Libros escritos por Sai Baba

{SB 79} Prema Vahini ( Sobre el Amor )

El Sendero para que un Devoto Llegue a Ser un Liberado

( Impreso en castellano en Sobre el Amor (Prema Vahini) cap. 21 )

EL SENDERO PARA QUE UN DEVOTO

LLEGUE A SER UN LIBERADO

Este nacimiento humano es muy difícil de obtener. No puede ser obtenido por una canción. El cuerpo es como una posada; la mente es su guardián; el Alma individual es el peregrino.

Y de esta manera, ninguno de estos tiene parentesco con los otros. El destino del peregrino es la ciudad de la Salvación (Mokshapuri). Para un viaje libre de problemas, no hay nada más confiable que la Repetición y Recordación del Nombre de Dios. Una vez que la dulzura de ese Nombre haya sido experimentada, la persona no sentirá agotamiento, ni inquietud, ni pereza. Realizará su peregrinaje de prácticas espirituales jubilosamente, entusiastamente y con profunda convicción. Sin embargo, para lograr este Sadhana, es muy importante tener buena vida y rectitud. Sin miedo al pecado no puede originarse la rectitud; tampoco puede desarrollarse el amor a Dios. Esta devoción producida por el temor resulta en la adoración a Dios.

La estupidez es el origen de la ruina del hombre. Es como la actitud de las ovejas. Cuando una cae en el precipicio, todo el rebaño cae en el mismo hoyo. Eso es ruinoso. Para evitarlo, es mejor pensar acerca de lo bueno y lo malo, los pros y los contras de cualquier cosa que se quiera hacer, y entonces saltar. La muerte no deja a nadie, sea quien fuere. Ella continúa amenazando a todos; si hoy es el turno de otro, el de usted será mañana. ¡Miren esos capullos en el jardín! Cuando el jardinero corta las flores, los botones se alegran de que mañana será su turno para ser recogidos por esas manos, y sus caras se ven llenas de alegría al desenvolverse con esa esperanza. ¿Sienten alguna tristeza? ¿Se desaniman sus rostros? ¿Se ven menos relucientes? No. En el momento que saben que el siguiente día será su turno, se preparan con gran gusto y emoción. Así también, uno debe estar preparado, Disto en e) sendero del Sadhana, recordando entusiastamente el nombre de Dios, sin la preocupación y el sentimiento triste de que mañana será el turno de uno o algo así, porque alguien murió hoy. El cuerpo es como un tubo de cristal. Dentro de él, la mente siempre es cambiante e inquieta. Viendo sus bufonadas, la muerte continúa riéndose. El pájaro jiva está en la olla de nueve agujeros. Es una maravilla cómo el pájaro tiene un cuerpo; cómo vino a la olla y cómo se eleva y se va. Los dioses, los sabios y los hombres primigenios de los Nueve Khandas (capítulos) y los Nueve Dwipas (divisiones del mundo) están sufriendo la condena de llevar con ellos la carga del cuerpo. Ahora, de estos, ¿quiénes son los amigos y quiénes los enemigos? Cuando el egoísmo muere, todos son amigos; entonces no hay enemigos. Esta lección tiene que ser recordada por todos.

El hombre está experimentando alegría y miseria a través del oído. Por lo tanto, evitando las flechas crueles de las palabras duras, uno debería utilizar palabras que son dulces, agradables y suaves; y, a esa suavidad, añadir la dulzura de la verdad. Una persona que se ha convertido en aspirante espiritual deberá usar palabras suaves, dulces, veraces y agradables. Tales personas pueden ser reconocidas por sus propias buenas cualidades. De esta manera, de aquellos que han llegado a ser aspirantes espirituales, la mente es Mathura , el corazón es Dwaraka y el cuerpo es Kasi . En la morada de la décima puerta es posible realizar la Suprema Luz, el Super esplendor de la Iluminación. Todos los esfuerzos serán inútiles si el corazón no es puro. ¡Miren al pez! Viviendo como lo hace, perpetuamente en el agua, ¿se ha desembarazado en algún grado de su olor detestable? No. Las pasiones del hombre no desaparecerán aunque se sumerja en muchas Sadhanas para purificar su corazón, mientras esté lleno de la ilusión del egoísmo. Tal hombre, si está deseoso de deshacerse del sentimiento del "yo" y de " lo mío" debe adorar a Dios. Debe convertirse en un aspirante espiritual, sin gustos ni aversiones. Alteraciones como estas no pueden coexistir en el mismo corazón, con la naturaleza del santo. La luz y la oscuridad nunca pueden coexistir en el mismo lugar, al mismo tiempo. ¿No es así? Aquel cuyo corazón está regido por el grupo de las seis pasiones, únicamente podrá tener al egotismo como su consejero. Quienes tienen tal consejero son peores que los necios, no obstante lo grandes que clamen ser como Maestros, Santos o Renunciantes.

