Dios está en todas partes. Está en el cuerpo, está en ustedes, con ustedes, encima de ustedes, alrededor de ustedes. Ustedes también son Dios. Tenemos que reconocer esta verdad. Sin Dios, no podemos vivir ni siquiera un momento. ¿Cuál es la naturaleza de Dios? La inhalación y la exhalación dicen Soham, Soham. “So” significa “Tat”, que es Aquello, o sea Dios. “Ham” es “yo”. “Yo soy Dios, yo soy Dios, yo soy Dios”. En el proceso de la respiración, la inhalación y la exhalación, ustedes dicen “Soham”, “yo soy Dios”, 21.600 veces por día.

A pesar de que esto es enseñado de diversas maneras, ustedes no le prestan atención, dicen “yo soy Fulano de Tal”. Tienen un sentimiento bajo y mezquino. Ustedes no son la forma ni el nombre. El cuerpo es un instrumento. La mente es un instrumento. Los sentidos son instrumentos. Ustedes son los amos, tienen que ser los amos para tener control sobre las cosas. Cuando ceden su posición ante los sentidos, se convierten en súbditos. Deben ser los amos, deben tener el control total. Esto es la verdadera filosofía (Vedanta).

La naturaleza de la madre, el padre, el profesor y Dios, la Divinidad, es la misma. Debemos hacer un esfuerzo por conocer la divinidad en la vida humana. Hacemos muchas prácticas espirituales (sadhana), escuchamos muchas charlas. ¿De qué nos sirve? ¿Qué estamos practicando? ¡Nada! Ustedes pronuncian conferencias y charlas. Son héroes en las conferencias, pero en la práctica son ceros. Sean héroes en la práctica. En lugar de adquirir toneladas de conocimientos, es mejor que adquieran un puñado de práctica. Un puñado es suficiente. ¡Practíquenlo! La comida en el plato tiene que llevarse al estómago. Hagan trabajar la mano y la boca.

En el plato tienen pan, queso y fruta. Pan, queso y fruta. Pan, queso y fruta. Pan, queso y fruta. Aunque repitan cien veces pan, queso y fruta, no les sirve de nada. Tomen esas cosas, cómanlas, y quedarán satisfechos. Experimenten; esto les dará la felicidad (ananda), la salud, la fuerza y la satisfacción. Las obtendrán de la práctica. Esta es la verdadera práctica espiritual (sadhana).

El sadhana tiene dos partes: “Sa” significa la Divinidad. “Dhana” es la riqueza. Salokyam, Sarupyam, Samipyam, Sayujyam. En estas cuatro etapas, lo importante es “Sa”. Salokyam significa pensar en Dios. Después viene Samipyam, la proximidad con Dios. Después, Saroopyam, tienen la forma de la Divinidad. Finalmente, en Sayujyam se funden en la Divinidad. Brahmavid Brahmaiva bhavati: el conocedor de Brahman se convierte en Brahman mismo.

Encarnaciones del amor: practiquen al menos una fracción. Hagan un esfuerzo por disfrutar de la bienaventuranza en la vida cotidiana. No perdamos el tiempo desde el nacimiento a la muerte llenos de preocupaciones. ¿Cuántas preocupaciones tenemos? ¿Cuál es la razón de las preocupaciones? ¿Cuál es la forma de la preocupación? Swami define así la preocupación: es miedo creado mentalmente. Es solo una creación de la mente. La preocupación no tiene forma. No hay preocupación; la inventan ustedes mismos.

¿Cuál es la razón? Cuando enfrentan el fracaso se preocupan. Piensen: ¿es bueno o malo? ¿Es correcto o incorrecto? Tengan este discernimiento, así no tendrán preocupaciones. La preocupación es solo una imaginación, es una especie de imagen, no es importante. Preocúpense por Dios, piensen en Dios. Este es el significado de su vida. ¿Cuál es el propósito de la vida? El propósito de la vida es conocerse a Uno Mismo. Nada más que esto. Si uno lo conoce todo, pero no se conoce a sí mismo, todo es un desperdicio.

