Libros escritos por Sai Baba

{SB 81} Sandeha Nivarini ( Dudas Resueltas )

2. Quien encuentra fallas en los demás o busca discusión

( Impreso en castellano en Dudas Resueltas(Sandeha Nivarini) cap. 02 )

II. ¿QUE HACER CON LOS QUE

SIEMPRE ENCUENTRAN FALLAS

EN LOS DEMAS O BUSCAN

PERMANENTEMENTE LA DISCUSION?

Devoto: Buenos días, Swami.

Swami: Estoy contento de verte. Te ves muy cansado. Con este calor, viajar es agotador. Descansa un rato. Podemos conversar más tarde.

Devoto: Cuando no hay paz en la mente, ¿cómo obtener descanso?

Swami: Bueno, mi muchacho, el descanso ayuda a obtener la paz mental. Una vez que tengas esa paz, ¿para qué necesitas descansar? Hace falta un vendaje para que la herida cicatrice, después de esto, ¿para qué sirve?

Devoto: Swami, en este momento mi mente está inquieta. No puedo decidirme por nada y no sé cuál es la razón. ¿Qué puedo hacer?

Swami: Bueno, no existe un efecto sin una causa. Tú ciertamente conoces la causa de tu estado actual, y no puedes hacer nada más. En situaciones de dolor mental, practica la recitación de los Nombres de Dios por un rato, sentado en un lugar solitario; o canta bhajans (cantos en alabanza a Dios) en voz alta y sostenida; o si esto no te es posible, tiende tu cama y duerme un rato. Más tarde podrás pensar acerca de todo esto.

Devoto: Tú nos has dicho, que en este mundo, cada uno tiene algo que ama tiernamente, y si aquello sufre algún daño, no logramos tener tranquilidad mental, ¿verdad?... ¿Cómo puedo entonces tener paz en mi mente, cuando sucede algo así... alguien le falta el respeto al objeto de mi amor o le encuentra defectos? En ese caso, ¿qué debería yo hacer?

Swami: Bien. Una buena persona que ha comprendido la naturaleza del Alma Universal, el Yo Superior, no dañaría así los objetos o seres que otros aman. Ni se asociaría a quien lo hiciera. Porque sentiría internamente, tanto dolor al dañar la Forma de Dios elegida por otro para su adoración, como el que siente cuando le lastiman a su propia Forma elegida. Por lo tanto, que la Paz sea contigo, asumiendo que aquellos que abusan así, son seres que ignoran la chispa de Dios inmanente en nosotros. Comprometido como tú estás en la indagación sobre la naturaleza del Alma, no tienes nada que hacer con personas ignorantes, que no conocen su origen. Bien. Déjalo pasar. ¿Qué te ha sucedido para originar todo esto? Todo el problema se resolverá, si dejas salir lo que sientes dentro.

Devoto: El mundo sabe bien cómo Tú pregonas el valor y la valentía, y guías a los hombres a hacer el bien espiritual, física y mentalmente; cómo Tú has brindado educación y ayuda médica. Nunca has hecho daño, ni lo has causado a nadie o a nada... ¿Cómo eliminar entonces a las personas que inventan y difunden toda clase de historias necias de alguien como Tú? ¿Qué ganan haciéndolo?

