Libros escritos por Sai Baba

{SB 79} Prema Vahini ( Sobre el Amor )

Manava y Danava Las Diferencias de Carácter

( Impreso en castellano en Sobre el Amor (Prema Vahini) cap. 22 )

MANAVA Y DANAVA.

LAS DIFERENCIAS DE CARACTER

Los hombres (Manavas) están llenos de Amor. Sus corazones son manantiales de misericordia. Están dotados de lenguaje verdadero. La paz es la característica de la mente del hombre. Esa es la cualidad innata de la mente. Para buscar paz no hay necesidad de ir a ninguna otra parte más. Como el oro y la plata que permanecen ocultos debajo de la tierra, las perlas y los corales en el mar, la paz y la alegría también permanecen ocultas en las actividades de la mente. Deseoso de adquirir estos tesoros ocultos, si uno se sumerge y dirige las actividades mentales hacia el interior, se llena de Amor. Solamente aquellos que se han llenado de ese amor y viven en la luz del mismo pueden ser llamados hombres. Aquellos carentes de amor son Danavas, monstruos, subhumanos. Esa cualidad santa del amor no se manifestará sólo a ratos; tendrá que estar siempre presente e inalterable. Ella es una e indivisa. Quienes están saturados de amor son incapaces de rencor, egoísmo, injusticia, error y mala conducta; pero los que no lo tienen y aquellos en quienes las características arriba mencionadas están siempre por encima de todas las demás, son los Danavas, que pisotean el amor y consideran importantes las cualidades inferiores; mientras que los Manavas son aquellos que consideran aquellas cualidades inferiores como víboras que deber. ser destruidas, y que solamente el amor es la cualidad que debe ser alentada. La mala conducta y los malos hábitos distorsionan lo humano de) hombre. Los corazones llenos del néctar del amor denotan lo genuinamente humano en él. Amor es aquello inmaculado, desinteresado, libre de impureza y continuo.

Entre Manava y Danava, la diferencia está solamente en las sílabas Ma y Da. Pero la sílaba Ma es suave, dulce e inmortal en simbolismo, mientras que el sonido Da es inhumano, salvaje y quemante. ¿Son acaso hombres aquellos que no tienen dulzura en su ser y que se esfuerzan por suprimir el deseo de moralidad? ¡Su naturaleza es la de los Danavas, aunque su forma sea humana! Porque no es la forma lo primordial; es el carácter. ¿Cómo pueden ser llamados hombres aquellos con forma humana, si no tienen benevolencia ni integridad y poseen la naturaleza de los Danavas? No pueden ser llamados así. Ahora bien, estos nombres no están basados en la forma sino en las cualidades de los hombres. ¡Entre los hombres hay abundancia de Danavas! Ambos se ven semejantes, pero sus cualidades los hace distinguirse como Manavas y Danavas. Los Manavas se empeñan en las acciones suaves y dulces de la benevolencia, de la rectitud, del amor y de la verdad, y tienen la posibilidad de realizar y manifestar la propia inmortalidad. Su naturaleza buena resplandece en sus rostros como Bienaventuranza; pero sin esa bondad, aun si están infatuados con la alegría, sus rostros sólo denotarán el fuego del Danava; no tendrán la gracia de la Bienaventuranza.