Libros escritos por Sai Baba

{SB 71} Bhagavatha Vahini ( El Bhagavatha )

34. El avatar Krishna

( Impreso en castellano en El Bhagavata (Bhagavata Vahini) cap. 34y35 )

EL AVATAR KRISHNA

Al oír esta plegaria, Suka le dijo: ¡Oh rey! Verdaderamente que los lilas de Krishna son como tú dijiste: asombrosos y maravillosos, pero, aun así, dulces y llenos de significado. No están empañados por el deseo de mostrar su naturaleza Divina. El hombre común está atraído por la pompa externa y los motivos aparentes, por lo cual juzga los lilas como comunes e incluso como vulgares. El propósito y significado profundo no son fácilmente accesibles para todos. Sin embargo, el Señor nunca podría inmiscuirse en actividades triviales y sin sentido. Su advenimiento tiene el fin de salvar al mundo de la maldad, la corrupción y la confusión, para la realización de las necesidades de los que se dedican a él, para el restablecimiento de la rectitud y la moral y para revivir los Vedas. El tiene que tomar en consideración los méritos adquiridos por cada uno en sus vidas previas y derramar su gracia en forma congruente. El se vuelve útil cuando nos otorga sus dones; sus lilas o actividades divinas están conformadas de tal manera que son adecuadas a la época, las personas, la aspiración y la compasión que causa cada flujo de gracia. Por lo tanto, ¿quién puede comprender e interpretar correctamente estos lilas?"

"Se dice que 'Los asombrosos lilas de Hari son comprendidos solamente por Hari'. El sólo puede ser interpretado por El mismo y no por otro; sin embargo, puede hacerse una observación con toda confianza. ¡Las encarnaciones manifiestas de Dios no se dedicarán en lo más mínimo a su propio bienestar o para cumplir algún gusto o deseo personal! Todas sus actividades serán por el bien del mundo. A pesar de que sin ellos el mundo no podría existir ni sobrevivir, actúan y se mueven en el mundo como si no tuviera que ver con ellos. En cada una de sus palabras y sus obras uno puede observar la corriente interna de total renunciación. Pues, para ellos que sostienen a los mundos en las palmas de sus manos, ¿qué puede otorgarles o darles este mundo? Ellos lo pueden moldear a su gusto.

Los tontos, las personas sin fe, los que niegan a Dios, los atrapados en las redes de la ignorancia, aquellos que no comprenden ninguna cosa, podrían ver estos lilas de Dios como egoístas, o quizá motivados por la ilusión, como las acciones de los mortales comunes. Sin embargo, los genuinos devotos los aclamarán como significativos y sustentadores del ejemplo de la gracia. ¿Cómo puede el "Tu" (ThatO ser comprendido por los que están enfrascados en 'Eso' (Thwam)?"

"Rey, debes recordar que las acciones de Rama, emperador de Kosala, y de Krishna, son algo muy diferente. Cuando los malvados y crueles enemigos de la rectitud estaban a punto de vencer a los buenos, nacieron los dos hermanos Krishna y Balarama. Uno negro y el otro blanco (como una cabeza con cabellos blancos y negros) y con sus actos que trascendían la comprensión del hombre asombraron al mundo.

Los lilas de Krishna están fuera de la comprensión de cualquiera, no importa su erudición o sabiduría. Sus actividades, su andar, su plática, su sonrisa, sus gestos, su voz, sus canciones, eran cada una de ellas encantadoras, con un arte único.

A dondequiera que iba provocaba alguna u otra travesura. Al igual que un torbellino barriendo la tierra, en cada casa que visitaba dejaba tras de sí una serie de riñas, lamentos, desorden y lágrimas".

"No era necesario invitarlo ceremoniosamente a una casa; podía entrar sin invitación y sin anunciarse. Todas las cosas le pertenecían; solía obtener y tomar cualquier cosa que deseaba, no importaba dónde estuviera escondida y comérsela para el contento de su corazón.

Era el más querido amigo de todo el mundo, el más diligente camarada. Por lo tanto, podía tomar cualquier cosa de cualquier lugar impunemente. Sin embargo, no se conformaba con eso. Tomaba mucho más de lo que necesitaba, porque también lo regalaba en grandes cantidades a sus compañeros, y ¡ellos eran una gran cantidad! Los dueños podían lamentarse de la pérdida y condenar el robo, pero El no se preocupaba, ¡daba las cosas como si fueran propias! Nadie podía sondear sus juegos, nadie podía ir en contra de su palabra. ¡Si algunos se hubieran atrevido a oponerse o a amenazarlo, habrían caído sobre sus cabezas sufrimientos que serían indescriptibles!

