.



 

Discursos dados por Sai Baba

{SB 39} (17 de 19 discursos 2006)

01. 14/01/06 Sus deberes con entrega a Dios

DESEMPEÑEN SUS DEBERES CON UN SENTIDO DE ENTREGA A DIOS

DESEMPEÑEN SUS DEBERES CON UN SENTIDO DE ENTREGA A DIOS

14 de Enero de 2006

Sai Kulwant Hall – Prasanthi Nilayam

Festival de Makara Sankranti

***************************************************

“Dios es Amor y el amor es Dios. La verdadera disciplina espiritual reside en

desarrollar una relación de amor a amor. ¡Amados hijos!

Aférrense a este principio de amor y demuestren el ideal de la unidad.”

(Poema en telugú)

¡Amados Estudiantes! ¡Muchachos y Muchachas!

Se dice que “Dios encarna en la forma de un ser humano” (Daivam manusha rupena). Por esto el nacimiento como ser humano es considerado altamente sagrado. Dios encarna en forma humana para redimir a la humanidad. No obren bajo la noción errónea de que Dios está confinado a una forma específica. La divinidad no es una entidad separada. Es inmanente en la humanidad. La forma humana es una conglomeración de cinco elementos, a saber: tierra, agua, fuego, aire y éter. El poder divino que hace que los cinco elementos funcionen es llamado Âtma. ¿Cuál es la forma del Âtma? Muchas personas a menudo hacen esta pregunta. De hecho, trasciende nombre y forma.

El mero hecho de tener una forma humano no hace que uno sea un ser humano; lo que importa es la conducta y el comportamiento. De la misma manera, la mera adquisición de conocimiento libresco no lo hace a uno verdaderamente educado. Esa educación mundana es de naturaleza negativa. Uno debe hacer una distinción entre educación y educare. Mientras la educación está orientada a la información, educare está orientado a la transformación. La educación está limitada a los niveles físico y mental. Al igual que los ríos como el Godavari y el Krishna tienen su fuente en el océano, la educación tiene sus raíces en educare. El conocimiento físico y mundano corresponde a la educación. Educare está relacionado con sus sentimientos internos y su pureza de corazón. El habla (mâta), la canción (pâta) y el modo de vida (bâta) deben originarse en el corazón. Esa es la esencia de educare. Aun si adquieren una cantidad de grados académicos, si carecen de pureza de corazón, no pueden llamarse realmente educados. Hoy en día muy pocos hacen esfuerzos por comprender lo que es educare. Solamente los que están provistos de conocimiento práctico y sabiduría podrán comprender y apreciar el concepto de educare. Otros caerán en la ilusión de los altos grados académicos. Estarán interesados solamente en adquirir conocimiento libresco y difundirlo. Estas búsquedas vanas no les darán derecho a ser llamados altamente educados. Es común hoy en día que los estudiantes adquieran diversos grados académicos como Licenciado en Artes, Maestro en Artes, Doctor en Filosofía, etcétera. Sin embargo, aquellos que comprenden el verdadero propósito de la educación y su significación interna son escasos. Una vez que comprendan el propósito de la educación y actúen en consecuencia, su vida será redimida. No deben depender enteramente de lo que sus maestros les enseñan en el salón de clase. Deben comprender la naturaleza de su cuerpo, mente, sentidos e intelecto para ser capaces de realizar su ser interno.

Cada individuo tiene tres atributos o gunas; a saber, sattva, rajas y tamas. Representan la Trinidad de Brahma, Vishnu y Maheshvara. El sattva guna corresponde a la pureza interna. El rajo guna está reflejado en las acciones. Sin embargo, la verdad fundamental es que el Âtma tiene completo control sobre todos los sentidos y funcionamientos del cuerpo humano. Ustedes realizan diversas tareas. Participan en deportes y juegos. Todos éstos representan al atributo de rajas. Hoy en día, la gente enseña valores espirituales (parartha) sin abandonar su egoísmo (svartha). Es un grave error. Deben abandonar el egoísmo en primera instancia y considerar los valores espirituales como la base de todos sus esfuerzos. Desarrollen fe en Dios. Dios es el sostén (adhara) y todo lo demás es lo sostenido (adheya). La divinidad es una. Por lo tanto, los Vedas han declarado: “El Uno quiso volverse muchos” (Ekoham bahushyam). Los nombres y formas pueden variar, pero el principio divino inherente es uno y el mismo. Por ejemplo, este salón está decorado con una cantidad de focos, pero la corriente eléctrica que fluye por ellos es la misma. Similarmente, los dulces pueden ser muchos, pero el ingrediente esencial en ellos, el azúcar que les imparte la dulzura, es el mismo. A menudo, se usan solamente los nombres y formas, olvidando la realidad.

