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Discursos dados por Sai Baba

{SB 57} Lluv. 6 (31 disc. 1979)

20. La práctica de la meditación

La práctica de la meditación

( Impreso en castellano en Lluvias de verano Tomo 6 cap. 20 )

La práctica de la meditación

1979

La vida del hombre es como un camastro infectado de piojos. Su cuerpo es una guarida de enfermedades.

¿Cómo, entonces, puede gozar de alegría?

¡Encarnaciones del Alma Divina!: En nuestra vida diaria vemos que un mismo objeto asume diferentes nombres. Una misma semilla se desarrolla en tronco, ramas, varillas, hojas, flores y frutos de un árbol que llevan diferentes nombres y muestran diferentes cualidades. Así también, el oro puede tomar las formas de diferentes joyas y una llama puede producir una infinidad de otras llamas de diferentes matices. De manera muy similar, la Luz Primordial del Alma Suprema no es más que una, pero se manifiesta como el Alma en todos los seres del Universo. Resulta esencial que podamos discernir la unidad en la diversidad.

La greda es moldeada en una vasija y el oro es configurado como una joya. Un montón de greda no puede convertirse en una vasija sin la ayuda de un alfarero, ni puede transformarse en una joya una pieza de oro sin un orfebre. Así también, para hacer que se mueva un tren se requiere de un conductor y para que funcionen los semáforos automáticos hay necesidad de un control central. De la misma forma, para este vasto, complejo e intrincado Universo, debería haber alguien que lo haya creado y que lo haya estado controlando.

La tierra, el agua, el fuego, el aire, el éter, la mente, el intelecto y el ego son las sustancias primordiales de las que está compuesto el Universo. El barro o la greda es la sustancia básica de la que está hecha la vasija y, por ende, viene a ser la causa material de la vasija. El alfarero sin cuyo pensamiento y compromiso no habría surgido la vasija, es la causa eficiente. De manera similar, Prakriti es la causa material para el Universo y Brahman, la causa eficiente. Fue la voluntad de Brahman la que creó la miríada de facetas de este Universo dinámico con sus múltiples formas e innumerables objetos. No obstante, hemos de recordar que es Brahman el que se ha manifestado a Sí Mismo en toda esta infinitud. Krishna exhortó a Arjuna a ignorar la diversidad en la unidad y a discernir la unidad en la diversidad. Hemos de comprender la naturaleza no dual del Alma en este mundo de multiplicidad.

La meditación capacita al hombre para aprehender esta unidad y para discernir tanto la Inmanencia como la Trascendencia de Brahman. Para que la meditación resulte más efectiva, habría de ser realizada cada día a una hora y en un lugar fijos, y de acuerdo a un procedimiento bien regulado. Hay veces en que esta rutina puede alterarse, como cuando tienen que salir de viaje, por ejemplo, ya que entonces no podrían llevar a cabo la meditación en el lugar habitual ni de acuerdo al procedimiento normal. Sin embargo, es necesario procurar que se lleve a cabo precisamente a la hora ya fijada cada día. Si la meditación se realiza diariamente a la hora correcta, la mente llevará al cuerpo sutil hacia el entorno usual y hará que, internamente, el individuo pase por las regulaciones prescriptas, obviando de esta manera cualquier sensación de alienación que pudiera surgir en un sitio nuevo.

La hora ideal para dedicarse a la meditación es la del Brahmamuhurta, vale decir, el período que comienza hacia las 03:00 y termina hacia las 06:00 de la mañana. Literalmente, Brahmamuhurta significa el tiempo de Brahman. Habrán de elegir una hora determinada durante este período y meditar regularmente a la misma hora cada día.

Adoptando una postura cómoda, habrán de sentarse bien derechos, como pára que el poder del Kundalini pueda moverse sin obstáculos. El poder del Kundalini se encuentra presente en el Mooladhara Chakra del hombre como una energía divinamente radiante. Su fluir ascendente hacia el Sahasrara Chakra o el loto de los mil pétalos a través de los centros intermedios llamados Swadhishtana, Manipura, Anahata, Vishuddha y Ajna Chakras que corresponden, respectivamente, a las regiones del ombligo, el estómago, el corazón, la laringe y el "Bhrumadhya sthana" o la región del entrecejo, va llevando al hombre hacia varios niveles de conciencia y de despertar espiritual.

Durante la meditación, el aspirante espiritual no habrá de cerrar por completo los ojos ni abrirlos mucho. Deberá mirar la punta de su nariz con los ojos entrecerrados y concentrarse en la radiante energía divina del Ajna Chakra. En este estado de ánimo de dicha, mantendrá las manos en el Chinmudra, con los dedos pulgar e índice unidos por sus puntas y los restantes dedos de cada mano separados. El pulgar representa a Brahman. El índice representa al individuo. El Chinmudra simboliza la proximidad de Brahman y el jiva (el individuo). El jiva, en conjunto con sus gunas (atributos y cualidades) está condicionado por el tiempo. Dios, en cambio, está más allá del tiempo y, por ende, todos los gunas desaparecen cuando el jiva y Dios se hacen uno.

