Libros escritos por Sai Baba

{SB 75} Jnana Vahini ( La Senda del Conocimiento )

El Señor está al alcance de todos

( Impreso en castellano en La Senda Del Conocimiento (Jnana Vahini) cap. 06 )

EL SENOR ESTA AL ALCANCE DE TODOS

El Señor es accesible y disponible para todos. El es Todomisericordioso. Nadie, excepto el Señor, tiene la autoridad de declarar a alguien inepto para la disciplina del Conocimiento Supremo.

Ahora bien; si reflexionan un poco, ustedes podrán comprender que el Señor no negaría a nadie la oportunidad de alcanzarlo. ¿Cómo podría la llama negarle refugio a las chispas del mismo fuego, o el océano a las gotas del mismo océano? No, el Señor no desprecia ni rechaza a nadie. Un padre con cuatro hijos no puede privar a alguno de ellos del derecho sobre su hacienda; tal cosa no sería justa ni correcta. ¿Qué podría decirse del Señor, que está exento del más ligero matiz de parcialidad o prejuicio y quien además es Todo misericordioso? Atribuirle favoritismos es un sacrilegio.

Refiriéndose a esta misma cuestión de quién es apto y quién no para el Conocimiento Sagrado ("Brahmavidya"),

Krishna declaró en el Gita: "Yo no tengo favorito ni siento aversión por nadie. Cualquiera, sin importar su casta, ya sea hombre o mujer, si me adora con fe y devoción me alcanzará, nada podrá interponerse en su camino, y Yo también me manifestaré en el corazón de tales devotos". ¿Es el Gita un libro sin sentido? No, el Gita habla sólo de la Verdad profunda.

Existe otra creencia, muy errónea y común en nuestros

tiempos. Se dice que para ser apto para la práctica de la disciplina espiritual, para la realización de Dios, así como para la Repetición del Nombre y la meditación, uno debe adherirse estrictamente a ciertas costumbres en la conducta diaria, dictadas por la tradición, a fin de obtener la pureza. Yo no

estoy de acuerdo. Hace poco he dicho que las medicinas son necesarias sólo para el que está enfermo. ¿Cómo puede curarse y estar saludable sin hacer primero un buen tratamiento medicinal? Decir que una persona debe ser buena y pura y seguir ciertos códigos de conducta antes de lanzarse por el camino que lleva a Dios es como decir que ella tendrá que estar libre de enfermedades a fin de que pueda ser merecedora del tratamiento médico. Tal cosa es absurda. La pureza, la bondad, etc., son consecuencias del peregrinaje hacia Dios. No debe insistirse en tales virtudes como esenciales para iniciar el peregrinaje. Tomar la medicina traerá gradualmente la salud y la alegría. ¡No podrá insistirse en tener salud y alegría antes de que las medicinas sean prescriptas y suministradas! Este hecho tan obvio es ignorado por muchos ¡y eso sí que es una enfermedad seria!

Todos aquellos que sufren la enfermedad de la ignorancia tienen que leer acerca de este mal y reflexionar sobre su erradicación. Especialmente deben reflexionar sobre las experiencias de los versados en el campo del esfuerzo espiritual. Solamente entonces podrán entender el estado real de las cosas.

Hay también otro secreto para el éxito, y también debe nacer en la mente. Cada tratamiento completo de medicina implica algunas reglas y restricciones de dieta, movimientos, hábitos y conducta; éstos no deben ser descuidados ni tomados con ligereza. De hecho, en tales casos, si las instrucciones médicas no son seguidas estrictamente, hasta la medicina más eficaz, moderna o costosa será inútil. Tomen en cuenta a las personas que soportan el tratamiento, las medicinas, las restricciones y limitaciones y todo lo demás y que salen exitosamente del sanatorio, vigorosas y felices. Ellas son de todas las castas y edades y de ambos sexos.

En este mismo sentido recordemos que Vashista fue hijo de una mujer pública, la madre de hlarada fue lavandera, Valmiki perteneció a la casta de los cazadores, Visvamitra fue un guerrero, Matanga procedía de la clase más humilde, etc. De todo esto podemos concluir que lo más importante es la meditación constante en el Señor y no las etiquetas de casta o credo.

El Conocimiento Supremo equivale a experimentar el sentimiento de unidad, la realización de que nada es alto o bajo, que todo es el verdadero Principio Divino, Brahman.

Una muñeca de dulce tiene cabeza, cuello, brazos y diferentes miembros; sin embargo, cada uno de ellos es tan dulce como el otro. Desde la cabeza hasta los pies hay una dulzura uniforme; no puede haber dos tipos de dulzura. Esta es la razón por la cual se dice que no se debe ser "dual", sino "sin dualidad". Los que emanaron de los Pies del Señor y aquellos que brotaron de su cara, son todos hijos suyos (teoría del origen de las diferentes castas de la India). La realización de esta Verdad es el inicio del Conocimiento. Existen ciertos árboles, como el de la nanjea, que dan frutos desde su raíz hasta la rama más alta. ¿Acaso la fruta nacida cerca de la raíz es diferente de aquella nacida en la rama más alta? ¿Son iguales o no? ¿O hay diferencia en su sabor como si fueran frutas distintas? Naturalmente, entre las frutas, algunas pueden ser tiernas, otras no maduras, algunas relativamente maduras y otras maduras por completo y pueden de este modo diferir unas de otras en el sabor, de manera natural. Pero ustedes nunca encontrarán en las frutas de un mismo árbol gusto amargo en las de la base, dulzura en las de la parte alta y acidez en las que cuelgan en la parte media del árbol. Lo tierno, lo verde y lo maduro son tres estados o tres características. De igual manera, las cuatro castas son cuatro características.