Un ser humano debe tener esencialmente tres cualidades: firmeza (nishchalattva), pureza (nirmalattva) y desapego (nirmohattva). El que tenga estas tres cualidades es verdaderamente Dios mismo. No necesitan preguntar a otros si ustedes son buenos o no lo son. Su conciencia es el juez. Deben pensar en Dios siempre. Ha habido muchas encarnaciones divinas en el pasado, pero el principio divino inherente en todas ellas es uno y el mismo. Lo mismo que el azúcar adopta la forma de una variedad de dulces, la divinidad encarna en diversas formas. La gente adora a Dios, canta Su gloria pensando que Él está presente en algún lugar distante. De hecho, los cinco elementos (panchabhutas) son manifestaciones mismas de Dios. El corazón de ustedes es el templo de Dios. Por ende, llenen su corazón de amor. El que carece de amor no puede llamarse un ser humano. Consideren a los cinco elementos como divinos y hagan un buen uso de ellos.

¿Quién les ha dado la vida? ¿Cuál es la fuente de la cual ésta se ha manifestado? ¿La han adquirido por alguna práctica espiritual? ¡No! Dios es quien les da la vida y Él es quien la sostiene. Él está presente en cada ser viviente en la forma del Âtma. Todo se ha originado en el Âtma. Los estudiantes estudian una cantidad de libros de textos y adquieren altas calificaciones académicas. ¿Cuál es la fuente de todo su conocimiento y erudición? No es otra que la Divinidad. Sin embargo, el hombre, debido a su engaño es incapaz de captar esta Verdad. Ante todo, desarrollen fe firme en que Dios existe. Cuando Él encarna en forma humana, se comporta como un ser humano. Sólo entonces puede el hombre comprender la Divinidad y el carácter sagrado del nacimiento humano.

Educare está relacionado con el sentimiento (bhava), mientras que la educación está relacionada con lo externo (bahya). La educación que adquieren debe ser beneficiosa para la sociedad. Deben utilizar su conocimiento e inteligencia para beneficio de la sociedad. Mantengan sus emociones bajo control. No se irriten ni se enojen como Durvasa, que no tenía control sobre su mal genio. Sólo el que tiene completo control sobre sí mismo es un verdadero ser humano.

El Âtma representa la unicidad de todos los seres. Al final todo se funde en el Âtma.

Las religiones son muchas pero la meta es una.

Las vestimentas son muchas, pero el hilo es uno.

Las joyas son muchas pero el oro es uno.

Las vacas son muchas pero la leche es una.

(Poema telugú)

Desafortunadamente, hoy en día, en lugar de visualizar la unidad en la diversidad, el hombre ve diversidad en la unidad. Esa es la causa de todo su sufrimiento. El principio del Âtma es la base de toda la creación. Pueden olvidar cualquier cosa pero no al Âtma. Los cinco elementos inmanentes en ustedes no son otra cosa que las manifestaciones del Âtma. El mero hecho de pasar las cuentas de un rosario no constituye japa. Debe trascenderse el plano mundano y físico de la existencia. Eso es el verdadero japa. El que toma conciencia de la fuente de su ser es un verdadero ser humano. Pueden estudiar el Bhagavad Gita y aprender todos los versos de memoria, pero esto no los hace eruditos. Es suficiente sin son capaces de poner al menos un verso en práctica. Con la ayuda de las letras del alfabeto, a, b, c, d … se puede escribir cualquier cantidad de libros. Por ende, las letras en el alfabeto forman la base de cualquier libro, ya sea el Ramayana, el Mahabharata o el Bhagavata. De igual forma, el Âtma es la base de todo. Una vez que comprendan el principio del Âtma, habrán comprendido todo lo demás. Es solamente para impartir tal conocimiento que hemos establecido instituciones educativas. En nuestras escuelas y colegios, se da la máxima prioridad al carácter, las virtudes y la conducta. Uno debe tener el deseo de transitar el camino correcto en la vida y alcanzar a Dios. Uno debe aceptar todo como la voluntad de Dios. Cuando desarrollen pureza de corazón, tendrán éxito en todos sus empeños.