El propósito de la meditación es el de unir al jiva con Iswara. La esencia de "triputi" es la realidad unitiva integral del jiva (el hombre), Iswara (Dios) y Prakriti (el mundo). Adoptando el Chinmudra durante la meditación, es posible llegar a visualizar la divinidad del individuo y la unicidad en la diversidad.

Esta experiencia dichosa también puede lograrse renunciando al deseo por los frutos del karma. La renuncia a los frutos de la acción crea un especial lazo de Amor entre el Creador y el hombre. Supongamos que hemos contratado a un peón para nuestro jardín. Este trabaja mecánicamente desde la mañana a la tarde, cobra su salario y se va. En realidad, nunca se preocupa mucho del jardín. La dueña de casa, por otra parte, trabaja durante todo el día y aunque no recibe paga alguna, lleva a cabo sus deberes con una devoción desinteresada, sin esperar nada de su marido. El peón jamás podrá ser querido por el dueño de casa en la forma en que quiere a su mujer. Así también, aquel que lleva a cabo las acciones sin deseo alguno por sus resultados es el único a quien Dios quiere.

El cuerpo nace para llevar a cabo karma. El tiempo habría de ser empleado por el hombre para ejecutar actos sagrados. El tiempo es Divino. Dios es alabado como la encarnación del tiempo. Es por ello que debemos utilizar el tiempo para llevar a cabo un buen karma sin aspirar a los frutos que rinda. No obstante, la renunciación habrá de ser total y no solamente superficial.

Había una vez un señor que había renunciado a todo y se había convertido en un asceta. En cierta ocasión, estando sentado en meditación a orilla del Ganges, llegó hasta el lugar un ómnibus lleno de turistas. El asceta los escuchó hablar en kannada. De inmediato interrumpió su meditación y se dirigió hacia ellos. "¿De dónde vienen?", les preguntó. Le contestaron que venían de Karnataka. El hombre se sintió feliz, porque ése era el Estado de donde venía él. Sintió mucho afecto por los turistas, dado que venían del mismo Estado que él y que hablaban su mismo idioma. Tan feliz se sintió que comenzó a hacer más preguntas. Llegó a saber que provenían de su propio distrito, su misma aldea y su propia calle. ¡De hecho, eran sus vecinos! Fue invadido por una ola de apegos y preguntó sobre su padre. Se le informó que había fallecido unos años atrás. Al escucharlo, el asceta que creía haber renunciado a todos sus vínculos, se quebró de dolor. Todo su ascetismo era inútil. La meditación de nada sirve si se mantienen latentes los apegos al cuerpo y a la familia. El cuerpo físico ha de ser dedicado a la renuncia a los frutos del karma en beneficio de los demás.

Habrán de empeñarse para llegar a experimentar en la meditación la unicidad del Alma Cósmica y del Alma Individual. La unidireccionalidad por algunos momentos no significa meditación. La meditación es una concentración sostenida y la identificación con el objeto de la meditación. Si le dan alimento a un perro de manera continua por diez días a una hora en particular, es seguro que llegará en forma regular y puntualmente al día siguiente. Es bien conocida la lealtad de un perro. La fe es muy importante. De hecho, la fe es nuestro aliento vital. En otras palabras, la fe es nuestro "ánimo vital". La vida sin fe es como una muerte viviente.

En un comienzo, la meditación puede resultar fácil e interesante. Los primeros pasos serán alentadores. Mas, cuando empiecen a ascender a los peldaños superiores de la escala de la meditación, empezarán a aparecer obstáculos imprevistos. Sin embargo, uno no deberá dejarse descorazonar por estas dificultades inesperadas. Han de ser vencidos con coraje y convicción. Una persona no deberá emprender la práctica espiritual de la meditación sin una clara voluntad de llevarla adelante.

Para las personas de mentes más débiles existe una alternativa más fácil que la de la meditación. Habrán de sembrar las semillas del Amor en sus corazones. Deberán irradiar Amor Puro y compasión. El Amor Puro fomenta la Paz y la armonía entre los seres humanos. El Amor desinteresado pone en fuga a la envidia y la malicia. Cuando el corazón está lleno de Amor, no quedará lugar allí para el odio. Cuando el Amor es dirigido hacia Dios, se ve espiritualizado y sublimado en devoción. El corazón del hombre es como el juego "de las sillas vacías" en las que no puede sentarse sino una persona. Permitan que el Amor Puro e Inegoísta ocupe la silla y mediten en Dios.