Libros escritos por Sai Baba

{SB 83} Sutra Vahini ( Sabiduria )

5. BRAHMAN, LA FUENTE DE LAS ESCRITURAS

( Impreso en castellano en Sabiduria (Sutra Vahini) cap. 05 )

05. BRAHMAN, LA FUENTE DE LAS ESCRITURAS

(Sâstra Yonithwâth)

Sastras Yonithwâth”: “Brahman es la fuente de las escrituras y también es omnisciente”. Las escrituras son expresiones de la verdad adquiridas por sabios mientras estaban ahondando en la Realidad. Las palabras han emanado de las inhalaciones y exhalaciones del Aliento Divino. Fueron oídas por entidades no corpóreas, no surgieron de la imaginación de nadie, por lo tanto son descriptas como impersonales (a- purusheya) y eternas (sâswatha) ¿Dónde se originaron? De Brahman solamente.

Veda significa conocimiento; siempre “es”. No tiene comienzo ni fin. Está referido como “han- antha”, sin fin, porque es un firme, sagrado, sustentador, saludable sonido. Solo es experimentable; no puede ser limitado ni comunicado. Es una maravilla, una fase sin precedente de experiencia personal para cada uno. Puesto que Brahman es la fuente del conocimiento, es elogiado como Omnisciente, Todopoderoso, Omnipresente.

Sastras Yonithwath”. Este aforismo significa que las escrituras védicas tienen que ser restauradas para conocer a Brahman, que solo ellas pueden revelar a Brahman y que los Vedas llevan al hombre al mismo conocimiento. Además, las escrituras derivan su validez a través de Brahman y su valor, asimismo, a partir de Brahman, porque Brahman es la fuente de la iluminación. Ellos contienen y otorgan. Solo el Omnisciente puede ser la fuente de los Vedas. Las escrituras solas pueden liberar al hombre a través de la iluminación llamada conocimiento. Ellas regulan la vida del hombre y la guardan, cuidándolas del sufrimiento. Los Vedas ofrecen consejo reconfortante; trabajan con el hombre afectuosamente y lo llevan hacia delante, porque se han recibido a través de personajes venerables quienes han llegado al más alto de los conocimientos, Brahman.

Brahman no puede ser aprehendido por medio de pruebas o argumentos. Está más allá de la razón o el cálculo. Entonces, es un a-prameya. No puede ser medido. Es indefinible. No puede ser pronunciado como esto o eso, por esta razón o aquella. Es inmedible por tiempo y espacio, las escrituras son la prueba. Las pruebas usuales de verdad son la percepción directa (pratiaksha) y la percepción deductiva (anumâna) Pero Brahman no puede ser conocido por esos dos medios. Los sabios lo han experimentado y expresado en las escrituras. Esa palabra, sabda es la prueba más firme. Sastras significa que trae a la memoria lo que ha sido olvidado. Brahman es el verdadero sin-ser de cada hombre. Los sastras (directivas de consejeros) dirigen y aconsejan a cada uno. Pero el hombre se queda en la ilusión y se hace uno con la oscuridad causada por los falsos valores y las ataduras a lo irreal, el “yo” y lo “mío “, pero la escritura es la madre; no renuncia. Ella persiste y percibe; recuerda al hombre de la meta para asegurarse de que es salvado.

Por lo tanto, el citado aforismo, “Sâstra Yonithwâth” declara que los sastras o escrituras tienen que ser consideradas como la causa de la percepción de lo incomprensible, inmedible, inexpresable Brahman. Son innumerables, pero, la vida es demasiado corta. Los aspirantes son abundantes; las dudas y vacilaciones son numerosas; la resolución es magra. Como resultado, no se puede reclamar toda la maestría.

Por supuesto, uno no tiene necesidad de beber el océano entero para conocer su gusto. Uno puede descubrir su gusto poniendo una gota en la lengua. Similarmente es imposible comprender todos los contenidos de las escrituras. Es suficiente saber la lección importante que es elaborada y pone esa lección en práctica.