En nombre de la meditación, la gente se sienta con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. ¿Cómo pueden tales prácticas llevarlos a la Divinidad? Cuando cierran los ojos, ni siquiera pueden ver a la persona parada delante de ustedes, mucho menos ver a Dios. De hecho, Dios está presente dentro de ustedes. Un verdadero individuo (vyakti) es alguien que manifiesta la Divinidad latente (avyakta). Si comprenden el principio del Âtma y hacen sinceros esfuerzos, ciertamente podrán experimentar la realización de lo Divino (Âtmasakshatkara). Pueden hacer japa o tapa, pero si carecen de pureza de corazón todas sus prácticas espirituales resultarán fútiles. Cualquiera que sea la práctica que emprendan, deben siempre enfocar su mente únicamente en el Âtma.

El hombre (manishi) es alguien provisto de mente (manas). Manishi es también conocido como mânava. ¿Cuál es el significado interno de este término? ‘Ma’ significa mâyâ (ignorancia), ‘na’ significa nasti (sin) y ‘va’ significa comportarse (varthinchuta). Un ser humano es alguien que supera a la mâyâ y se comporta sin ignorancia. La educación tiene por objetivo ayudarles a superar el engaño. El que trasciende a la mente es un alma realizada (paramahamsa). Ustedes no son meros mortales (manavas). Son realmente encarnaciones del inmortal principio divino (Mâdhava). Deben tener fe en Dios y afrontar los retos de la vida con coraje y valor. Solamente entonces merecerán ser llamados seres humanos. La mente es para contemplar a Dios. El que conoce el valor de un diamante lo preservará con cuidado y hará el uso apropiado de él. De igual forma, el que tome conciencia del poder de la mente no la dejará desviarse. Uno debe esforzarse por alcanzar el estado de aniquilación de la mente (Juego de palabras en inglés en el que ‘diamond’, diamante, y ‘die mind’, muerte a la mente, se pronuncian casi igual. N. de la T.) Esto es posible sólo a través de la incesante contemplación de Dios. Se dice que “la mente es la base del mundo entero” (Mano mulam idam jagat). Si no controlan su mente y se dejan llevar por sus caprichos, ¿cuál será su destino? Sólo mediante la aniquilación de la mente (mano nashana) uno puede volverse un alma realizada (Paramahamsa). Nunca sigan a la mente. La mente por naturaleza es altamente sagrada, pero debido al impacto de la educación moderna se ha vuelto inconstante como un mono. ¿De qué sirve leer voluminosos libros si no se comprende la naturaleza de la mente? Cuando aprenden el alfabeto de la A a la Z, deben también aprender el significado de las palabras. ¿De qué sirve leer las palabras sin comprender su significado? Aquí, los estudiantes aprenden los Vedas. Se dice que los Vedas son infinitos (Anantho Vai Vedah). Están provistos de infinito poder.

Cuando leen el Bhagavad Gita, deben esforzarse por comprender sus enseñanzas y ponerlas en práctica. De otra forma, tiene poco sentido leer el Bhagavad Gita o dar clases sobre él. No se obtiene ningún beneficio al repetir meramente los versos (slokas) como un loro sin comprenderlos. Los Vedas han sido transmitidos de generación a generación por nobles almas. Contienen las verdades eternas. Sin embargo, en nombre de la educación moderna, la gente los está descuidando. Puede gustarle a uno o no, pero el estudio de los Vedas es sumamente esencial para todos. No es suficiente si solamente leen los Vedas, deben también comprender las enseñanzas contenidas en ellos. El hombre ha olvidado su verdadero Ser. Está tratando de adquirir educación sin conocer su propia realidad. Como resultado de ello, pone su fe en todo lo demás menos en Dios. Nunca deben olvidar el principio fundamental, a saber, la divinidad.