Swami: Oh, ¿así que ésta es la historia? Pero, ¿no sabes tú, que el bien y el mal son de la misma naturaleza que el mundo? Si todos estamos comprometidos en las ventas, ¿quiénes serán los compradores? En lo que respecta a Dios, la búsqueda del error se remonta al principio de los tiempos; no es nuevo; los hombres de hoy sólo pueden producir algunos cuentos nuevos. Bueno, pero, ¿por qué tomas tan en serio tales abusos? Tómalo como que están recordando a Swami de esa manera. La recordación con Amor y la recordación con odio son dos categorías. La recordación con odio es ignorancia, está relacionada con el rajoguna (los atributos de deseo y pasión). La recordación con Amor es Conocimiento, y está relacionada con el satvaguna (cualidad de la pureza). La ignorancia termina en sufrimiento, dolor; el Conocimiento termina en Bienaventuranza, en una infinita fuente de alegría. Los resultados hablan por sí mismos. Ahora bien, ¿por qué suprimirlos? Tú preguntaste qué beneficio obtienen, ¿verdad? Ellos no necesitan ninguna ganancia; encontrar fallas en los demás se ha convertido en su costumbre; lo hacen como cumpliendo un deber. Como dice el refrán: "¿Qué le importa a la polilla si el sari cuesta cien tankas o si es barato? Roer y romper es su naturaleza"; la polilla se come por igual un costoso sari o un harapo. ¿Sabe acaso el valor de las cosas? Tal es su quehacer. Entonces, tranquilízate, date cuenta de que el trabajo de estos buscadores de fallas es el mismo que el trabajo de estas polillas.

Devoto: Swami, lo que Tú dijiste es la verdad. Podemos interpretar que estas personas ignorantes, cuando se comportan así, pertenecen a la categoría de las polillas. Pero cuando la gente que lo hace es educada, importante, y tiene conocimientos, y cuando son éstos los que se abocan a desparramar tales historias, ¿cómo soportarlo?

Swami: El aprender significa autoconocimiento; pero éste no es el conocimiento de las cosas del mundo que nos entrena para vivir y es útil como base para la subsistencia. Comparar el conocimiento del Yo espiritual con las enseñanzas para la vida práctica es un grave error. Los grandes hombres son aquellos que no abusan de los otros, que buscan la Verdad con buenas intenciones. Los temas espirituales no pueden ser comprendidos por aquellos que carecen del poder de discernimiento, que están engreídos por la autoridad que tienen, o por aquellos que no tienen conocimiento del Ser como Verdad básica. Entonces, considera a aquellos que describiste como educados y grandes, como pertenecientes también a la categoría mencionada, y sin más preocupaciones, concéntrate en fortalecer tu fe.

Devoto: Mucha gente religiosa en este mundo está convirtiéndose en irreligiosa a causa de semejantes personas, ¿no es cierto, Swami? ¿No existe algún arma para neutralizar a estas personas, que sin consideración a sus conocimientos y sin esfuerzo para conocer la Verdad, abusan de los Grandes Seres Divinos?

Swami: Pues sí que la hay. "Una carga de harapos se coloca sobre una montura harapienta", es el dicho. Las palabras de tales personas serán escuchadas sólo por sus iguales. Ningún verdadero creyente se asociará con ellos. Aun si lo hiciera, se alejará ni bien comprenda que estas historias son ficticias. O sea, que el arma para eliminar a esas personas, está en sus propias manos. ¿No has oído acaso el cuento de Bhasmasura? ¿Lo conoces? Poniendo su mano sobre la cabeza de todos, los redujo a cenizas y, finalmente, poniéndola sobre su propia cabeza, él mismo quedó reducido a cenizas. Igualmente, acusando a otros, ellos mismos serán finalmente acusados por sus propias palabras.

Aquellos que encuentran defectos en el Señor pertenecen a cuatro categorías:

1 Personas que no tienen ningún interés en temas relacionados con Dios.

2 Personas que por despecho individual no pueden soportar la grandeza de otra.

3 Aquellos que no tienen ni experiencia personal, ni contacto, ni conocimiento de nada, y por lo tanto sólo fabrican cuentos basados en habladurías, a los cuales se han esclavizado.

4 Las personas que llegan con algún deseo mundano, y que acusan al Señor como excusa, por la frustración provocada por su propio destino.

Sólo estas cuatro clases de personas hablan clamorosamente como tú dices; las otras no hablarán, ni saltarán como marionetas. Aun cuando ellas no tengan fe, ni experiencia personal, cuando escuchen tales cuentos se limitarán a analizarlos dentro de sí mismos y llegarán a sus propias conclusiones, para su propia satisfacción. Ellos no molestarán a otros.