Pero a decir verdad, aun el más pequeño acto suyo estaba saturado con la dulzura suprema. Aun los sufrimientos que infligía sobre aquellos que deseaba castigar eran dulces. Por esto nadie sentía el más mínimo rencor hacia El, por el contrarió, ansiaban encontrarse con El más frecuentemente, jugar con El por más tiempo, conversar y pasar con El el mayor tiempo posible. Cualquiera que fuera su travesura o sus bromas, las víctimas nunca se sintieron molestos con El.

La razón era que el Amor (Prema) motivaba todas sus palabras y actos. Las jóvenes pastoras se abalanzaban sobre El con palos para golpearlo, pero cuando estaban cerca y posaban sus ojos sobre El sus corazones se llenaban con Amor y regresaban sobre sus pasos, con una oración en sus labios. Cualquier cosa que hacía se delataba como un juego Divino, un lila".

"¡Y su forma de hablar! Era tan encantadora y tan hábil. Estaba encaminada a confundir. ¡Ponía arena en su boca ante todos sus compañeros, pero cuando su madre lo obligaba a confesar lo negaba y sacaba su lengua para probar la falsedad! ¡El convertía en falsas las aseveraciones correctas y en correctas las falsas! Iba diariamente a Vrishabendrapura, la villa donde vivía Rada; mucha gente lo veía en el camino, al ir y regresar. Pero aun así, cuando su madre lo acosaba y lo regañaba diciéndole: `¿Por qué caminas diariamente esas distancias tan grandes? ¿No tienes amigos aquí con quienes jugar?', contestaba: `Ni siquiera conozco esa carretera'. Provocaba confusión en cada caso, creaba división entre los suegros y nueras, los ponía en contra y se divertía con esto. Rara vez permanecía quieto en algún lugar; desde que amanecía y se levantaba de la cama, hasta la hora en que iba a dormir. Este pequeño costal de travesuras vagaba de casa en casa, sin descanso.

¡A pesar de todo esto, los habitantes del lugar no podían soportar su ausencia ni siquiera por un instante! Si algún día no hacía acto de presencia, las pastoras esperaban su llegada atisbando el camino a través de las ventanas, o viendo a la distancia desde sus terrazas. Así era el encanto del Divino Amor que Krishna derramaba sobre ellos y el amor que la gente le tenía. Sus travesuras eran muy encantadoras, pues estaban llenas de inspiración y significado".

"El niño azul era el maestro del subterfugio y la diplomacia. Veía a través de cualquier artificio, no importaba cuán inteligentemente estuviera disfrazado. Cuando la hechicera Putana se acercó a El como si fuera su madre, a fin de alimentarlo con su pecho, fingió ser engañado. Con esta estratagema, El le succionó la vida y aquella cayó muerta. Muchos Asuras (demonios) se le acercaron para destruirlo, algunos asumiendo formas que les eran familiares a los pastores de la aldea pero El descubría sus identidades y los despachaba a la Ciudad de la Muerte. Un demonio tomó la forma de una ternera y se confundió entre las demás vacas y terneras que Krishna estaba cuidando, esperando una oportunidad para aniquilarlo. Pero el Divino niño de tres años lo vio a través de su disfraz; lo tomó de la cola, lo levantó, lo hizo dar una vuelta y lo estrelló contra el suelo, con lo cual dio su último suspiro.

Su habilidad y fuerza estaban fuera de toda proporción con esa forma infantil; sin embargo, El demostró su Divinidad en un millón de formas, a fin de convencer y convertir a los hombres. Les enseñó a todos, ya fueran mayores, mujeres, bandidos o a sus propios amigos y seguidores y les aconsejaba los buenos caminos. Confundía a algunos de ellos con dilemas. Su tío materno, Kamsa, estaba embriagado con el poder imperial y las hazañas guerreras. ¡El lo tomó del pelo, lo tiró hacia abajo del trono, lo golpeó con los puños hasta matarlo y arrastró el cuerpo hasta la entrada principal que daba hacia las riberas del río Yamuna! La población entera de la ciudad de Matura vio todos sus actos como una mezcla extraordinaria de lo asombroso, lo maravilloso, lo dulce, lo encantador, lo fascinante, lo bello y lo simple".

