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37. 29/04/97 La unidad de pensamiento, palabra y acción es la verdadera humanidad | 29 de Abril de 1997
Kodaikanal
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Este discurso no se publicó en la serie 'Sathya Sai Speaks'. Se publicó en Sanathana Sarathi, February 2016.
La devoción es la base para alcanzar el conocimiento del Ser Supremo.
La devoción es la panacea para deshacerse de la enfermedad del nacimiento y la muerte.
La devoción nos lleva al conocimiento de la verdad eterna y confiere la liberación,
que es el objetivo último de la vida.
(Poema en sánscrito)
Encarnaciones del Amor Divino:
La devoción es el camino real para alcanzar el estado supremo de la espiritualidad. La devoción es también el camino para deshacerse de las dificultades y penas mundanas y alcanzar la felicidad. La eliminación de las penas, el logro de la plenitud de la felicidad y la dicha, es la liberación, que se puede alcanzar a través de la devoción.
El país de Bharat (India) ha impartido paz y seguridad al mundo desde la antigüedad. La oración tradicional en Bharat es que todos los seres del mundo alcancen la felicidad y la dicha. ¡Que todos los seres de todos los mundos sean felices! (Samasta lokah sukhino bhavantu).
En esta tierra de eminencia espiritual, encontramos ahora inquietud, injusticia y falsedad, que aumentan día a día. ¿Cuál es la razón? La falta de devoción y entrega a Dios son las principales razones. La gente está luchando todo el tiempo solo para obtener comodidades y placeres mundanos, que son temporales y transitorios. La gente no trata de alcanzar la paz mental y la dicha Átmica, que son eternas.
Uno tiene que pagar un precio para adquirir cualquier cosa en este mundo. Si quieren comprar un pañuelo en una tienda, tienen que pagar diez rupias por él. No pueden llevarse el pañuelo a casa sin pagar el precio establecido.
Si tienen que pagar un precio incluso por un objeto impermanente y transitorio, naturalmente tienen que pagar un precio para obtener la dicha permanente. ¿Cuál es su precio? Su precio es el amor puro, que es sagrado, siempre nuevo y divino. No es amor mundano. Siempre une, no tiene altibajos; nunca crece ni mengua. Este amor siempre da y nunca recibe. Todo el mundo debería comprender la diferencia entre el amor mundano y el amor divino. El amor mundano solo quita, nunca da; el amor divino solo da, nunca quita.
He aquí un pequeño ejemplo. Una vez el Señor Vishnu preguntó a Narada cuál de los cinco elementos era el más grande. Narada respondió:
—La tierra es el más grande.
Vishnu comentó:
—Tres cuartas partes de la tierra están cubiertas por el agua. En tal caso, ¿cuál de los dos es mayor?
Narada estuvo de acuerdo en que el agua era mayor.
Vishnu dijo:
—Pero el sabio Agastya se bebió el océano de un solo trago. Entonces, ¿es Agastya más grande que el agua?
Narada respondió:
—Tienes razón, mi Señor, Agastya es más grande que el agua.
Vishnu preguntó de nuevo:
—Pero Agastya es una pequeña estrella en el cielo (akasa). Ahora bien, ¿es más grande esa estrella o el cielo?
Narada respondió:
—El cielo es más grande.
El Señor estuvo de acuerdo y dijo:
—Tu comprensión es correcta. El cielo es más grande. En Su encarnación como Vamana, el Señor pidió tres pasos al rey Bali. Durante el acto de tomar el regalo , Vamana asumió la forma de Trivikrama y cubrió toda la tierra en un paso, y todo el Cielo en el segundo paso. No había espacio para el tercer paso. El rey Bali tuvo que ofrecer su cabeza para el tercer paso. Entonces, ¿es Dios o el Cielo el más grande?
Narada respondió:
—Swami, si un solo pie del Señor cubre todo el cielo, ¡cuánto más grande sería Su forma completa! Dios es ciertamente más grande.
—Dios, que envuelve todo el cosmos, mora en el corazón de Su devoto (bhaktha). Entonces, ¿es el devoto o Dios el más grande? —preguntó Vishnu.
Narada respondió:
—Ciertamente, el devoto es más grande que Dios.
¿Qué es el pecado y qué es el mérito? Una vez, Adi Sankara fue a Varanasi en el curso de su gira por el país con sus discípulos. De pie ante el altar del Señor Vishwanath, dijo: «He cometido tres pecados. Oh, Señor, dime la manera de expiar estos pecados.