¡Amados Estudiantes!

Ustedes son capaces de comprender y adquirir conocimiento mundano y secular, pero no es fácil para todos comprender la realidad interna. Los nombres y formas de los individuos pueden parecer diferentes, pero esencialmente todos son uno. La realidad innata es adhara y los nombres y formas externos son sólo adheyas. Conocer lo sostenido (adheya) sin comprender al sostenedor (adhara) no servirá de nada. Aun cuando tratan con asuntos físicos, deben tener una visión espiritual. Por eso, desarrollen fe en Dios en primera instancia. Cualquier cosa puede lograrse con una fe inquebrantable en Dios. Desempeñen sus deberes con un sentido de entrega a Dios. Esa es la esencia de la verdadera educación. La educación no significa la mera adquisición de conocimiento libresco. La verdadera educación va más allá de éste.

¡Estudiantes! ¡Encarnaciones del Amor!

Ante todo, deben tomar conciencia de que la Divinidad está presente en todas partes. Hagan que todas sus acciones complazcan a Dios. Han venido de Dios y están viviendo en Dios. Por lo tanto, deben dedicar todas sus acciones a Dios. Si siguen tal camino sagrado, finalmente se fundirán en Dios. Dios ama el sentimiento (bhavapriya) interno, no lo externo (bahyapriya). Él ve el sentimiento detrás de sus acciones. El mundo está interesado en el despliegue externo (bahyam), pero Dios se interesa por sus sentimientos (bhavam). Por ende, purifiquen sus sentimientos ante todo.

Ustedes les preguntan a los demás “¿Quién eres?” Sin embargo, ¿han indagado dentro de sí mismos “¿Quién soy yo?” La verdadera educación reside en conocer la respuesta a esta pregunta. ¿De qué sirve saber acerca de los demás si no conocen su propia realidad? ¡Eso no es verdadera educación en absoluto! Un verdadero aspirante espiritual es el que comprende y experimenta el principio de unicidad. Ustedes dicen: “Ella es mi madre”, “Él es mi padre”, y así sucesivamente. Esas relaciones físicas están relacionadas con la mente. Si toman la relación física como real, nunca comprenderán la verdad. Ustedes dicen “Yo soy Ramaiah”. Ese es el nombre dado al cuerpo. Pero ustedes no son el cuerpo. Deben decir con firme convicción: “Yo soy Yo”. Sin embargo, cuando se llamen Ramaiah, deberán actuar de acuerdo con su nombre. Una vez que comprendan su realidad, experimentarán eterna bienaventuranza. Muchos estudiantes se han reunido aquí, pero no todos están estudiando la misma materia. Siguen distintos cursos como Licenciatura en Artes, Maestría en Artes, Maestría en Ciencias, etcétera. Deben comprender el propósito de la educación. En la actualidad varios estudiantes aspiran irse al exterior después de terminar sus estudios. Olvidan el propósito mismo de la educación y están cautivados por las atracciones mundanas.

Deben tener una devoción totalmente centrada en Dios. Su fe debe ser total e incondicional. Si su fe es inestable, con altibajos, estarán confundidos y se volverán inquietos. Mantengan sus deseos bajo control. Los deseos ilimitados los alejarán de la Divinidad. La aniquilación de los deseos los llevará al principio de la unidad. Deben desarrollar virtudes y llevar una vida buena. Comprendan el propósito de la educación y actúen en consecuencia. Sólo entonces tendrá sentido su nacimiento como seres humanos. Un foco eléctrico puede proveer iluminación a muchos. De igual forma, un corazón lleno de amor puede iluminar muchas vidas. La gente educada no debe mirar con desprecio a los no educados. Si son verdaderamente educados, tratarán a cada uno de igual forma y desarrollarán unidad. Donde hay unidad, hay pureza. Cuando tengan pureza, podrán experimentar la Divinidad. El amor es la base de la unidad. Si se carece de amor, de seguro que surgirán las diferencias.

¡Estudiantes!

