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Discursos dados por Sai Baba

34. 22/11/81 Aprendizaje de los valores más altos

Inauguration of the AdminStrative Building of Sathya Sai Instiute of Higher Learning at Vidhyaagiri

Inauguration of the AdminStrative Building of Sathya Sai Instiute of Higher Learning at Vidhyaagiri

22 de Noviembre de 1982

Vidhyaagiri

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Hoy en día, la educación se expande enormemente

Pero la gloria átmica, su corazón, se ha perdido en su mayor parte.

Vivir para todos se ha convertido en una carga demasiado pesada,

Pues el oropel de pompa fascina al mundo estudiantil.

Estudiantes, educadores, patrocinadores y promotores de la educación:

¿Qué es exactamente la educación? ¿Qué debemos aprender a través del proceso educativo? ¿Cuál es el objetivo que deben perseguir los educadores? ¿Qué ganamos con la educación tal y como se concibe hoy en día? Los estudiantes deben prestar atención en primer lugar a estos cuatro aspectos. El nivel de vida depende de la manera en que la mente sea cultivada. El cultivo no implica ninguna transformación especial. Implica solo la sublimación de los hábitos y actitudes de uno, y su dedicación al camino Divino.

La educación no termina con saber el significado de las palabras. Significa abrir de par en par las puertas de la mente; significa limpiar las herramientas interiores de la consciencia, la mente, el ego, los sentidos, y la razón. Lamentablemente, la educación está al servicio del restringido propósito de hacernos aptos para conseguir trabajos que nos proporcionen los medios para vivir. La verdadera educación debe eliminar todo rastro de egoísmo. Pero, hoy en día, lo que realmente ocurre es que de la mente educada se eliminan el amor (prema) y la alegría (ananda). En su lugar, se alimentan y fomentan las llamas de los celos, y se sofoca la chispa divina en el hombre.

La educación moderna niega las virtudes de la disciplina y la humildad. La ciencia desprovista de un sentido de los valores, la actividad dictada por el capricho, la erudición sin satisfacción experiencial, la humanidad sin relación con los humanos, la música carente de dulce melodía... todo ello es aburrido y monótono. No puede inspirar en los hombres el aprecio y la observancia. Por lo tanto, ustedes deben renunciar a los deseos egoístas y dar la bienvenida a la Verdad, más allá del alcance de la mente que opera a través de los sentidos, y manifestar la Divinidad que es su realidad.

La educación debe otorgar confianza en uno mismo, el valor de depender de la propia fuerza. Hoy en día, uno emerge del proceso educativo con un corazón endurecido. La verdadera educación tiene como objetivo fomentar la simpatía por los menos afortunados, pero el conocimiento y la habilidad que actualmente se adquieren se desvían hacia fines egoístas. Einstein explicó a un amigo por qué pasaba noches en vela, y Gandhi también dio una vez la misma razón a un entrevistador: «¡Qué dureza adquiere el corazón con la educación!». El amigo le dijo a Einstein: «Sin embargo, tú eres producto de ese mismo sistema educativo». Einstein replicó: «Soy lo que soy, no por eso, sino a pesar de eso». La educación se ha convertido en un medio para sentirse importante y aumentar el propio engreimiento.

La educación occidental se ha extendido tan profundamente que la cultura se ha perdido de vista;

La educación occidental se ha extendido tan profundamente que los lazos familiares se han aflojado mucho;

La educación occidental se ha extendido tan profundamente que la riqueza aria se desperdicia;

La educación occidental se ha extendido tan profundamente que el habla y el vestido llamativos fascinan a todos.

Se considera incorrecto hablar en la lengua materna;

Se considera tonto seguir el antiguo camino;

Se considera sin valor honrar al Gurú.

Tenemos que ser advertidos de esta peligrosa situación, y preparar una generación de jóvenes que puedan restaurar la gloria de la India en los próximos años, mediante entusiastas e inteligentes proyectos de servicio amoroso.

En el pasado, Bharat tenía singulares objetivos para la educación. Debe reaprenderlos y revivirlos. Se entendía que Vidya hace surgir el esplendor del corazón. Vidya implica la dedicación al servicio mutuo. Hoy en día, la educación no imparte las virtudes de la renuncia, el amor desinteresado y la simpatía. El retorno monetario no debe ser el objetivo. Debe evitarse la dependencia de los demás. La autosuficiencia es la virtud más deseable. Uno siempre debe tener en mente el futuro de su país y convertirse en un ideal para los demás.

Es lastimoso que, tan pronto como uno obtiene un título, inscribe su nombre en la Bolsa de Trabajo y, a partir de entonces, año tras año camina de arriba abajo por ese lugar, malgastando su vida en desesperación y angustia. Lealtades estrechas y visiones limitadas inhiben las mentes de los estudiantes en la actualidad.

Dondequiera que los estudiantes estén, debería reinar el silencio, la serenidad y la seguridad, pues solo una atmósfera así favorece el estudio. Pero, ¿qué encontramos ahora? Lo que prevalece es el miedo, la ansiedad y la inquietud. Los que salen de nuestras universidades no están en absoluto educados en el verdadero sentido del término. Muchos se comportan peor que sus hermanos sin educación.

Los estudiantes deberían tener claros sus valores vitales, su verdadera realidad y los ideales que deberían conformar sus vidas. Ahora se dedican más a juzgar y culpar a los demás. Cuando uno no tiene conocimiento de sí mismo y de lo que es bueno para sí, ¿cómo puede arrogarse el derecho de corregir o condenar a los demás?

¿Quién es el amigo, quién el enemigo?

¿Quién es el gurú, quién el alumno?