Esta lección es: el constante pensamiento en Dios, como Prahlada le dijo a Hiranyakasipu, su padre, cuando lo llamó cerca y cariñosamente le dijo al muchacho que repitiera lo que había aprendido de su maestro y lo hiciera feliz. Prahlada respondió, “¡padre! Él, que ilumina todo, Él, que finalmente absorbe todo en sí mismo, es el UNO, el Narayana. Teniéndolo siempre en la mente y experimentando la Bienaventuranza, eso otorga realización a todos”. ¡El niño pronunció el nombre Narayana que el padre detestaba! Él no paró con eso, dijo, “padre, tú has conquistado el mundo entero pero has fallado en conquistar tus sentidos. ¿Cómo puedes recibir la gracia de Narayana? Esas habilidades materiales y éxitos mundanos son posesiones huecas. Brahma Vidya, el conocimiento y la experiencia de UNO, eso solamente debe ser buscado.”

Es un arduo proceso para el hombre volverse consciente del UNO, el cual es su centro. La persona es de la esencia de la comida (anna) El cuerpo denso es el producto del alimento consumido. Pero en el hombre hay una fuerza sutil, una vibración interior llamado prana o aire vital. La mente (manas) adentro es más sutil aún, y más adentro de manas y más sutil es el intelecto (vijñana). Más allá del intelecto tenemos en nosotros al sutilísimo velo de ananda o Bienaventuranza. Cuando un hombre mora en esta región de ananda de sí mismo puede experimentar la Realidad, el Brahman, el Uno. Esa conciencia es la más deseable.

En la Upanishad Taithiriya, el Bhrigu valli, el cual viene después del Brahmananda valli, tiene la historia de Bhrigu, hijo de Varuna. Mientras le enseña al hijo de Brahma le dice “hijo, Bhrigu, Brahman no puede ser visto con los ojos, sabe que Brahman es aquello que permite a los ojos ver, a los oídos escuchar. Solo puede ser conocido a través de tapas (deseo extremo de una mente limpia y pensamiento concentrado). Nada más puede ayudar”. Añadió, “querido Bhrigu, conoce que todo en el universo se origina de Brahman, existe en Brahman, y se desenvuelve a través de Brahman y se fusiona solo en Brahman. Descúbrelo por ti mismo a través de tapas. El padre le dio solo esas indicaciones antes de dirigirlo en ciertos ejercicios espirituales que finalmente revelarán la Verdad.

Con total fe en las palabras de su padre, Bhrigu hizo tapas. ¡El proceso de autocontrol y auto-indagación elevó su conciencia y creyó en lo que entendió en ese momento como Brahman y decidió que la comida (anna) era Brahman! Cuando declaró que había arribado a ese conocimiento, su padre Varuna, le dijo que su respuesta no era correcta. Entonces continuó las tapas y supo que el prana (aire vital) era Brahman ya que sin prana las otras cosas son en vano. Prana es el causante de la vida, promueve la vida y le pone fin. Pero el padre se pronunció sobre este pensamiento como muy errado y lo mandó a seguir con tapas. De esta manera Bhrigu hace un tercer periodo de austeridades cuando llega a manas como Brahman y después un cuarto cuando realiza esa conclusión y cree que fue Vijñana. Después de un quinto curso de tapas se vuelve consciente de ananda como Brahman. El se quedó en la bienaventuranza de esa conciencia y nunca más buscó a su padre. El padre lo buscó y se acercó, felicitó a Bhrigu que dejó al mundo fuera de su memoria. Le dijo, “hijo ahora has visualizado a Brahman y te has fusionado con esa visión.”

El hombre comienza la vida como una criatura de anna (comida), pero tiene que marchar hacia la meta de una personificación de ananda. No solo el hombre sino cada ser viviente comienza a vivir de comida y desea llegar a la cumbre de ananda. Todos los esfuerzos están dirigidos a la adquisición de ananda. Todos son nacidos en ananda, van a vivir por ananda, y van a morir para conseguir ananda. La Upanishad Taithiriya dice que ananda es la urgencia por nacer, crecer, decaer y morir.

¿Cómo Brahman puede ser ananda? Se dice: “Om ithekâksharam Brahma”, el sonido del pranava Om, la sílaba imperecedera, es Brahman, el Cosmos está compuesto totalmente de Pranava. Se dice también, “Ayam Atma Brahma”, “Esta Atma es Brahman”. Por lo tanto Atma, Brahma y Pranava son todos lo mismo. Brahma Vidya enseña que el Ser en cada ser humano, el Atma, es Brahman mismo, nada menos.

Los sutras revelan que el universo exterior (el cual tiene a Brahman como la base) y el universo interior (el Antar-Jagath), son idénticos y no pueden ser diferenciados.