Libros escritos por Sai Baba

{SB 81} Sandeha Nivarini ( Dudas Resueltas )

1. ¿Es necesario el maestro espiritual?

( Impreso en castellano en Dudas Resueltas(Sandeha Nivarini) cap. 01 )

I. ¿ES NECESARIO

EL MAESTRO ESPIRITUAL?

Devoto: Swami, ¿podemos preguntarte libremente sobre cualquier tema relacionado con el sendero espiritual, que desconozcamos?

Swami: Por supuesto, ¿cuál es la objeción? ¿Por qué esa duda? ¿Para qué estoy Yo aquí? ¿No es acaso para explicarles aquellas cosas que no saben? Ustedes pueden preguntarme sin miedo ni titubeos. Yo siempre estoy dispuesto a responder. Solamente pido preguntas serias, con deseos profundos de conocimiento.

Devoto: Pero algunas personas mayores dicen que es malo acosar al Maestro con preguntas. ¿Tienen razón, Swami?

Swami: Eso no es cierto. ¿A quién otro si no podría aproximarse el discípulo? Desde el momento en que el gurú (maestro espiritual) es todo para él, lo mejor es que le consulte a él todos los temas, y después actúe.

Devoto: Algunos dicen que debemos llevar a cabo con reverencia lo que los maestros nos piden sin plantear objeciones. ¿Es ésa también Tu consigna?

Swami: Hasta que desarrolles una fe total en ellos y sepas que sus palabras tienen validez, será difícil que lleves a cabo lo que ellos ordenan reverentemente. Así que, hasta entonces, no estaría mal averiguar el sentido y la validez de sus órdenes, para que actúes convencido.

Devoto: Maestro, ¿a quién debemos creer y a quién descartar? El mundo está lleno de falsedad. Cuando aquellos que aceptamos como buenos se vuelven malos, ¿cómo puede fructificar la fe?

Swami: Bueno, mi muchacho. ¿Dónde está para ti, en este mundo o en otro, la necesidad de hacer germinar la fe en los demás? Primero ten fe en ti mismo. Luego ten fe en Dios, el Señor, el Absoluto Universal. Cuando tengas fe en estos dos, ni el bien ni el mal te afectarán.

Devoto: Swami, la fe en el Señor también disminuye a veces. ¿Cuál es la razón?

Swami: Cuando uno es engañado por lo ilusorio del mundo exterior, y cuando uno no logra buenos resultados en semejantes deseos mundanos, disminuye la fe en el Señor. Así que abandona tales deseos. Desea solamente aquello relacionado con lo espiritual; entonces las dudas y las dificultades no serán tu designio. Lo más importante para esto es la fe en el Señor; sin ella comienzas a dudar de todo, lo grande y lo pequeño.

Devoto: Hasta que lleguemos a comprender la Realidad de lo Absoluto, dicen que es importante estar en compañía de los sabios, los buenos y también tener un maestro espiritual. ¿Es esto realmente necesario?

Swami: Ciertamente, la compañía de los sabios y de los buenos es necesaria. Para hacerles conocer aquella Realidad también es importante un gurú. Pero, sobre este tema, deben ser muy cuidadosos. Los auténticos gurús escasean hoy en día. Los impostores se han multiplicado y los maestros se han aislado para poder conseguir su realización interior sin ser molestados. Hay muchos maestros (gurús) auténticos, pero no se encuentran fácilmente. Aun si los consiguen, deben agradecer al destino que les otorgue más de una palabra que los instruya sobre la Verdad; ellos no perderán tiempo contándoles toda clase de historias. No deben apurarse en la búsqueda de un gurú.

Devoto: Entonces, ¿qué es el Sendero en este mundo?

Swami: En verdad, es para esto que tenemos los Vedas (La Sabiduría o revelación Divina de la Verdad Eterna, revelada a los corazones purificados de los Rishis o antiguos Videntes de la India), Sastras (Escrituras que instruyen acerca de los Códigos de Moral), Puranas (Escritos que describen los hechos y poderes de los Dioses como el famoso Bhagavata Purana) e Ithihasas (Las Historias Epicas, como el Ramayana y el Mahabharata). Estúdialos, transita el camino que enseñan y capitaliza la experiencia; comprende su significado y el sentido de sus mensajes que provienen de los sabios; llévalos a la práctica; medita en el Alma Universal como el gurú y como Dios; entonces, esos mismos libros te ayudarán como tu gurú. Porque, ¿qué es un gurú? Gurú es aquel a través del cual tu mente aprende a fijarse en Dios. Si tú consideras el Alma Universal como el gurú, y practicas una disciplina espiritual con sacrificio y entrega y con un Amor inquebrantable, el Mismísimo Señor aparecerá ante ti y te dará instrucción espiritual, tal como un gurú. O tal vez te bendiga como resultado de tu práctica espiritual, y puedas encontrar un auténtico maestro que te conduzca a la Liberación.

Devoto: Pero actualmente, algunos personajes reparten instrucción espiritual a todos aquellos que lo solicitan, ¿no son ellos verdaderos maestros, Swami?

Swami: No te diré si lo son o no. Sólo te aclaro lo siguiente: No es señal de auténtico maestro, el otorgar instrucción espiritual a cualquier persona que se le acerque con alabanzas, sin considerar el pasado y el futuro; sin descubrir la capacidad y los impedimentos del discípulo, y su posibilidad de recibirla.

Devoto: Entonces, Swami, he cometido un error. Cuando un gran ser llegó a nuestro pueblo, y mientras todos recibían enseñanzas de él, yo también fui, y me postré ante él y las pedí. El me concedió una buena instrucción espiritual. Yo repetí el mantra (fórmula sagrada o repetición del Nombre de Dios) algún tiempo, pero poco después me enteré de que este personaje era un fraude. Desde ese día perdí la fe en el Nombre que él me diera, y dejé de practicar el mantra. ¿Estuvo esto mal o tengo razón?