No es el camino correcto el desconfiar de la propia mente y darle cabida allí a las palabras de otro. Además, no hay beneficio en discutir con aquellos que no conocen la Verdad (Realización Interior). De hecho, la Verdad no admite discusiones. Discutir con aquellos que no saben, pero que están en un estado intermedio, es como ver la trompa del elefante y pensar que es todo el cuerpo, como en la historia de 'los hombres ciegos y el elefante". Bueno, ten en cuenta lo que te voy a decir: No vale la pena perder el tiempo en este tipo de conversaciones. Hoy en día no hay nada más común que la costumbre de buscar fallas a los demás. Sabiendo esto, aquellos que aspiren a convertirse en auténticos devotos, deben sólo buscar las bases sobre las que construir su dicha. Todo el tiempo disponible debe usarse con propósitos sagrados, no debe ser desperdiciado. Tú no tienes nada que ver con el bien y el mal de los demás. En lugar de perder el tiempo, deberías utilizarlo en descartar lo malo y desarrollar lo bueno que hay en ti.

Pregúntame algo sobre disciplina espiritual o instrucción, que es lo que verdaderamente necesitas, y busca lo valioso. De aquí en más, no me traigas más cuentos sobre lo errado que otros actúan buscando las faltas en los demás, si no, tú caes en el mismo error.

Devoto: Todo esto se dio porque también nosotros poseemos la misma naturaleza humana. Pero ahora, que con Tus propuestas comprendo este tema, han penetrado en mí el valor y la alegría, borrando las dudas y el pesar que tenía. A través de las palabras de tales hombres, aun la poca fe, devoción y seriedad en los hombres, se reduce. Este era el motivo por el que te hice estas preguntas. Por otra parte, no tengo tampoco nada que ver con estos temas. Discúlpame, de aquí en más no te hablaré más sobre ellos.

Swami: ¡Muy bien! Durante el poco tiempo disponible, si tú no piensas en algún buen tema, y simplemente recoges las ignorantes opiniones de los demás, es como si tú también te asociaras para acusar a esas personas. Esto es perjudicial para los devotos. Lo que otros puedan decir, no debe hacerte perder tu fe. Una vez que estés firme en ésta, algún día no tendrás más ansiedad. Una palabra tras otra produce enojo y dolor. El Camino de la Devoción está diseñado para suprimir, no para desarrollar estas cualidades. Me dices que la devoción y la fe desaparecen porque la gente escucha a estos acusadores... pero ¿por cuánto tiempo? En cuanto se descubra la Verdad, ¿seguirán confiando en ellos? ¿Tendrán sus palabras algún valor? Las palabras de estos detractores son como el sonido del bronce. Los metales baratos hacen más ruido; el oro, que es mucho más valioso, no produce ruido. Los auténticos devotos deben ser callados. Deben seguir el camino del silencio. Sus lenguas estarán ocupadas en la repetición de la grandeza esencial del Señor. Lo óptimo es que no haya pausas para pronunciar ninguna otra palabra. Por esto, no permitas que las palabras de las personas con voces de bronce entren en tus oídos, llénalos con el Nombre del Señor, que es en sí mismo la Bienaventuranza del Pranava ("Om"). El mes que viene, si tienes algunos problemas acerca de temas tan útiles como la disciplina espiritual o la conducta, ven y llévalos resueltos. ¡Pero no traigas contigo un atado de semejantes dudas!

Devoto: Realmente, hoy Señor, me siento pleno de bendiciones. A causa de las dudas, Tú me has otorgado la Luz de la Sabiduría. Viendo esto, siento que el dicho "todo es para tu bien", es cierto. De ahora en más, no importa lo que me digan, seré paciente y tendré siempre presente que "todo es para nuestro bien". Buenos días. Permíteme retirarme.