Libros escritos por Sai Baba

{SB 75} Jnana Vahini ( La Senda del Conocimiento )

Cuando la llama del conocimiento ilumina, la oscuridad (maya) se disipa

( Impreso en castellano en La Senda Del Conocimiento (Jnana Vahini) cap. 10 )

CUANDO LA LLAMA DEL CONOCIMIENTO ILUMINA, LA OSCURIDAD (MAYA) SE DISIPA

La Verdad y la falsedad tienen que ser separadas por la afilada espada del Conocimiento Superior, porque éste mantiene al mundo alejado de los sentidos y trae la residencia del Señor al alcance de ustedes. Esa residencia es la Bienaventuranza Eterna, la Bienaventuranza Suprema, y la Bienaventuranza de Dios.

Maya (la ilusión), por medio de su poder de esconder la naturaleza del Alma sobreponiendo lo irreal a lo real, hace que el único y solo Dios aparezca como el individuo, el Creador y el Universo, tres entidades, cuando en realidad es solamente una. La facultad de maya está latente, pero cuando se patentiza toma la forma de la mente y es entonces que la semilla del gran árbol (el universo material) empieza a germinar y hacer brotar las hojas de los impulsos y las conclusiones mentales. Por lo tanto, todo este mundo objetivo no es sino la proyección de la mente.

El individuo y el Creador se enredan en esta proyección y se entrelazan inseparablemente en el Universo, y, así, ellos también son creaciones de los procesos mentales como entes que aparecen en el mundo de los sueños.

Imaginen ustedes al individuo, al Creador y al Universo como una pintura. La representación del Universo tiene al individuo y al Creador incorporados en él y los tres aparecen como entidades diferentes aun cuando están contenidos en la misma pintura. De igual manera, los procesos mentales proyectan la apariencia de que el individuo y el Creador están impregnando o son inmanentes al fondo del Universo.

Maya es la que produce la ilusión de individuo, Creador y Universo, según se afirma en los Srutis. ¿Acaso no ha dejado claro el Vasishtasmrith! que los procesos mentales son los responsables de la danza mágica de "él" y "yo", "esto" y "aquello", "mío" y "suyo"? La expresión "sohamidam" que se encuentra en ese texto designa a individuo, Creador y Universo. "Sah" significa El, El No Manifestado, la Superalma, el poder del más allá y por encima del Creador. "Aham" significa "yo" (el individuo), la entidad recubierta por la sensación de ser el "hacedor", etc. "Idam" significa este mundo objetivo, el mundo perceptible por medio de los sentidos. Por lo mismo, está claro que estos tres significados son sólo producto de los procesos mentales y no tienen ningún valor absoluto, ya que éste es sólo relativo. En el estado de vigilia y durante el sueño, los tres aparecen como reales, pero en el sueño profundo o en la inconciencia (durante un desmayo) ¡la mente está inactiva y por eso no existe ninguno de los tres, Creador, individuo y Universo! El conocimiento de este hecho está al alcance de la experiencia de todos. Por lo tanto, es fácil ahora darse cuenta de que los tres desaparecerán para siempre cuando, gracias al Conocimiento Superior, se destruyan los procesos mentales. En ese momento uno se libera de la esclavitud de los tres y se conoce al único, a la entidad única. De hecho, uno se establece en el Conocimiento del Uno sin Par.

Sólo el Conocimiento Superior conseguido por el análisis de los procesos mentales puede acabar con maya. Maya (lo ilusorio) florece ante la ignorancia y la ausencia de discernimiento; por lo tanto, la Sabiduría dicta la sentencia de muerte de maya.

La fiebre se origina a causa de sus acciones; florece a expensas de los hábitos erróneos de vida y alimentación y crece con su mala conducta. La anécdota en la que una cuerda es confundida con una serpiente (maya) surge debido al desconocimiento de la naturaleza real de la cuerda y crece y se vuelve más profunda a medida que uno se olvida de que la soga es la base.

La ignorancia que evita o pospone la indagación profunda acerca de la naturaleza del Alma hace que maya florezca; y maya, fomentada por esta actitud, se vuelve tan densa como la oscuridad. Cuando la llama del Conocimiento ilumina, la oscuridad se disipa y, con ella, la ilusión de individuo, Universo y Creador.