"Aun siendo un niño, terminó con las vidas de Putana, Thrinavarta y Sakatasura; ¡en ese entonces El era un pequeño ladronzuelo que iba en busca de mantequilla por todas las casas! Cuando su madre lo ató a un mortero de piedra, lo arrastró detrás de El y con éste derribó dos enormes árboles que crecían juntos. Dominó el orgullo y furia de la serpiente Kalinga, que había envenenado las aguas del río Yamuna y las había hecho mortíferas para los hombres y el ganado. Cuando su madre intentó atarlo con una cuerda alrededor de su cintura, él le reveló su forma universal, la forma en la cual el universo entero no era sino una parte de El. Los padres y la gente de Gokula estaban pasmados ante la notable experiencia de su Divinidad. ¡Al bostezar les enseñó en su boca tanto el macrocosmos como el microcosmos".

"El les mostró a sus queridos compañeros pastores su paraíso, en el cual no se conocen el dolor ni la pérdida. El convenció a Nanda de detener el culto (puja) usual para Indra y ofrecerlo en su lugar a la colina Govardana. ¡Cuando el dios de la lluvia, Indra, herido por ese abandono, derramó terribles lluvias sobre esa población, Krishna sostuvo en el aire sobre su pequeño dedo a la colina del Govardana, invitando a toda la gente a tomar refugio debajo".

"El ponía en estado de éxtasis a los vaqueritos y jovencitas a través de sus juguetonas pillerías y la melodiosa música de su flauta. Interpretar esto como bajo y sensual es un signo de ignorancia".

"Cuando Krishna bailó a la luz de la luna con las doncellas, cada una de ellas tenía una forma concreta de Krishna a su lado; esto fue interpretado por la gente de mente baja como una relajación de la moralidad y un pasatiempo vulgar. No hay ninguna base para tal interpretación. Krishna tenía solamente cinco o seis años cuando tuvieron lugar estos milagrosos incidentes; ¿cómo puede entonces condenarse esa experiencia como lujuriosa? El Señor no tiene atributos ni cualidades. El Rasa Krida (la danza de Krishna con las pastoras), como se le llama a este suceso, no fue sino una forma de darles a las gopis (vaqueras devotas) una valiosa gracia, un ejemplo de su devoción y el fruto de la devoción y dedicación. El Señor derramó sobre ellas la gracia que habían ganado a través de sus actos meritorios; fue un don, una bendición".

"Cuando se considera como simplemente humana esa manifestación suprahumana Divina, entonces podrían atribuirseles lujuria y pillería; sin embargo, considera: ¿Qué ser humano puede lograr siquiera un fragmento de lo que El hizo? El salvó al mundo de ser desolado por monstruos malhechores como Pralamba, Denuka, Kesi, Banasura, Arishta, Mushtika, Kuvalayapida, Kamsa, haraka, Poundraka, Dwivida, Jarasanda, Dantavakra, Sambara, Kamboja, Kuru, Matsya, Kaikaya y muchos otros poderosos guerreros. ¿Puede decirse acaso que esto está dentro de la capacidad de un simple hombre?"

"En este avatar único, cada acto es un asombroso milagro. Aun cuando estaba enojado, no podía dar sino evidencias de su desbordante Amor (Prema). Con este Amor su compasión fluía abiertamente. A través de su visión Divina, su contacto Divino y su conversación uno podía obtener la Liberación. El les concedió la inmortalidad a aquellos que se acordaron de su nombre. Los pastores entre los cuales se desenvolvió y vivió probaron el néctar del éxtasis cada vez que presenciaban sus actividades o las recordaban".

"¡Oh rey! El Bhagavata no es la simple narración de la historia del Señor sobre el escenario de Matura, Brindavan, Gokula, las riberas del río Yamuna, con Wanda, Yashoda, Vasudeva, Devaki y otros personajes. El Bhagavata incluye todas las narraciones de todos los advenimientos de Bhagavan o el Señor. Todas las encarnaciones fueron las manifestaciones del mismo ser de Gopala Krishna, de Go loka o Vaikunta. La historia de cada uno de ellos no es sino la historia de Vasudeva surgiendo de El y fundiéndose en El. Ese poder Divino es el factor que sostiene a todas las encarnaciones al igual que a todos los seres vivientes".