¿Quién es el poeta, quién el elenco?

¿Tienes cabeza para saberlo con seguridad?

Si no la tienes, no te resientas por la crítica.

A menos que uno sea consciente de sus propias fuerzas y posibilidades, principios y procesos, no tiene derecho a señalar con el dedo los males y excelencias de los demás, o la condición de su país o de la sociedad en la que ha nacido y se ha criado.

El fin de la educación es el CARÁCTER. Y el carácter consiste en el afán de renunciar a la propia codicia egoísta. Las personas sin un buen carácter no pueden afirmar que son educadas. En la actualidad, lo que más se necesita son hombres de carácter. Nuestra Organización ha decidido establecer institutos terciarios que promuevan el desarrollo del carácter a través del proceso educativo. Sepan que no se trata de una empresa comercial ni está diseñada para fomentar la reputación personal. Tuvimos que aventurarnos en este plan para realizar y revelar la validez del antiguo ideal: «Loka Samastha Sukhino Bhavantu», «que todos los mundos sean felices». La meta principal de la existencia humana es concretar anandha (la dicha) para la humanidad, y la unidad de todos los hombres en un mundo de amor. Este es el aprendizaje superior que este Instituto enseñará.

El servicio prestado a la sociedad es el camino seguro hacia la prosperidad. Esta es la lección que aquí se enseñará, con la hermandad del hombre como inspiración. Cuando este Instituto tenga éxito en este esfuerzo, será un ejemplo para otros centros y ellos también se esforzarán hacia el ideal. Alentará también transformaciones en las esferas moral, material, ética, espiritual y política. Los estudiantes que tienen que resucitar la gloria del país, que tienen que proteger y desarrollar el país, tienen que reconocer y valorar estos altos ideales, ya que el bienestar y la riqueza del país se basan en sus talentos y virtudes.

Un proverbio telugu dice: «Cuando la nuera es morena, todo el clan es moreno». Cuando los estudiantes sean buenos, el país será bueno. Como es el estudiante, así es el pueblo. Piensen que todas las personas que hoy veneramos como ancianos y líderes han sido, en algún momento, estudiantes como ustedes, y ustedes los reemplazarán más tarde. Por lo tanto, prepárense aprovechando al máximo las oportunidades que tienen. Su educación debe hacerlos autosuficientes y seguros de sí mismos.

En una ocasión, un seguidor le dijo a Gandhi: «La India independiente es tu corona». Gandhi comentó: «La independencia es mi corona; pero, la separación es mi cruz». Debemos comprender la tristeza de esa confesión. La división se ha convertido en la perdición de la nación en todos los campos. El mal del separatismo está infectando a todo el país y las pasiones se están disparando. La verdadera humanidad anhela la unidad. El hombre busca lo uno en lo múltiple, la unidad en la diversidad. No debe romper la unidad convirtiéndola en diversidad. Todos los miembros y órganos deben funcionar al unísono para garantizar la salud. La nación también es un cuerpo, y la misma regla se aplica a sus diversos miembros y partes. El bienestar de la nación depende del bienestar de las sociedades que la componen, y el bienestar de la nación es proporcional al bienestar de los estados que la componen. Así pues, debemos promover los valores humanos en todas las etapas. Lo que está ocurriendo hoy es solo nacimiento, crecimiento y muerte.

Bhaarath, a lo largo de incontables siglos, no solo ha atesorado los Vedas, los Puranas y otras enseñanzas espirituales de valor incalculable, sino que las ha puesto en práctica, ha obtenido un deleite supremo en el proceso y, lo que es más, las ha compartido con toda la humanidad. Los estudiantes de hoy deben hacer el voto de seguir observando esas enseñanzas y dar cabida a la dicha que pueden conferir.

Al principio, nuestro Instituto de Estudios Superiores Sri Sathya Sai solo tenía el Instituto Universitario Vidyagiri Campus, en Puttaparthi, y el Instituto Universitario Anantapur para mujeres. Gundu Rao, el primer ministro de Karnataka, superó resueltamente los obstáculos que había que superar y ayudó a añadir a este Instituto el instituto terciario de Brindavan, en Bangalore. Hoy, el Instituto se ha convertido en el sagrado Triveni: Anantapur, el Ganges; Bangalore, el Yamuna; y Puttaparthi, el Saraswathi. El Ganges es el corazón puro, la fuente de las buenas obras (karma). El institugo de Anantapur ha iniciado actividades de servicio saturadas de amor sagrado. Las alumnas visitan las aldeas y prestan diversas formas de servicio rural. Los estudiantes del instituto de Bangalore cooperan amorosamente en el servicio, con el fin de percatarse de la divina realidad átmica que es evidente en todos. La flor (el instituto de Anantapur) surgió primero; más tarde se desarrolló el fruto (el instituto de Bangalore); el fruto ha llegado a estar maduro y dulce en Prashanti Nilayam. Como resultado, los títulos que consagran la dulzura se otorgan hoy aquí mismo.

Hoy los estudiantes van a hacer la adoración y ofrenda simbólica de esta trinidad (Trimurti), los tres ojos en una cara (Trinetra), las Tres edades del tiempo (Trikala), los tres mundos en un cosmos (Triloka), las tres puntas de un shula (Trishula), los tres modos de una naturaleza (Triguna) y las tres hojas en una bilva (Tridala).

El primer ministro de Karnataka ha incrementado nuestro ananda. Ha ordenado la incorporación de nuestro instituto de Bangalore a este Instituto, dándonos hoy inmenso ananda. Y ha venido a compartir personalmente la celebración y la alegría que él mismo ha producido.


Traduccion SBd