»¡Oh, Señor Vishwanath! Mi primer pecado es que a pesar de saber y enseñar a otros que Dios está más allá de la mente y la palabra, he intentado describirte a través de varios himnos que he compuesto. Esto delata la falta de conformidad entre mis pensamientos y mis palabras.
»Luego, convencido de las escrituras que dicen que Dios lo impregna todo en el universo manifestado, he estado predicando esta verdad a todos y cada uno. Sin embargo, he venido a Varanasi para tener tu darshan. Esto demuestra que mis pensamientos, palabras y acciones están en desacuerdo entre sí. Este es mi segundo pecado.
»En tercer lugar, creo firmemente en las enseñanzas de las escrituras de que el mismo Atma está presente en todos los seres y que no hay diferencia entre el alma individual (jivatma) y el Ser universal (Paramatma). Aunque he estado proclamando esta verdad en todos mis discursos, ahora he venido aquí para presentarme ante Ti como si los dos estuviéramos separados y fuéramos diferentes el uno del otro. Este es mi tercer pecado.
Por lo tanto, ruego que se me absuelva de estos tres pecados, de los que soy culpable».
Pensar una cosa, decir otra y hacer otra totalmente distinta no es correcto. Aquellos cuyos pensamientos, palabras y acciones están en perfecta armonía son nobles; aquellos que carecen de esta armonía son malvados (Manasyekam vachasyekam, karmanyekam mahatmanam; manasyanyath vachasyanyath, karmanyanyath duratmanam).
La unidad de pensamiento, palabra y acción es el principio subyacente de la verdadera devoción y entrega. Si ustedes tienen fe y amor incondicionales por Dios y se sumergen en las profundidades del amor puro, se darán cuenta de la naturaleza de la Divinidad. Para facilitar esto, Dios viene a la tierra en forma humana, camina entre los humanos e interactúa con ellos. Dios tiene forma humana. (Daivam manusha rupena). Sin embargo, no todos pueden reconocerlo.
En este mundo, las personas reciben distintos tipos de educación. Hay muchas personas cultas que ven la diversidad en la unidad. Pero aquellos que ven la unidad en la diversidad son muy pocos.
Leemos las escrituras y cantamos mantras vedicos sin entender su importancia ni su significado profundo. Constantemente repetimos mantras como un grabador, pero no reconocemos el significado implícito en ellos.
La educación mundana es para la vida aquí, y la educación espiritual es para la vida en el más allá. Pensamos que la felicidad mundana es todo lo que necesitamos. Sin duda, la educación mundana es necesaria para vivir en este mundo. Pero necesitamos la educación espiritual para percatarnos del principio átmico. La vida de una persona se compone de ambas cosas.
Por un lado, ustedes tienen tendencias como el deseo, la ira, la codicia, el engaño, el orgullo y los celos (kama, krodha, lobha, moha, mada y matsarya). Por otro lado, tienen virtudes como la verdad, la rectitud, la paz, el amor y la no violencia (sathya, dharma, santhi, prema y ahimsa).
La vida es como una cancha de fútbol, donde el balón se patea en ambas direcciones. Debemos patear la pelota hacia el arco. ¿Dónde debe ir para que ganemos? La pelota debe ir entre los dos palos, la educación mundana y la educación espiritual. Entonces hemos ganado. Si la pelota va fuera de estos dos palos, no marcamos un gol.
La gente debe tener la perspectiva correcta, tanto del camino de la acción (karma marga) como del camino de la rectitud (dharma marga).
La gente dice que Dios es una forma compuesta de Sakthi y Siva (Ardhanareeswara). Tiene características masculinas y femeninas. De hecho, todos los seres humanos tienen estas características. Una persona es la combinación de materia y energía.
¿Qué es la materia y qué es la energía? El cuerpo humano es materia, y el Atma intrínseco en él es energía. El cuerpo es el principio femenino (Prakriti) y el Atma es el principio masculino (Shiva). Cada persona es una combinación de ambos. El mundo mismo es una combinación de materia y energía. Dios impregna toda la naturaleza.
Dios no reside en una tierra extraña, Él está en ustedes.
El pecado no está en otra parte. Está allí donde se comete una mala acción.