Los ojos del santo se cerraron de nuevo. Estaba en samadi (estado de Bienaventuranza) probando la dulzura de la encarnación de Krishna; había una hermosa sonrisa brillando en sus labios. Parikshit estaba asombrado por la imagen de las oleadas de gozo que envolvían al gran santo, a cada uno de los momentos en que él hacía que su mente recorriera la Divina vida de Krishna. El también ansiaba con entusiasta impaciencia escuchar esos cautivadores incidentes y actividades del Señor.

Cuando Suka se recobró, Parikshit también perdió toda la conciencia de lo que lo rodeaba; ¡estaba tan impresionado por el prodigio que dudaba que alguno de estos sucesos hubiera ocurrido alguna vez! Esto le produjo un inmenso dolor y le causó una angustia insoportable al pensar en su propia inconstancia. Debido a esto puso su problema ante el santo y ganó la paz mental, después de oír sus explicaciones y detalles. En un momento, durante el curso del relato, el rey empezó a tener serias dudas acerca de la devoción de las gopis; el discutía dentro de si mismo y buscaba afirmaciones tranquilizantes a través de su propio entendimiento y fe. Pero las dudas no se desvanecían, tampoco tenía el valor de preguntarle al santo, pues podría considerarlas como muy infantiles. Y por lo tanto sufría y a la vez reprimía su sufrimiento. Esto no pasó inadvertido para el santo, por lo que le dijo con una sonrisa: "Es evidente que alguna idea malsana te está distrayendo. En estas crisis no es benéfico sufrir de emociones reprimidas. Si alguna duda te está atormentando o estás ansioso de saber algo acerca de la duda que te está lastimando, no vaciles en preguntarme; yo la resolveré, yo aliviaré tu sed y procuraré la alegría y contento de tu mente". Cuando el santo animó al rey de esta forma, éste le dijo: "Maestro, tú conoces el pasado, el presente y el futuro. Tú tienes la visión y la capacidad para resolver la duda que me está perturbando. Por favor, no me malinterpretes; escúchame y aclara mi duda, cúrame de la ansiedad que tengo a causa de ella. Restaura la paz que tenía mi mente antes de que la duda entrara en mi corazón". El rey cayó a los pies del santo y continuó así: "Maestro, he oído mucho, en varias versiones, de los juegos y hazañas de la Rasakrida (la danza Rosa) de Krishna con las jóvenes pastoras de Brindavan. Estos parecen ser pasatiempos sensuales de los mortales comunes. Si estos incidentes sucedieron de verdad, ¿cómo pueden ser interpretados como Divinos? ¿No son desaprobados por el mundo? Estos incidentes en Brindavan, en las playas del río Yamuna, donde se realizaron estos juegos lascivos, sensuales y libertinos, empañan la naturaleza Divina de Krishna; estoy asustado. Se dice que la última Liberación puede ser obtenida sólo por aquellos que han trascendido los gunas o cualidades. Estas gopis estaban afligidas por las cualidades y los deseos nacidos de éstas, principalmente sensuales y materiales. Cuando se dice que las gopis fueron capaces de obtener Liberación, esto me causa asombro; de verdad esto me parece más bien ridículo. Sin embargo, si estas actividades inmorales tienen algún significado interno que las justifique como para ser aceptadas como dignas de alabanza, ilumíname, por favor".

Cuando Parikshit suplicaba así, Suka rió de buena gana y le dijo: "Oh rey, no pienses que estás afligido por una duda; no, es algo mucho peor. Porque aquellos que han comprendido que Krishna es el Señor mismo no admitirán esa clase de dudas. Este es el período final de la era de Dwapara. La edad de Kali empezará pronto. Es el espíritu de Kali, el espíritu de la era de la maldad, el que ha entrado en ti, que te ha impulsado a alojar tales ideas en tu mente. ¿O acaso no tienes tú una fe inquebrantable en que Krishna es el supremo Dios soberano? Cada incidente en su carrera brilla en tu corazón con luminosidad Divina. En el momento que recuerdas su Nombre te inundas de alegría y tus pensamientos se funden en El. ¡Por lo tanto, estas dudas no pueden surgir en alguien como tú! Estás manchando tu .personalidad con ellas. Por otro lado, considera qué clase de persona soy yo. Tú sabes que no hay lugar en mi corazón para actividades nacidas de los gunas o de los impulsos creados por esas cualidades. ¡Simplemente considera cómo alguien como yo es abrumado por la suprema alegría cuando contemplo el Divino juego de Krishna con las gopis! Considera cómo alabo la buena fortuna de las gopis que tuvieron esa preciosa compañía. ¿Pueden ser éstos simples juegos sensuales? ¿O son puras y genuinas efusiones de la embriaguez Divina? Piensa un poco. La euforia sensual y el éxtasis Divino pueden parecer iguales en sus manifestaciones externas para el ojo no entrenado, pero cuando se trascienden los sentidos, cuando el individuo y lo universal se han fundido en un solo pensamiento y conciencia, cuando toda la conciencia del cuerpo ha sido suprimida el interpretar estas actividades como materiales y sensuales es, por decir lo menos, una verdadera estupidez".