Swami: ¿Dudas de lo correcto o incorrecto de esto? Está muy mal. Así como el gurú examina las condiciones del discípulo, éste también debe examinar críticamente las referencias del maestro, antes de recibir instrucción espiritual. Tu primer error fue el no prestar atención a esto, y apresuradamente aceptar sus enseñanzas. Bueno, aun si el gurú te la dio sin estar debidamente calificado, ¿por qué rompiste tu voto dejando de repetir el Nombre? Este es el segundo error; echarle la culpa de los errores ajenos al Sagrado Nombre de Dios. Antes de recibir instrucción espiritual, deberías haberte tomado tiempo para saber de la autenticidad del gurú y desarrollar confianza en él. Sólo cuando el deseo de aceptarlo como maestro apareciese, deberías haber recibido esa instrucción espiritual. Pero, una vez que adoptas el Nombre, debes repetirlo y nunca dejarlo, sin importarte cuáles fueran las dificultades. De lo contrario, incurres en el error de aceptar o rehusar las cosas sin reflexión alguna y esto trae, inevitablemente, malas consecuencias. No debieras aceptar un Nombre si estás afectado por las dudas o si no es de tu agrado. Pero una vez adoptado, nunca debes abandonarlo.

Devoto: ¿Qué pasa cuando uno lo deja?

Swami: Bueno, mi muchacho, la deslealtad al gurú y el descartar el Nombre de Dios, causarán que tu esfuerzo dirigido y tu concentración se marchiten. Como dice el refrán: "La semilla enferma nunca puede convertirse en árbolV.

Devoto: Pero, ¿si el gurú nos otorga el mantra aun cuando carezcamos de mérito?

Swami: Tal gurú no es un gurú. El efecto de su accionar incorrecto no recaerá sobre ti. La maldad de ese error recaerá sólo sobre él.

Devoto: Si el discípulo actúa de acuerdo con la promesa hecha al gurú, sin valorar lo que pueda llegar a ser el gurú, y lo honra como antes, ¿podrá llegar a la meta?

Swami: Ciertamente, ¿qué duda cabe? ¿No conoces la historia de Ekalavya? Aunque Dronacharya no lo aceptó como discípulo, él colocó una imagen y la tomó como si fuera el mismo Dronacharya, reverenciándolo. Aprendió arquería y obtuvo el dominio sobre todas las artes. Finalmente, cuando el gurú cegado por la injusticia, le pidió su pulgar derecho como honorarios, él se lo ofreció gustoso. ¿Tomó Ekalavya a pecho la injuria del gurú?

Devoto: ¿Para qué le sirvió aquella ofrenda? Su educación en el dominio del arco fue un desperdicio, eso es todo. ¿Cuál fue el resultado neto de sus logros?

Swami: A pesar de que Ekalavya perdió toda posibilidad de usar su habilidad, el carácter que adquirió con su entrenamiento nunca se perdió. ¿No es suficiente compensación la fama que adquirió por su sacrificio?

Devoto: Bueno, lo pasado pasado es. De aquí en adelante, por lo menos, yo me esforzaré y trataré de no dejar de lado el Nombre. Por favor, concédeme instrucción espiritual Tú mismo.

Swami: Tu actitud es similar a la de aquella persona que después de haber presenciado la representación del Ramayana (historia épica) durante toda la noche, le preguntó a alguien al alba, ¡cómo estaba Rama emparentado con Sita! Te estaba diciendo que el gurú y sus enseñanzas vendrán a ti cuando estés listo para recibirlas sin buscarlas. No tienes ninguna necesidad de pedirlo. Hablando con propiedad, el discípulo no debe pedir instrucción espiritual por sí mismo. No puede darse cuenta si está maduro para ello. El gurú estará esperando el momento apropiado, y él mismo lo bendecirá y ayudará. No se debe recibir instrucción espiritual más de una vez. No es repetible. Si abandonas esas enseñanzas y tomas otras, cuando así lo deseas, serás como una mujer casada que se va de su casa.

Devoto: Entonces, ¿cuál es mi destino ahora? ¿No hay forma de salvarme?

Swami: Arrepiéntete de la equivocación cometida pero continúa meditando en el Nombre que recibiste. Para la recordación de los Nombres de Dios y la repetición de los Nombres de Dios, puedes usar todos los Nombres que quieras. Para la meditación debe ser usado sólo el Nombre dado en tu iniciación espiritual, recuérdalo. No cambies ese Nombre Sagrado; transfórmate a ti mismo por el persistente anhelo y esfuerzo de avanzar.

Devoto: ¡Swami! Hoy, es sin duda un gran día, pues todas las dudas han desaparecido con Tus palabras. Tal como dijiste, la enseñanza espiritual creó la duda, Tu mensaje la dispersó. Si me permites volveré a mi lugar y cuando vuelva, te traeré nuevas dudas para ser aclaradas en Tu presencia a cambio de Paz y Alegría. Si así es Tu deseo, volveré el próximo mes.

Swami: Muy bien. Eso es exactamente lo que quiero: que personas como tú eliminen sus dudas, aprehendan el verdadero sentido de la vida, y recibiendo el mensaje con fe y firmeza, vivan recordando permanentemente el Nombre del Señor. Siempre que vengas, sea como sea, aprende de Mí el método y los medios para deshacerse del dolor, la duda y la preocupación. Nunca sufras, pues con ese dolor dentro tuyo, no serás capaz de practicar ninguna disciplina espiritual. No importa qué disciplina espiritual practiques, será como tirar agua de rosas sobre cenizas. Muy bien, ve ahora y vuelve más adelante.