(Poema en telugu)
El mismo principio existe en todas partes. La Verdad es una, pero los sabios se refieren a ella con muchos nombres (Ekam sath viprah bahudha vadanti). La Verdad es una, Dios es uno. Pueden llamarlo por el nombre que quieran: Rama, Krishna, Jesús, Nanak, Alá. Los nombres y las formas pueden ser diferentes, pero la Divinidad es la misma.
A una persona le puede gustar el jilebi, a otra el gulab jamun, a otra el badam kheer. Los nombres y las formas de los dulces son diferentes, pero el azúcar en todos ellos es el mismo. Nadie debe pensar que Dios es diferente de sí mismo. Ustedes son Dios. Dios está en ustedes y a su alrededor.
Contemplen a Dios, que está dentro de ustedes, con pura devoción. Se han olvidado de sí mismos. Su verdadero esfuerzo espiritual es mirar dentro de su propio corazón.
Procuren reconocer la diferencia entre sabiduría e ignorancia (jnana y ajnana). Supongamos que en una habitación hay espejos por todas partes, en los cuatro lados. Un hombre entra en esa habitación y descubre que en cualquier espejo en el que se mira, ve su propia imagen. Se siente satisfecho de serlo todo. Esto es sabiduría (jnana).
Si un perro entra en esa habitación, ve allí muchos perros. Pensando que otros perros quieren atacarlo, los ataca. Como resultado, varios de los espejos se rompen en pedazos. En realidad, el perro lucha consigo mismo. Cuando ve una salida, se siente aliviado y se va. Este tipo de estado es la falta de sabiduría (ajnana). Ajnana es la causa de la esclavitud. Uno piensa que es diferente del Atma. Aunque la persona es el Atma, se engaña pensando que es el cuerpo.
La gente está atada por las cadenas de la esclavitud. Hay dos maneras de escapar de estas cadenas. Una es crecer, romper las cadenas y liberarse, y la otra es escapar haciéndose muy pequeños. Decir: «Soy Shiva, soy Shiva (Shivoham, Shivoham)» y crecer mucho y romper las cadenas, es el camino de la sabiduría (jnana). Si dicen: «Soy el siervo de Dios (dasoham, dasoham)», se vuelven muy pequeños. Volverse muy pequeños y escapar es el camino de la devoción (bhakthi).
Así pues, hay dos caminos hacia la libertad, el camino de la sabiduría y el de la devoción. El camino de la sabiduría es difícil, mientras que el camino de la devoción es fácil. La devoción es amor total. Tengan fe firme en el corazón y llenen de amor su vida. No hay mejor camino que este.
Encarnaciones del amor divino:
La vida humana que vemos está llena de penurias, dificultades y todo tipo de tristezas. Sin pruebas y tribulaciones, uno no puede alcanzar un estado exaltado en la vida. Tanto los individuos como las naciones están acosados por muchos problemas. Comprendan que el placer es un intervalo entre dos dolores. Las dificultades, de hecho, son escalones que nos llevan a un plano superior. Sólo después de enfrentarnos a las dificultades obtenemos el resultado. Incluso una persona que ha tomado consciencia de Sí Misma alcanza ese estado solo después de pasar por muchas dificultades.
¿De qué sirve un diamante que no está tallado? Al oro, por muy puro que sea, hay que ponerlo en el fuego y golpearlo con un martillo para hacer joyas. El oro soporta todas las dificultades porque son pasos que lo llevan a un plano superior. Solo entonces experimentarán la paz y la felicidad. Si siguen preocupándose por sus dificultades, estas aumentarán. Cuando surjan dificultades, no las traten como problemas.
Los Pandavas vivieron de incógnito durante un año, después de pasar doce años de exilio en el bosque. Krishna sentía simpatía por ellos y siempre preguntaba por su bienestar. No es que Él no supiera cómo estaban viviendo; Él lo sabía todo. Lo hacía para elevarlos a un nivel espiritual superior.
Una vez, Dharmaraja fue a dar un paseo con Krishna después de decir a sus hermanos que se quedaran atrás. Era costumbre en aquellos días que los hermanos menores obedecieran a su hermano mayor. Durante el paseo, Dharmaraja dijo a Krishna: «Krishna, somos hombres y podemos soportar todas las dificultades. Pero Draupadi está sufriendo demasiado; ni siquiera ve la luz del sol. No puedo soportarlo. Por favor, dale Tu consejo».
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