"Un cuchillo en las manos de un asesino está lleno de peligro para todos; un bisturí en las manos de un cirujano confiere la liberación del dolor, a pesar de que en ambos casos exista una mano que sostiene un instrumento punzocortante. De igual forma, los actos de quienes tienen su ser centrado en el cuerpo tienen que ser condenados pero los de las gentes que tienen su ser centrado en el Alma o realidad interior son altamente benéficos y dignos de alabanza".

Todo en El se veía tan peculiar, tan extraordÍnario. Muy a menudo parecía arbitrario y notoriamente travieso. Mientras caminaba en dirección al este, ¡su atención estaba fija en el oeste! Hablaba con su mirada; el destello de sus ojos hablaba de sus planes e intenciones. No se preocupaba de las limitaciones y disciplinas humanas; no hacía distinción entre las nuevas y las viejas costumbres; las trataba igual a ambas. No se preocupaba por los lazos de la amistad o por las exigencias de los convencionalismos.

"Y después, ¡el misterio de la encarnación de Krishna, esa encarnación de la dulzura, es lo más cautivador! Encanto exquisito, dulzura sin rival, Amor incomparable. ¡La Forma de Krishna fue la concretización de todos estos. Esa Forma fue la mansión del tesoro de la Bienaventuranza; fue el océano de virtudes. ¡Ah, qué inocencia! ¡Qué excelencia suprahumana! ¡Su simple visión es suficiente, basta con sólo escuchar sus palabras; el simple acto de tocarlo hace que la vida de una persona encuentre su realización! Todos los rituales, todos los sacrificios, todas las ceremonias de las escrituras tienen como su meta sólo esto, esta visión, esta percepción, este contacto. Los logros obtenidos por los rituales y otros medios no son nada cuando se les compara con los logros de verlo, tocarlo y escuchar su voz. No, aquellas no son realmente nada. ¡Ah! ¡Qué dulzura tan inconmensurable!". Al contemplar esa Forma, al recordar el encanto y su adorable imagen, el santo empezó a derramar abundantes lágrimas de alegría; estaba tan lleno de Bienaventuranza interna que interrumpió su narración y perdió toda la conciencia de sí mismo y sus oyentes.

Los ascetas que lo rodeaban y el rey mismo estaban impresionados por la maravilla de la rara imagen del samadi (estado de Bienaventuranza) del santo. La luminosidad de su cara tenía un impacto avasallador sobre todos ellos. Se sentaron como estatuas, temerosos de molestar al santo y se sumergieron en su propio asombro y regocijo.

Después de un tiempo, Suka abrió sus ojos y exclamó: "¡Cuán afortunados fueron los gopas y las gopis (los pastores y sus mujeres) que vivían entonces, cómo habrán brillado sus cuerpos con la Divina alegría que ellos experimentaron cuando se movieron en su compañía, jugaron, hablaron y cantaron con El y compartieron la Bienaventuranza Suprema con El! Los dioses envidiaban la suerte de ellos, porque esto era una oportunidad que ellos no pudieron tener. Esas personas simples e ignorantes pudieron obtener esa singular buena fortuna, como consecuencia de los méritos adquiridos por ellos en muchas vidas anteriores. Estos gopas y gopis no eran solamente hombres y mujeres comunes. No, a simple vista ellos daban la impresión de gente iletrada y simple, eso era todo; pero ellos tenían dentro de sí un vasto tesoro de sabiduría revelada, la cual solamente unos pocos pudieron apreciar y entender. ¿O de qué otra forma pudieron ellos haber obtenido las bendiciones del contacto con el Señor, que aun Rukmini y Sathyabama no pudieron lograr tan fácilmente? ¡Debe decirse que los gopas y las gopis son más afortunados que esas reinas. Su buena fortuna fue el fruto de sus buenas acciones realizadas no durante una vida, sino en tres vidas previas!"