Las cuatro castas se han ordenado de acuerdo con sus actividades y naturaleza (tal como lo son las frutas del árbol mencionado: algunas tiernas, algunas verdes y otras maduras). Los hombres también están clasificados dentro de cuatro grupos, de acuerdo con su nivel de desarrollo, el cual es juzgado por sus acciones y su carácter. Aquellos en cuyo pensamiento y comportamiento predomina el satva guna y que además transitan por el camino que conduce a Brahman, son denominados brahmines (gobernantes, sacerdotes, maestros); aquellos en los que el raja guna es el dominante son denominados kshatriyas (guerreros). De esta manera los Sastras hablan de las cualidades arraigadas como la base de las castas y no de otra manera. ¿Por qué? El Gita mismo proclama que las cuatro castas habían sido establecidas por el Señor tomando en cuenta, primero, el predominio de alguno de los tres gunas y, segundo, la práctica espiritual como repetición del Nombre, meditación y otras actividades disciplinarias.

En este mismo sentido, aunque una persona haya nacido como un sudra (trabajador manual), obtendrá la calidad de brahmín a través de su esfuerzo por refugiarse en Dios y la disciplina espiritual. Análogamente, aunque haya nacido como brahmín, si la persona no establece ese ideal y no se esfuerza por obtenerlo, se convertirá en un sudra.

La conducta y la disciplina son los dos factores decisivos. El principio del Alma es el mismo en todos. Dicho principio no sabe de castas, clases o conflictos. Para demostrar que el Ser está más allá de todas estas categorías inferiores el primer requisito es la Devoción. La Devoción se funde en el Conocimiento; por lo tanto, no hablen de ellos como si fueran diferentes. En un primer nivei decimos que practicamos Devoción y en el nivel posterior lo llamamos Conocimiento; al principio es como la caña, y después como el azúcar pura.

A través de la Devoción, el individuo se transforma en Shiva (tercera persona de la Trinidad hindú) o, mejor dicho, él sabrá que es Shiva y la idea de individuo desaparecerá.

Afirmar que uno es como Shiva es ignorancia; saberse uno mismo como Shiva es Conocimiento.

La ropa blanca, cuando se ensucia, es sumergida en agua, remojada con jabón, hervida y refregada en un lavadero a fin de devolverle su color y limpieza originales. De igual manera, para eliminar la suciedad de la ignorancia que se ha adherido a la pureza del Ser Conciencia Bienaventuranza o Alma, son necesarios el agua de la conducta y el comportamiento intachable, el jabón de la reflexión sobre Brahman, el hervor de la Repetición del Nombre y la meditación y el lavadero de la renunciación. Sólo entonces podrá lucir el fulgor de la esencia brahmánica fundamental del Alma. Un buen jabón no sirve de mucho cuando el agua está sucia: todo el jabón y todo el trabajo de hervir y fregar serán puro desperdicio y la tela continuará tan sucia como siempre. Esto explica por qué muchos aspirantes fallan a pesar de que han meditado en Brahman durante muchos años y han estudiado mucho acerca de El por largo tiempo: sus formas de comportamiento y de conducta son completamente erróneas. ¡La culpa está en el agua y no en el jabón! Sí; si los hábitos cotidianos y las actividades y actos son bajos y mezquinos, la meditación sobre Dios se desperdicia inútilmente.

La gente, en su ignorancia, duda en aceptar los rigores de las disciplinas espirituales, considerándolas como trabas para una vida libre. Ellos denigran el mandato Divino y censuran la Gracia Divina. Ese mandato Divino no es entendido ni apreciado; es desobedecido y hasta se lucha en su contra. Pero el hombre sabio que siembra trigo será bendecido con una cosecha de trigo; el tonto siembra cizaña y lágrimas y, lógicamente, el trigo no brotará. Para todos en este mundo, ya sean creyentes o escépticos, dos más dos son cuatro; el resultado no depende de sus gustos o aversiones. Similarmente, el hecho de que en cada Ser existe el Supremo es una realidad ineludible. Dios no abandonará a nadie si es negado ni entrará si es invitado. El está ahí, es el Ser real de cada uno. Esta es la Verdad y si ustedes quieren conocerla y experimentarla desarrollen la visión del jñani (iniciado en el Conocimiento); sin el Conocimiento ustedes nunca podrán gozar de esa realidad. Así como el telescopio les permite ver cosas muy lejanas, de igual manera el jñanoscopio o la visión del Conocimiento es esencial para poder ver a Brahman inmanente en cada Ser.

Así como el niño se niega a creer en cosas que estár más allá de su vista, el pusilánime, asustado con el trabajc que deberá hacer para ganar esa visión, se niega a creer er el Omnipenetrante y Omnímodo Brahman.