Habiendo ingresado a nuestra institución, si meramente adquieren grados académicos sin desarrollar virtudes, no serán felices. Deben desarrollar pureza por dentro y pureza por fuera. Solamente entonces podrán ganarse un buen nombre en la sociedad. La gente los alabará diciendo: “Fulano es un buen muchacho, él se ocupa de lo suyo y no se involucra en actividades innecesarias”. Tales buenas personas pueden lograr una transformación en la sociedad. Siendo estudiantes, deben seguir el código de conducta prescrito para el estado de celibato (brahmacharya) Por el contrario, si sucumben a los caprichos de la mente y se mueven por allí sin control, la gente los llamará pendencieros. Si son buenos en pensamiento, palabra y acción, todos hablarán muy bien de ustedes.

¡Encarnaciones del Amor!

Hay amor en cada uno de ustedes. Nadie está totalmente desprovisto de amor en este mundo. Desarrollen amor. Dejen que la gente diga lo que quiera. No se perturben por las críticas. Si alguien los critica en voz alta, esto se disuelve en el aire; si los critica por dentro, él será el único afectado por ello. De esta manera, no deben exaltarse con la alabanza ni deprimirse con las críticas. Si quieren alcanzar a Dios, debe haber armonía en sus pensamientos, palabras y actos. Se dice: “Aquellos cuyos pensamientos, palabras y actos están en perfecta armonía son personas nobles; aquellos que carecen de esta armonía son malvados” (Manasyekam vachasyekam, karmanyekam mahatmanam, manasyanyath vachasyanyath, karmanyanyath duratmanam). No es suficiente si tienen buen dominio del idioma y hablan elocuentemente acerca de la Divinidad. También deben poner en práctica lo que hablan y experimentar la Divinidad. Pueden ser capaces de atraer a la gente con su poderosa charla, pero ¿de qué servirá si no traducen sus palabras en acción?

Cuando Jesús nació, tres reyes árabes vinieron a ver al niño. Viendo la divina refulgencia del niño, el primer rey exclamó: “Él es el mensajero de Dios”. El segundo rey dijo: “Él es el hijo de Dios”. El tercer rey proclamó: ´”Él es verdaderamente Dios Mismo”. Las tres afirmaciones son verdad. Nunca piensen que ustedes son diferentes de Dios. Deben trascender la dualidad y comprender su unicidad con la Divinidad. Suceda lo que suceda, no se desvíen del camino de la unicidad. Deben tener una fe inquebrantable. Instalen estas enseñanzas firmemente en sus corazones y pónganlas en práctica en su vida diaria. Aun después de regresar a sus habitaciones, reflexionen sobre lo que se les está enseñando aquí.

Con la oración a Dios, pueden lograr cualquier cosa en la vida. Yo quiero que oren. Quiero que estén unidos como hermanos y hermanas y se ganen un buen nombre. Sólo entonces se cumplirá el propósito de haber establecido las universidades. Yo estoy siempre con ustedes, en ustedes, sobre ustedes, alrededor de ustedes. Hagan esfuerzos por instilar tal fe y devoción en sus semejantes. Esto Me hará muy feliz.

Hoy es Sankranti que marca el comienzo del Uttarayana, el período auspicioso y sagrado. Por lo menos a partir de ahora, desarrollen nobles sentimientos. Sigan el camino sagrado. Entonces su futuro ciertamente estará seguro y a salvo. Espero no estar causándoles molestia hablándoles tanto rato. Cuando los veo a todos ustedes, Mi corazón rebosa de bienaventuranza (ânanda). La felicidad está en la unión con Dios. Por ende, contemplen a Dios incesantemente. No den nunca lugar a la ansiedad o la preocupación, pensando: ‘Ya vienen los exámenes. ¿Cómo voy a enfrentarlos? ¿Pasaré los exámenes?” No den lugar a la desesperación y al desaliento con tal actitud negativa. Tengan fe en Dios. Cumplan con su deber y enfrenten cualquier situación con valor. Entonces, el resultado seguramente será bueno. El amor lo es todo. El amor es Dios. Vivan en amor.

(Bhagavan concluyó Su discurso con el bhajan, “Hai Bhajan Bina Sukha Shanti Nahin…”)


Traduccion Arlette Meyer

Revision Mercedes Wesley