¿Puede un burro que transporte perfume convertirse en un elefante? ¿Puede un asno transformarse en un elefante, simplemente porque transporte un haz de sándalo? El puede apreciar el peso pero no el aroma, ¿no es así? Así también el aspirante espiritual, el renunciante o el devoto tomará únicamente la verdad pura, la esencia pura de las buenas actividades, de la divinidad y de los Sastras, Vedas y Upanishads (Escrituras). Si por otra parte, por el amor a la erudición y a la controversia sigue discutiendo, ¡sólo llegará a percibir el peso de la lógica, sin percibir la esencia de la verdad? Los espectadores podrán alabarlos como encarnaciones de los Sastras y los Vedas; sin embargo, cuando está faltando lo esencial, ¿cómo puede tratarse de encarnaciones? Para aquellos que buscan la esencia, la carga no importa. Si únicamente se emplea la razón, no se gana nada que valga la pena. El Amor es el gran instrumento para el constante recuerdo de Dios. Con el fin de mantener ese instrumento seguro y fuerte, el aspirante espiritual no necesita ningún otro instrumento sino la funda del discernimiento.

En el mundo hay muchos que utilizan sus vastos conocimientos en controversias y creen que son superiores; este es un grave error. Si ellos fueran realmente tan eruditos, de ninguna manera habría tantas disputas. Asumirían el silencio como el camino honorable, porque aquellos exaltados en la erudición habrían experimentado la esencia de los Vedas, Sastras y Upanishads. Verían que la naturaleza de esa esencia, su núcleo, la pureza de la Divinidad que proclaman, todos son uno, como quiera que se lo conciba. Saben que Dios aparece en cualquier forma que El quiera tomar y que se manifiesta en acción, según los sentimientos que cada uno mantiene hacia El.

Lo que importa es obtener concentración, ecuanimidad, estar libre de alteraciones, es decir, de gustos y aversiones, no adquirir la inclinación al debate. ¿Por qué tenemos todos estos Sadhanas, como la Repetición y Recordación del Nombre, Meditación, Cánticos Devocionales, etc.? ¿No es para adquirir una mente simple, una atención centrada en un solo punto? Una vez que se ha logrado esa atención centrada, el esfuerzo humano se vuelve innecesario, y entonces su significado interno le será revelado. Así, aquellos ansiosos por llegar a ser aspirantes espirituales, para obtener la salvación no deberán entregarse a argumentos y contra argumentos, no deberán complacerse con el señuelo del sentimiento insensato; deberán ver sus propias faltas y no repetirlas más, deberán guardar y proteger la atención centrada que han logrado, con sus ojos en la meta que persiguen, descartando como basura cualquier tipo de dificultades, frustraciones o perturbaciones que puedan encontrar en su sendero. Uno debe ocuparse de aquellos asuntos que produzcan entusiasmo y alegría, y no perder tiempo valioso fabricando dudas respecto de todas las cosas, grandes y pequeñas. Lo demás no tiene importancia, pero tiene que ser atendido como esencial: 1) la vanagloria de que se conoce todo; y 2) la duda de si es o no es. Estos son los dos principales enemigos del practicante espiritual. ¿Qué importa cómo son estos enemigos? Uno debe decidir por sí mismo si está firmemente asentado en la propia realidad. Si eso es puro, todo es puro. Si eso es verdadero, todo es verdadero. Si usan anteojos azules, aunque la naturaleza resplandezca en sus múltiples colores, verán únicamente un solo color, ¿no es así? Si el mundo les parece con diferencias, todo ello es a causa del defecto que está solamente en ustedes. Si todo aparece como Amor eso también es solamente su Amor. Para ambos, el sentimiento en ustedes es la causa. Sólo porque uno tiene defectos dentro de sí es por lo que ve al mundo defectuoso. Si no hay conocimiento de defectos en uno, no puede encontrarse defecto aun buscándolo, pues ¿acaso no habría de saberse cuáles son las faltas de uno?

Ahora, ¿puede surgir la cuestión de si Dios mismo tiene defectos, porque El también busca defectos? Pero, ¿cómo puede decirse que Dios está buscando defectos? El solamente busca la bondad, no los defectos ni los pecados. Esos están basados en el nivel de las cualidades de cada uno. Dios no examinará la riqueza, la familia, el clan, el estado o el sexo. El ve solamente la rectitud. A aquellos que están dotados de tal rectitud, El los considera merecedores de Su gracia, quienesquiera sean.

Por lo tanto, desarrollen bondad y rectitud. Vivan y actúen en la alegría y el amor. Estos dos son suficientes; así la salvación puede ser realmente lograda.