El discernimiento hace que la serpiente desaparezca y quede como lo que es, una cuerda. Así también, maya y sus brotes mentales, como individuo, Universo y Creador, desaparecerán completamente tan pronto como se medite acerca de la realidad de la apariencia. Uno sabrá también que no existe ninguna otra cosa sino Dios solamente, quien subsistirá después de todo.

A la pregunta de cómo puede una cosa aparecer como dos, la respuesta debe ser que antes del discernimiento Dios aparece como Universo, aunque su naturaleza real no ha sufrido ningún cambio; justamente como un jarrón es percibido como jarrón antes de que al examinarlo se revele básicamente como lo que es: barro. Una corona, unos aretes y un collar parecen ser diferentes hasta que un análisis concluye que son, básica y fundamentalmente, oro. Así también, el Dios único aparenta ser muchas formas bajo varios nombres y, así, da la impresión de multiplicidad. Sólo Dios es, fue y será. La convicción de que este Universo no es sino una superposición, es la característica que distingue a la genuina Sabiduría y ésta es el final de toda ignorancia.

Cuando se habla del "cuerno de la liebre" se trata únicamente de la descripción de algo "superpuesto". Sólo el Conocimiento de la Realidad puede destruir esta idea para siempre; sólo entonces las falsas ideas se desvanecerán. Quien ignore esto se aferrará a maya como si fuera la verdad. Pero a maya el sabio la designará, cuando mucho, como indescriptible o más allá de toda explicación; es difícil explicar cómo se originó maya. Nosotros sólo sabemos que está allí para alucinarnos. Por eso el sabio se referirá a ella como "el cuerno de la liebre".

Los niños pequeños, con un razonamiento poco desarrollado, se asustan si se les dice: "¡Buuh... allí está un fantasma!" Ellos creen que tal cosa es cierta y se asustan terriblemente. De igual manera, los irreflexivos e ignorantes están convencidos de la realidad absoluta de los objetos que les rodean a causa de la influencia de maya. Sin embargo, las personas dotadas de discernimiento distinguen entre el verdadero Dios y el falso universo. Otros, incapaces de hacerlo o de descubrir la verdadera naturaleza de maya, simplemente la descartan como algo imposible de describir. Los buscadores del Conocimiento que han comprendido claramente la Verdad la definen como "la madre cuyo cuerpo es cremado por el hijo". Es la experiencia de maya la que hace surgir a "la Sabiduría reveladora": el niño Sabiduría mata a la madre en el mismo momento en que nace: el niño fue enviado con el único propósito del matricidio y su primera tarea es, por supuesto, la incineración de su madre muerta.

Cuando un árbol se frota contra otro en el bosque, el fuego aparece y consume a ambos. Asimismo, el conocimiento que emana de maya destruye a la mismísima fuente de ese conocimiento. La ignorancia es reducida a cenizas por el Conocimiento que conduce a la Realidad Ultima.

Así como la expresión "el cuerno de la liebre" no es sino un nombre para algo no existente, así también maya es no existente; sabiendo esto, se le puede hacer a un lado de la conciencia, tal como lo dicen los sabios. Ustedes etiquetan cualquier cosa no existente como ignorancia o maya; cuando el conocimiento crece, cualquier cosa se vuelve sin sentido, sin valor, no verdadera, sin fundamento, inexistente. Todo puede tomarse como manifestaciones de maya, la ilusión.

Otro punto interesante en este sentido es que, siendo lo ilusorio lo que produce la Sabiduría, se podría argüir que maya es justa y correcta y, por lo tanto, digna de respeto. Sin embargo, la Sabiduría que surge de maya no es tampoco permanente. Tan pronto como la ignorancia es destruida por la Sabiduría, ésta también perece. El fuego se consume con los árboles tan pronto como termina su labor.

Las semillas de kathaka que son colocadas en agua para quitarles la suciedad, se consumen durante la operación. Así el Conocimiento es la ganancia de este proceso: la obtención de vacuidad completa, el equilibrio, la Paz.