Uno debe conocer su propia naturaleza. No soy el cuerpo, no soy la mente, no soy los sentidos. Yo soy yo. Yo soy el Atma. No es correcto decir “yo soy el Atma”. En “yo soy el Atma” hay dos, “yo” y “el Atma”. Esto es dualismo. Un hombre con una mente dual es medio ciego. No deben tener una mente dual. Deben tener un solo sentido. En el campo espiritual esto se llama Namaskara (Swami demuestra namaskara [2] con ambas manos) ¿Qué significa namaskara? Estos son los cinco karma indriyas, y estos son los cinco jnana indriyas. Los dedos que eran diferentes, se unifican, y esa unidad es la verdadera pureza, y la verdadera pureza es la verdadera Divinidad.

Por lo tanto, debemos unificar. Cuando diversifican, ustedes quedan sujetos a la preocupación. La razón de la preocupación es la diversificación. La unidad es la vida humana. La práctica es el camino hacia la bienaventuranza. Los sentimientos en nuestro interior, la sagrada divinidad, debe originarse dentro de nosotros mismos. En cada gota de leche hay manteca. Si tienen la leche en la mano y preguntan “¿Dónde está la manteca?” no pueden tocarla, pero hay manteca aunque no la vean. Cuando cuajan la leche, toman la cuajada y la baten, la manteca se junta en un solo sitio.

El cuerpo es el recipiente, la Divinidad es la leche, el intelecto (buddhi) es el instrumento de batir, y la devoción es la cuerda. A medida que practican, a partir de la Divinidad se empieza a formar la manteca. La manteca es la manifestación (sakshatkaram). Eso es la autorrealización. Conocerse a sí mismos es la autorrealización. Han obtenido lo que hay en la leche. No lo han obtenido de fuera, lo han obtenido de ustedes mismos, gracias a su práctica espiritual. Así tendrán la bienaventuranza de Uno Mismo (Atma ananda).

En la vida cotidiana, en la vida mundana, no debemos separar la vida mundana y la vida espiritual. ¿Qué es esto? Es una tela. La tela es la espiritualidad (adhyatmika), pero es una trama de hilos. Los hilos son la vida mundana (adhibhoutika). Debido a los hilos, tenemos la tela. Cuando no hay hilos, no hay tela. La vida mundana y la vida espiritual son una y la misma. Cuando están juntas, son muy fuertes. En cambio, si separan los hilos, se hace débil. Ustedes no deben ser débiles. Debemos ser fuertes. Debemos unificar.

Thwam eva mata cha pitha thwam eva (Tú eres el padre y la madre). Thwam eva bandu cha sakha thwam eva (Tú eres las relaciones y los amigos). Thwam eva vidya dravinam thwam eva (Tú eres la educación y la riqueza). Thwam eva sarvam mama deva Deva (Tú lo eres todo, Dios de dioses).

Cuando estamos en esa unidad, la mente, el cuerpo y el intelecto son muy fuertes. Cuando tenemos ese poder, eso es energía. Estamos desperdiciando esa energía. ¿Cómo la desperdiciamos? Mirando lo malo, escuchando lo malo, pensando lo malo, haciendo lo malo. Así desperdiciamos la energía, y esta se convierte en alergia.[3] No es alergia lo que necesitan, sino energía. Deben unificar la energía. Esa es la naturaleza de la Divinidad.

No consideren a la devoción como algo separado. Todo es uno. Todos son uno. No consideren grande a un dios y menos a otro dios. Todos son uno; sean como todos. Esta es la actitud que debe cultivar el devoto.

Notas :

[1] El intérprete y quien transcribió este discurso a texto no lograron reconstruir adecuadamente el mantra mencionado.

[2] Namaskar es una posicion que simboliza entrega, saludo, respeto. Se unen ambas manos uniendo los diez dedos. A 5 dedos se los llama jnanendriyas, cinco formas de conocimiento del mundo : oír, ver, oler, saborear y tocar. A 5 dedos se los llama karmendriyas, cinco expresiones hacia el mundo material : hablar, agarrar, caminar, defecar, reproducirse.

[3] Juego de palabras en inglés, entre “energy” y “allergy”.


Traduccion SBd